La familia de la víctima de abusos cree que la condena a 11 años «hace justicia»

El acusado, durante el juicio. /J.A.
El acusado, durante el juicio. / J.A.

La abogada del exalumno ha transmitido a otras víctimas que merece la pena acudir a los tribunales y luchar para obtener una sentencia condenatoria

LA RIOJABilbao

La familia del exalumno de Gaztelueta que denunció abusos sexuales por parte de un exprofesor logroñés de ese centro ha considerado que con la condena del docente a once años de prisión «se hace Justicia», y ha transmitido a otras víctimas de ese tipo de delitos que merece la pena acudir a los tribunales y luchar para obtener una sentencia condenatoria.

La Audiencia de Vizcaya ha condenado a 11 años de prisión al ex profesor de ese colegio vizcaíno de la obra corporativa del Opus Dei como autor de un delito de abuso sexual de manera continuada de uno de sus alumnos, cuando éste tenía 12 y 13 años.

La sentencia recoge además la inhabilitación absoluta durante el tiempo de condena y la prohibición de acercarse a la víctima durante 15 años, al tiempo que impone el pago de las costas al condenado.

La acusación particular solicitaba una condena de 10 años, con una pena alternativa de 14 años si se estimaban los agravantes de abuso de superioridad y confianza por parte del acusado, mientras el fiscal pedía tres años de prisión y la defensa del profesor, su libre absolución.

Tras recoger la resolución en el Palacio de Justicia de Bilbao, la abogada de la familia, Leticia de la Hoz, ha manifestado que va a solicitar el ingreso inmediato en prisión del condenado.

Según ha considerado, la sentencia «es plenamente satisfactoria» para los intereses de la familia de la víctima, si bien «no hay nada que compense y repare el dolor que ha sufrido».

El colegio, «muy afectado»

El colegio Gaztelueta, perteneciente a la obra corporativa del Opus Dei, ha dicho hoy sentirse «muy afectado» por la sentencia que declara a un exprofesor logroñés culpable de abusos sexuales a un exalumno, aunque ha puntualizado que «acata» el fallo «como no puede ser de otra forma».

Según una resolución difundida hoy, la Audiencia de Bizkaia ha condenado a 11 años de prisión a dicho docente como autor de un delito de abuso sexual de manera continuada de uno de sus alumnos, cuando este tenía 12 y 13 años.

En un comunicado, Gaztelueta asegura que «siempre» ha defendido la intervención de la justicia en este caso, pero recuerda que «varias instancias que habían intervenido con anterioridad habían desestimado las acusaciones».

Anuncia también que si la sentencia es recurrida, el colegio «seguirá colaborando» con las instancias judiciales y destaca su «firme determinación en la lucha contra ese gravísimo delito».

«Reafirmamos nuestro compromiso frente a cualquier situación de abuso o acoso que puede sufrir un menor», asegura el colegio.

«Se ha hecho Justicia. Ha sido un juicio justo» y la otra parte ha tenido la mejor defensa posible, ha reflexionado la abogada, quién se ha emocionado al comunicar el fallo a la familia y ha informado de que todavía tiene que analizar con detenimiento el contenido de las 70 páginas de la resolución y los argumentos del tribunal vizcaíno.

Ha indicado que la sentencia estima que el ex alumno de Gaztelueta sufrió abusos sexuales en ese colegio después de «muchos años de lucha, desde que se interpuso la querella en junio de 2015».

En todo ese tiempo, el joven víctima de esas agresiones «lo ha pasado fatal» como suele ocurrir en todos los casos de víctimas de delitos sexuales, porque como querellantes «nos correspondía probar los hechos y a la vista está que lo hechos hecho», ha indicado. «Después de todo el sufrimiento, podemos decir que ha merecido la pena y que se ha hecho Justicia», ha afirmado con rotundidad De la Hoz.

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Las pruebas periciales forenses han sido la clave de la condena contra el docente y la letrada ha recordado que presentó los informes de parte del psiquiatra Iñaki Viar y de psicólogas que trataron a la víctima durante años y que además fueron concluyentes los informes de los peritos judiciales, tres expertos imparciales que concluyeron «de manera contundente» que el relato de abusos del joven era veraz.

Ha destacado que «esta sentencia es muy importante porque las víctimas de abusos sexuales no suelen denunciar porque es un delito que lleva aparejado culpa y vergüenza» para quienes han sufrido ese tipo de agresiones. «Es así de triste, pero es la verdad».

Además, los procesos judiciales «son muy duros» para las víctimas porque tienen que pasar «un calvario» para lograr obtener todas esas pruebas contra los acusados que permitan su reproche penal y «tienen que ir al juzgado a contar siempre lo mismo», mientras se cuestiona su relato hasta asegurar que no está mintiendo.

Por eso, ha advertido, muchas prefieren no denunciar ni iniciar un proceso judicial. Según ha reflexionado la abogada, «hoy en día que los jueces están tan cuestionados por asuntos varios, es bueno saber que se hace justicia y que, si tienes la verdad y luchas, y pones toda la carne en el asador, habrá una sentencia condenatoria«.

«Las víctimas de abusos sexuales tienen que estar hoy de enhorabuena, igual que lo está hoy la familia» del exalumno de Gaztelueta, ha sentenciado.