El gol de España lleva el nombre de Diego Costa

Diego Costa celebra su gol ante Irán. /Toru Hanai (Reuters)
Diego Costa celebra su gol ante Irán. / Toru Hanai (Reuters)

El delantero del Atlético rompe el muro iraní con un tanto que se suma a los dos que le hizo a Portugal

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Diego Costa es la luz de España. El delantero del Atlético rompió el muro iraní con un tanto que dio la victoria a la selección española en su segundo encuentro del grupo B. Un triunfo crucial para el equipo que entrena Fernando Hierro al situar a La Roja con cuatro puntos, los mismos que Portugal, que horas antes se deshizo de Marruecos también con una solitaria diana de Cristiano Ronaldo que selló el adiós del combinado norteafricano al Mundial de Rusia.

Hubo que esperar hasta el minuto 54 para que La Roja descerrajase el candado que había echado la selección iraní en torno a la meta que custodiaba Ali Beiranvand. Filtró un balón Andrés Iniesta para el delantero de Lagarto, que tras recibir en el área el cuero, se giró para rematar. Trató de despejar Hosseini, pero la suerte se alió con Diego Costa. Rebotó la bola en el punta y de allí se fue al interior de la portería de Beiranvand. El propio Costa reconoció que tuvo un «poco de suerte» en el gol, pero recalcó que «lo importante es ganar y seguir adelante».

Eleva así a tres su cuenta de goles Diego Costa en el Mundial de Rusia, tras anotar un doblete frente a Portugal el pasado viernes. Son las mismas dianas que contabiliza el ruso Denis Cheryshev y sólo una menos que la del pichichi del torneo, Cristiano Ronaldo.

Elegido 'Man of the Match' del choque ante Irán, Diego Costa está cerrando definitivamente el debate del nueve en España. Acumula nueve goles en los últimos once partidos en los que ha vestido la camiseta de la selección española. Una impresionante racha que contrasta con sus registros anteriores, puesto que sólo había marcado un tanto en sus primeros once encuentros con España.

Aliado con la suerte

«Sabíamos que había que tener paciencia y tranquilidad y esperar el momento exacto para marcar», declaró Diego Costa tras el duelo ante Irán, abundando en el planteamiento defensivo de los asiáticos. «El otro día contra Portugal hicimos un partidazo, pero hoy nos tocó enfrentarnos a un rival muy echado atrás. Dieron mucha cera, tardaron mucho en mover el juego e hicieron cosas que no deben», enfatizó el punta, muy crítico con el plan de la escuadra que tutela el portugués Carlos Queiroz. «Ellos estaban muy atrás. Han perdido mucho tiempo, han cortado el ritmo y ha sido muy complicado», analizó.

Para ello, para vencer y seguir adelante, no siempre vale con el juego preciosista y asociativo que constituye el santo y seña de la selección española y que le permitió rubricar una época dorada con la conquista de la Eurocopa de 2008, el Mundial de 2010 y la Eurocopa de 2012. Ante equipos que se encierran atrás los espacios se minimizan y es entonces cuando mejor viene un delantero de brega. Cierto es que Diego Costa luce sus mejores virtudes a la carrera y con espacios, pero no lo es menos que no hay entre los 23 convocados de La Roja un punta que sepa fajarse como el de Lagarto con zagueros tan agerridos como los iraníes.

Diego Costa se pelea con su propia sombra si hace falta. Lo demostró frente a Portugal, cuando le ganó la partida a Pepe para neutralizar el tanto de penalti con que Cristiano Ronaldo adelantó a los lusos nada más comenzar el choque. Y luego en el 1-2, posicionado donde tenía que estar para aprovechar una acción de estrategia. Y volvió a evidenciarlo este miércoles en Kazan. Con suerte, indudablemente, pero sobre todo con su fe inquerbrantable, Diego Costa aupó a La Roja a una victoria que le permite acariciar los octavos de final en el que, por el momento, está siendo un torneo reivindicativo para el futbolista que enfureció a Brasil hace cuatro años al decantarse por su país de adopción, España.

Noticias relacionadas