Deschamps: «Hay que afrontarlo con calma, concentración y convencimiento»

Didier Deschamps observa las evoluciones de sus futbolistas. /Gabriel Bouys (Afp)
Didier Deschamps observa las evoluciones de sus futbolistas. / Gabriel Bouys (Afp)

«No hay nada más bonito ni grande», cree el francés, que puede igualar a Zagallo y Beckenbauer ganando la Copa del Mundo como jugador y técnico

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENEnviado especial a Moscú

Didier Deschamps apareció en el Luzhniki detrás de su capitán, Hugo Lloris, para analizar la final de la Copa del Mundo. «Es un privilegio jugar este partido. No hay nada más bonito ni grande para un futbolista profesional. Tenemos que intentar prepararlo de la mejor manera. Debemos estar con calma, concentración y convencimiento. Sobre esas tres palabras estamos trabajando para preparar la final de la mejor manera». En su caso no es la primera, ya que estuvo presente en la de 1998 que terminó con el histórico triunfo ante Brasil por 3-0 con doblete de Zidane y un gol postrero de Petit.

Levantó la Copa como capitán... y ahora puede hacerlo como seleccionador, algo que sólo otros dos hombres han conseguido a lo largo de su carrera: Mario Zagallo (que logró dos como jugador en 1958 y en 1962 y otra como seleccionador en 1970) y Franz Beckenbauer (1974 como capitán y 1990 como seleccionador alemán). Cuando le preguntaron por las diferencias entre ambas situaciones bromeó. «Hay muchísimas. Necesitaría mucho tiempo para explicarlas y no es el día. Cuando eres jugador eres un actor; esta vez estoy al servicio de mis jugadores porque el partido depende de ellos, que son los que juegan. Mi éxito es su éxito. Cuando eres jugador es más bonito. Cuando eres entrenador gastas más energía mental y cuando eres jugador es un tema más físico», recordó.

El técnico sabe que desde la banda «lo que puedes hacer es algo más psicológico» y explicó que antes del partido no hay un mensaje estándar. «Cada partido tiene su contexto. He intentado transmitirle a los jugadores que están probablemente ante el partido más bonito de sus vidas. Es un privilegio jugar este partido. No hay nada más importante», insistió antes de analizar «la experiencia de la Eurocopa» perdida ante Portugal. «No quiere decir que vaya a ser igual. Hay nueve jugadores que saben qué pasó entonces. Queremos que las cosas sean diferentes esta vez. Encaramos la final con una actitud y con una visión distintas», dijo sin incidir en que desde aquella final perdida ha pasado a entregar la posesión al rival en todos sus partidos... con un éxito evidente.

Por ello, ahora adelanta que intentará adaptarse «a lo que vea en los jugadores». «Mi trabajo y el de mi cuerpo técnico es preparar a mis futbolistas de la mejor forma», subraya. «Hicimos el análisis de los seis partidos que ha disputado la escuadra de Croacia. Hemos repasado vídeos e imágenes para que el equipo llegue bien preparado pero luego en el partido hay cosas impredecibles. Puedes preparar el partido pero después pequeños detalles son los que deciden», recordó antes de negar que haya demasiado optimismo en el grupo. «No hay euforia aquí. Hemos cambiado la euforia por la satisfacción de haber llegado hasta aquí y de poder jugar el partido más importante del torneo», aclaró.

La experiencia de la Euro

Según Deschamps, el grupo actual «es diferente al de entonces porque hay 14 jugadores nuevos». «Claro que nuestra experiencia es más limitada que la de los jugadores rivales porque en Croacia tienen jugadores con mucha experiencia en sus clubes y llevan tiempo juntos en la selección. Pero llevamos toda la Copa del Mundo enfrentándonos a equipos más experimentados porque tenemos un equipo muy joven», incidió antes de loar a Luka Modric, que a su juicio tiene tanta importancia en el juego de su equipo como Leo Messi o Eden Hazard, que no marcaron ante Francia. «Tiene muchísima movilidad, no siempre está en el centro. Tiene unas cualidades técnicas fantásticas, él y Rakitic son muy inteligentes y tienen mucha influencia».

A Deschamps le preguntaron por uno de los futbolistas más determinantes del torneo, que está siendo Kylian Mbappé a sus 19 años. «Tiene mucho talento y lo ha demostrado varias veces en este torneo. Es el más joven pero no le trato de manera especial, es parte de los 23 jugadores. Claro que sé que hay que ser un poco más indulgente con los jóvenes pero Kylian es muy inteligente, escucha... Claro que a veces tenemos alguna discusión pero igual que con el resto de los jugadores. Es un jugador clave y tiene claro lo que quiero de él», afirmó antes de hacer una reflexión global sobre los equipos que compiten en el Mundial. «La dificultad es crear un grupo, tienen grandes individualidades pero en una competición así lo más importante es el colectivo». Y tras esa última pregunta, sonrió y soltó: «Gracias y hasta mañana». Está a un partido de convertirse en una leyenda.

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