GP de San Marino

Yamaha trabaja en su resurrección

Yamaha trabaja en su resurrección

Maverick Viñales lidera el primer día en Misano, con Marc Márquez tercero

BORJA GONZÁLEZMisano

«Ya pudimos tener la primera toma de contacto con este circuito en los test posteriores a Silverstone y pudimos ver que todas las Yamaha fueron muy rápido, las cuatro, no sólo Fabio». Marc Márquez señaló este jueves en la previa del Gran Premio de San Marino a Yamaha, algo que no hacía por primera vez este año. «No sé qué han hecho, pero ya son varios pilotos los que van rápido», había advertido el líder de MotoGP después de terminar por detrás de Maverick Viñales en la carrera de Assen, la única ganada este año por Yamaha. «La 'pole' se la jugarán Viñales y Quartararo», aseguró este viernes tras los primeros entrenamientos libres en Misano, con cuatro M1 en los cinco primeros puestos. Una apreciación quizás exagerada, pero que sí que apunta a la salida del particular túnel que la marca japonesa ha enfilado este año, algo que desde dentro del 'box' achacan a una reestructuración que se ha llevado a cabo en el departamento de carreras en Japón, cambios que también han llegado a la escudería (con sede en Italia). Y es que sus pilotos, en concreto los del equipo oficial, Viñales y Valentino Rossi, habían venido lamentándose en los últimos meses de la inferioridad técnica con la que se estaban enfrentando a sus competidores, un ambiente que se fue enrareciendo aún más con los sorprendentes (y en cierta medida difícilmente explicables) resultados de algunos de los pilotos satélite, Johann Zarco en 2017 y 2018 y Fabio Quartararo en este 2019.

Esa reestructuración interna comenzó poniendo al frente de la división japonesa a Hiroshi Itou y a Takahiro Sumi, este último presente en las carreras y que trata directamente la información con los pilotos, más la recuperación del ingeniero encargado de los chasis en la época 'dorada' del dominio con Valentino Rossi y con Jorge Lorenzo. «La estructura ha mejorado. Con Sumi la organización es un poquito mejor que la del año pasado. Tenemos más comunicación y eso es muy importante, pero hay que esperar al domingo», explicó Viñales tras terminar como el más rápido en la primera jornada de entrenamientos, con Quartararo segundo a 57 milésimas, Rossi cuarto y Franco Morbidelli quinto, y con Márquez entrometido con el tercer mejor registro del día.

«Hablo directamente con Sumi y le digo lo que pienso», continuó Viñales, que prefiere no lanzar las campanas al vuelo, sobre todo basándose en la experiencia de esos domingos en los que no se confirma lo apuntado en viernes y sábados. «Si algo no va, no va y se lo digo. No hay que darle más vueltas. Eso es lo importante. Agilidad y velocidad. Lo que nos falta es mejorar la moto, pero no estamos tan lejos. Son dos o tres décimas como máximo en las pistas en las que sufrimos. En las que no sufrimos, estamos ahí. No está tan lejos la moto. Le faltan pequeños detalles y al final con un clic de nada ya lo tienes. Tampoco es que falte mucho. Hay que probar muchas cosas y rápido. En eso se ha mejorado, en la rapidez para hacer las cosas».

«Seamos sinceros: desde el test de Brno de agosto de 2016 no habíamos probado nada nuevo en la moto y cuando teníamos alguna cosita nunca nos ha dado una mejoría clara. Ha sido un periodo difícil desde el punto de vista técnico y la desventaja con nuestros rivales ha aumentado», confesaba Rossi este viernes, un piloto que aún dice debatirse sobre si firmar un contrato más o si dar por terminada su carrera deportiva a finales de 2020, algo en lo que el potencial de su moto tendrá mucho que ver. «Desde el principio de este año han cambiado cosas, han llegado nuevas personas, sobre todo en Japón, y ahora estamos empezando a ver los efectos de estos cambios», incidía el italiano, en un mensaje que también transmiten desde la dirección del equipo.

A la remozada estructura en la fábrica se ha sumado el refuerzo en el área electrónica, considerada uno de sus puntos débiles, con la llegada del ingeniero encargado en esta área en el Mundial de Superbikes, que ha captado a un par de técnicos más (uno proveniente directamente de Magneti Marelli, la firma proveedora de la electrónica oficial en MotoGP), un grupo que va a seguir ampliándose. Además, la propia distribución de áreas de trabajo se ha abierto dentro del 'box'. Ahora los ingenieros están ubicados de tal manera que pueden escuchar directamente la información transmitida por los pilotos, sin tener que usar intermediarios, algo que permite acelerar los procedimientos en un garaje al que siempre se le achacó su excesiva lentitud para los cambios. Aspectos que pueden ser cruciales si quieren volver a tener opciones de pelear por un Mundial, sobre todo viendo el nivel que han puesto Márquez y su Honda.