okupas y ocupas

«Cosas del nuevo siglo, ese en el que un póster de Kurt Cobain o una careta de Chiquito de la Calzada sustituyen a la A de anarquía»

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

Anda Logroño revuelto estos días. La casualidad ha hecho coincidir hasta tres ocupaciones ilegales de bienes inmuebles, si bien habría que aclarar que no tienen nada que ver unas con otras. Se ha hablado en todas ellas de 'okupas', con ka, cuando algunas eran de 'ocupas', con ce. Ambos cometen delitos, sí, pues así vienen tipificados en el Código Penal, pero con muy distintas penas en uno u otro caso.

El 'okupa' tradicional, simplificándolo mucho, ha venido asociado a alguien contrario al sistema que ocupa un edificio abandonado para darle un uso social, caso al que podrían acogerse los ocupantes del convento de San Gregorio 2, que promueven un centro cultural en un inmueble en manos de la Sareb. Mientras, un 'ocupa' sería una persona que entra por la fuerza en casa ajena, casos de Saturnino Ulargui o Doce Ligero.

Algo que queda claro incluso en la ley cuando se distingue entre el allanamiento de morada y la usurpación, pues en el primero se trata de un domicilio habitado o en uso y en la segunda no. Hasta la RAE, que admite la palabra okupa, la define como «dicho de un movimiento radical: que propugna la ocupación de viviendas o locales deshabitados». La confusión es tal que hasta los 'okupas' de la ahora 'Puerta Gótika' se echan las manos a la cabeza con casos como el de Saturnino Ulargui o Doce Ligero. Y hasta se desvinculan del 'okupa', sin renunciar a la K, eso sí, autodenominándose «residentes ocupantes».

Cosas del nuevo siglo, ese en el que un póster de Kurt Cobain o una careta de Chiquito de la Calzada sustituyen a la A de anarquía, ese en el que se descalifica a un presidente del Gobierno tachándole de 'okupa', ese en el que se mete todo en el mismo saco (qué chorra más da) pese a haber posado en Tacheles si se ha visitado Berlín.