Luis Fonsi: «No compito con 'Despacito'»

Luis Fonsi. /Óscar Chamorro
Luis Fonsi. / Óscar Chamorro

«A mí también me han cerrado muchas puertas», asegura Luis Fonsi, que lanza nuevo disco tras asimilar el éxito de su gran canción

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

¿Hay vida después de 'Despacito'? Luis Fonsi (San Juan, Puerto Rico, 1978) está seguro de que sí. De hecho, cuenta que le encanta reinventarse, como le ha tocado tantas veces en su carrera, pasando de la balada al reguetón sin solución de continuidad. Ahora lo vuelve a hacer con el álbum 'Vida' (Universal), en el que mezcla la música «cortavenas», como llama a las canciones románticas, con los temas urbanos. «Un día me puedo poner zapatillas y otro, traje, pero sigo siendo yo», explica Fonsi desde la perspectiva que da el hecho de haber firmado, junto a Daddy Yankee, la canción en castellano más escuchada de la historia.

«Pero no siento presión, no tengo la sensación de que cada nueva canción mía tenga que competir con 'Despacito'. Creo que nunca lograré un éxito similar y me alegraré cuando alguien pueda superarlo», apunta Fonsi, cuarenta años y más de 20, media vida, en la profesión. «Afortunadamente, el éxito de 'Despacito' me llegó siendo mayor, cuando ya sabía quién era yo, así que me ha resultado más fácil sobreponerme a ello», se sincera.

No todos los artistas asimilan una avalancha de tal calibre, pero por lo menos en apariencia, Fonsi lo ha conseguido. Al contrario que otros, no repudia su mayor 'hit' y tan sólo admite que si está en el coche y lo ponen en la radio, cambia de dial. «Pero porque no me gusta escucharme, no porque tenga nada en contra de la canción. Al revés. Me encanta cantarla y ver la reacción que provoca en los espectadores. No entiendo a aquellos artistas que no tocan sus temas más conocidos en los conciertos», dice Fonsi de una canción que estaba tocada «por la mano de Papa Dios» desde que salió de la guitarra y de su voz.

Boricua residente en Estados Unidos y casado con una cordobesa, Fonsi se siente feliz de que su música haya servido para devolver el orgullo a muchos latinos que, después de la llegada de Trump a la presidencia norteamericana, comenzaban a verse como extranjeros en su propio país. «Sé que hay gente con apellidos latinos que los pronunciaban con acento inglés y que tras la canción, los vuelven a pronunciar en castellano. Y sé de otros en todo el mundo que nunca habían oído nuestro idioma y ahora quieren aprenderlo. Yo estoy del lado de los que quieren tender puentes y no barreras», asevera.

«El precio de la fama», afirma Fonsi, es estar lejos de su familia, que reside en Estados Unidos. Ahora pasará un mes en España promocionando su nuevo disco y ejerciendo de 'coach' en el programa de televisión 'La Voz', donde se siente rejuvenecer al tratar con aspirantes a cantantes, como él lo fue también antes. «A mí me cerraron muchas veces la puerta y sé que me las van a volver a cerrar a pesar del éxito. Pero lo bueno del programa es que nunca vamos a estar seguros de que el que lo gane sea quien vaya a triunfar en la música. Podría ser el segundo», culmina.