Muguruza sucumbe ante Mladenovic en el 'infierno' francés

Muguruza sucumbe ante Mladenovic en el 'infierno' francés

La campeona entrega su corona justo un año después y cae en una pista plagada de galos

MANUEL SÁNCHEZMADRID

Como si de un partido de Copa Davis se tratase el público francés apretó a Garbiñe Muguruza para intentar ponerla nerviosa. Enfrente estaba la mejora jugadora local, la joven Kristina Mladenovic. La francesa aprovechó esta superioridad y le quitó a Muguruza su corona de campeona justo un año después de que ésta la conquistase al vencer a Serena Williams. 365 días después, la hispano venezolana no podrá defender su título porque Mladenovic se hizo con la victoria al vencer por 6-1, 3-6 y 6-3 en dos horas de partido.

La francesa, que sufrió muchísimo en su debut en el torneo, y llegó a tener graves problemas físicos en la espalda -incluso en rueda de prensa de aquel partido confirmó que pensó en retirarse- no dio muestras de estar afectada ante Muguruza, aunque sí que tuvo problemas al servicio, ya que cometió 16 dobles faltas por cuatro 'aces'. Una estadística que normalmente es mortal, pero que ante Muguruza sólo le ocasionó dos roturas en contra.

Quizá por el público, completamente volcado a favor de su jugadora, o quizá por la sensación de que cada partido en Roland Garros es una condena que hay que pagar por ser campeona. Por todo ello, Muguruza salió cohibida a la pista, a verlas venir, sin saber que enfrente Mladenovic iba a completar uno de los mejores partidos de su vida.

Lo demostró en el primer set, espectacular la francesa con los golpes ganadores (conectó cuatro, pero forzó trece errores de la caraqueña), cogió carrerilla y en menos de media hora se puso 6-1 arriba. La francesa, que prácticamente gritaba a cada punto, sorprendió por su capacidad para celebrar tanto en italiano («forza»), como en español («vamos»), pero no en francés («allez») -Mladenovic habla cinco idiomas- en su comunión con el público, lo que acabó por desesperar a Muguruza, que al final del partido hizo un gesto a la grada como diciendo que así no. Porque ella continúa como vigente campeona, hasta el día 11.

Y esa vena de campeona salió en el segundo set. Muguruza empezó a fallar menos y a encontrar más líneas; además, la efectividad de Mladenovic bajó, lo que unido al elevado número de dobles faltas (siete en el segundo parcial) le dieron la ventaja a la hispano venezolana.

Subió Muguruza los porcentajes al servicio e hizo bueno el 'break' conseguido en el primer juego. Gozó de una ventaja de 5-1 y se desconectó un rato, como tantas veces le ocurre. Mladenovic se aprovechó de ello y recortó la ventaja hasta el 5-3, donde esta vez sí, Muguruza rompió el servicio con un revés paralelo que le dio el set. Flexionó sus rodillas y gritó de alivio. La remontada estaba completa al 50%, pero lo que debía ser un impulso para ella y un jarro de agua fría para el público, no lo fue. Muguruza cometió tres errores no forzados al principio del set definitivo y entregó su saque. No aprovechó las tres bolas de rotura que le hubieran dado el 'contrabreak' y Mladenovic puso el 2-0, para el goce de los galos que poblaron las gradas. La hispano venezolana no tuvo más oportunidades de rotura, pese a las siete dobles faltas que cometió la francesa, y cedió el partido y su corona.

Muguruza se marchó de la pista enfadada con el público y consigo misma, porque esta derrota, aparte de no permitirle luchar por defender su título, le provoca perder 1.820 puntos en el ranking, por lo que caerá más allá del puesto 15 de la clasificación. Esto le puede complicar los cuadros en futuros torneos como Wimbledon. Roland Garros busca nueva campeona, Garbiñe Muguruza ha dejado la corona en la Suzanne Lenglen esperando que la recojan.