Google indemnizará a un grupo de ingenieros hombres por cobrar menos que sus compañeras

Google indemnizará a un grupo de ingenieros hombres por cobrar menos que sus compañeras

Un estudio interno sobre los sueldos del gigante de Internet muestra una brecha salarial favorable a las mujeres en una categoría de programadores

ISAAC ASENJOMadrid

En la brecha salarial suele perder la mujer, y la desigualdad es tal que aún se necesitarán más de un siglo de historia para llegar a corregirla. Es lo que pone de manifiesto un informe presentado recientemente en el Foro Económico Mundial de Davos. No obstante, existen 'rara avis' como el reciente de Google, que acaba de descubrir que estaba pagando menos a los hombres que a las mujeres por realizar el mismo trabajo y ahora tendrá que indemnizar al grupo de ingenieros por este desequilibrio.

El gigante de Internet habría distribuido 9,7 millones de dólares entre casi 11.000 de sus empleados para compensar a quienes hubiesen recibido menos dinero que sus compañeros en 2018 por razón de su género o raza, pero no especificó qué porcentaje exacto de esas 10.677 personas son hombres o ingenieros de la categoría software de nivel 4.

La compañía californiana lleva a cabo un estudio interno cada año, y ya en 2017 había compensado a 228 de sus empleados con 270.000 dólares al considerar que se les había pagado menos que a sus compañeros, aunque no especificaron su sexo. Alrededor de la mitad de las diferencias salariales de 2018 fueron causadas por variaciones en el sueldo ofrecido a la hora de cerrar nuevos contratos, es decir que, en el caso de los ingenieros de software, a las nuevas contratadas se les ofrecía más dinero que a los nuevos contratados.

«El sueldo debe estar basado en lo que haces, no en quién eres», subrayó Lauren Barbato, responsable de analizar la igualdad salarial en Google, señalando que la remuneración de cada empleado de la compañía se configura algorítmicamente en función de distintos factores relacionados con el trabajo realizado, incluyendo su localización, nivel y desempeño, añadiendo que cuando los gerentes quieren aplicar cualquier tipo de discrecionalidad a estas remuneraciones deben justificarlo.

La curiosidad del algoritmo lo contaba hace un par de años en una visita a nuestro país la directora general de Google para España y Portugal, Fuencisla Clemares. El objetivo, explicó, es acabar con las diferencias salariales entre hombres y mujeres. No obstante, la compañía dispone de grupos de personas que se encargan de analizra si se está produciendo o no una diferencia salarial entre hombres y mujeres. «La realidad es que nosotros en los análisis que hemos hecho no nos ha surgido esa diferencia, pero si surgiera habría que profundizar y entender qué está pasando», dijo Clemares y remarcó que en Google, todo proceso de selección de personal tiene que contar con una mujer y también debe existir paridad entre los candidatos.