Un pelotón de bicicletas customizadas se pasea por Logroño

Una de las bicicletas customizadas a su paso por el parque del Ebro. / Diego Marín A.

La capital riojana ha acogido este fin de semana el encuentro 'Air of the river' de bicis 'custom' con una cuarentena de participantes de toda España y Francia

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A.Logroño

Este fin de semana se ha celebrado en Logroño el encuentro de bicicletas customizadas 'Air of the river' en el que una cuarentena de personas venidas de todas partes de España, e incluso de Francia, han paseado por los parques de la capital riojana y la Vía Romana del Iregua exhibiendo sus máquinas. El logroñés Diego Ochoa, responsable del evento, ha explicado que «nos gusta el rollo 'custom' pero diferente, con las bicis, no moto; es una cultura muy guapa». De esta manera, con bicicletas tuneadas, muchas de ellas fabricadas artesanalmente, a mano, el paseo resulta, si no más agradable y placentero, que seguro que también, al menos más espectacular para quien se cruza con ellos.

Muchas de las bicicletas son de estilo 'chopper', al estilo de las motocicletas Harley Davidson, con el manillar alto; otras son las denominadas 'cruiser', de estilo playero; y otras, bicis clásicas y 'vintage' recuperadas y tuneadas. También se pudo ver una especie de sidecar a pedales. Para Diego Ochoa, amante de las bicicletas 'custom', este estilo de vida «no es ir a una tienda y comprarla, sino hacértela, juntarte con otras personas de tu mismo rollo y salir juntos». «Yo llevo en esto toda la vida, desde pequeño, con la 'motoreta', ya la cortaba y le hacía cosas», recuerda Ochoa.

El encuentro, que ha contado con Idosfotos como fotógrafos oficiales del evento, ha consistido en una barbacoa de bienvenida el viernes y en una ruta que ha llevado a los ciclistas 'custom' desde Logroño a Islallana el sábado, recorriendo los parques del Ebro, La Ribera y del Iregua y la Vía Romana, un auténtico espectáculo al verlos pasar. «También queremos dar a conocer este mundo, por eso queremos pasear por la ciudad», advierte Ochoa. No obstante, durante la ruta el pelotón tuvo que para en alguna ocasión para reparar algún imprevisto, y es que las bicicletas son muy delicadas. «Están hechas a mano y necesitan ajustes, sobre todo si vas por caminos», apuntó Ochoa. Lo mismo se ajustaba una cadena que un sillín.

Diego Marín A,

Uno de los elementos más llamativos de estas bicicletas son los detalles. Algunas disponen de 'posalatas' para poder llevar una cerveza (o un refresco) mientras se pedalea, otras cuentan con una llave inglesa a modo de patilla para mantener la máquina erguida en punto muerto; otras mostraban estampitas de vírgenes en su chasis, otras un esqueleto de ratón... Y los ciclistas bien pasarían por moteros, con sus chupas vaqueras, sus parches, sus patillas y gafas de sol, hasta que se montan en un 'burra' y esta no es a motor, es una bicicleta. Mucho más 'cool'.