¡Menudo pollo (muy hecho)!

Parte del equipo del Entrepuentes-San Pedro posando con el plato de pollo de la polémica. / Juan Marín

Entrepuentes-San Pedro se toma con humor el jaleo montado por los 30 céntimos de más cobrados «por error» como suplemento del 'punto' de la carne

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

Nunca antes un tique había dado para tanto en el Entrepuentes-San Pedro de Logroño. Un suplemento de 30 céntimos de euro, ya puesto «a cero», que ha hecho que el restaurante del entorno del hospital de la capital de La Rioja haya saltado a los telediarios nacionales. El establecimiento local, tras la sorpresa inicial y las primeras reacciones de defensa, ha optado por tomárselo a broma. Ya dijo nuestro mítico Alfredo Landa que «el sentido del humor consiste en saber reírse de las propias desgracias».

Desgraciado fue el «cúmulo de circunstancias», según dicen, que propició lo sucedido y así se lo han explicado a Diario LA RIOJA. Mejor dicho, se lo han vuelto a explicar. Los hechos son los ya conocidos y contados. El 'extra' se cobró en un pedido a domicilio una noche y se devolvió al cliente a la mañana siguiente, tal y como se publicó. Sin pero alguno y sin mayor problema. Reclamación, devolución, disculpa y a seguir trabajando. Un error informático de menos de un cuarto de hora, añaden.

Más

«Pues no, no cobramos por el punto de la carne ni lo hemos hecho nunca. Una actualización del ordenador puso el mismo precio a todos los complementos: bacon, queso, punto de la carne... Se devolvió, por supuesto», aclaraban ayer vía twitter en mitad de la tormenta.

Hoy, y una vez digerido el 'pollo montado', aclaran que igual que se cobraron 30 céntimos por el concepto de «muy hecho» del pollo tex-mex, podría haberse cobrado el mismo suplemento por el «poco hecho», por el «sin sal», o por el jamón ibérico, «que estaba marcado con el mismo precio cuando el 'extra' es más caro». «El con queso y el sin queso aparecían con el mismo coste», por ejemplo.

El ordenador en cuestión con el suplemento ya corregido y... gratis.
El ordenador en cuestión con el suplemento ya corregido y... gratis. / JUAN MARÍN

«Los pedidos a domicilio lo especifican todo y por eso pasó... fue algo puntual, esa noche y durante unos pocos minutos, y se subsanó primero manualmente y a la mañana siguiente en la aplicación informática. ¿Que pudo haber más afectados? Pues puede, claro, pero igual que alguien pudo pedir un huevo frito y se le cobraron esos mismos 30 céntimos. Si alguien tiene un tique con el error que no dude en pasarse», señala Álvaro Mosquera, gerente de los Entrepuentes.

Mosquera, tras las primeras 24 horas de 'pollo', se ríe. «Estamos pensando en crear un bocadillo Ramoncín, por aquello del rey del pollo frito; o el pollo Cantora de la Pantoja; aunque igual nos piden derechos de imagen, lo que nos faltaba ya», bromea.

El restaurante espera que nadie se sienta ofendido ni molesto y, tirando de buen talante, han lanzado incluso una encuesta en redes sociales. «Con toda esta polémica que se ha creado, no perdamos de vista lo importante, ¿cómo os gusta el pollo? Muy hecho, al punto o poco hecho», puede leerse en las mismas. Suplementos gratis, por cierto, como hoy muestran en el ordenador en el que se cocinó todo.

Nunca antes con 30 céntimos un negocio había tenido tanta repercusión... no sólo en La Rioja sino en el resto de España. «Que te vengan de Antena 3 y de La Sexta, que te llamen del programa de Risto Mejide o de The Huffington Post nos parece algo desproporcionado... y todo por solo quedarse en el titular», dice quien reconoce que la explicación del «error» estuvo en todo momento a la vista de todos, en las páginas de este periódico y en su web. «Pero como ya os digo se juntó todo», concluye.

«Trabajamos con Cruz Roja, con YMCA, con Pioneros... organizamos un concurso de diseño de manteletas con la ESDIR... y apenas logramos una línea. Y, sin embargo, con lo de los 30 céntimos hemos logrado una publicidad que ya la quisiéramos cuando vea la luz nuestra nueva franquicia en cuyo lanzamiento estamos trabajando ya y que se llama 'La Bocazzería'», confiesa Mosquera.