El embrujo que hermanó a Lorca y Juan Ramón

Lorca y Juan Ramón Jiménez con sus familiares en los jardines del Generalife /Archivo Fundación García Lorca
Lorca y Juan Ramón Jiménez con sus familiares en los jardines del Generalife / Archivo Fundación García Lorca

Alfonso Alegre recrea las jornadas «decisivas» que ambos poetas andaluces compartieron en Granada en el verano de 1924

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

El encuentro de Juan Ramón Jiménez y Federico García Lorca en Granada, en el verano de 1924, resultó «decisivo» para la moderna poesía española. Fue un «momento mágico» tanto para el ya consagrado autor de 'Platero y yo' como para el del 'Romancero gitano', que entonces comenzaba a escribir el joven granadino. Así lo asegura Alfonso Alegre Heitzmann (Barcelona, 1955) quien recrea unas felices y fértiles jornadas granadíes en 'Días como aquellos. Granada, 1924' (Fundación JML), ensayo por el que ha merecido el premio Antonio Domínguez Ortiz de biografía que conceden las fundaciones Cajasol y José Manuel Lara.

El libro recrea un «paréntesis único», rehaciendo paso a paso, día a día, la estancia en la ciudad de la Alhambra de Juan Ramón y su mujer, Zenobia Camprubí, quienes tuvieron como anfitrión y cicerone a Federico García Lorca y disfrutaron del calor y el afecto de Manuel de Falla y otros intelectuales locales.

Fue un viaje «tremendamente significativo» para Juan Ramón, que en los años siguientes se referiría a unos «días maravillosos». Poco después del encuentro granadino Juan Ramón escribió 'Generalife', un largo romance con cien versos dedicado a Isabel García Lorca «y sin duda uno de sus grandes poemas». Lorca escribió el 'Romance sonámbulo', «el mejor poema del 'Romancero gitano'», a juicio de Alegre.

Inéditos

 «Días como aquellos se viven pocas veces en la vida», escribiría Juan Ramón muchos años después, para el poeta onubense, que lo rememora también en 'Olvidos de Granada', una de sus «obras cruciales» aunque se publicaría con carácter póstumo. «Hay elementos inéditos en cada capítulo», se felicita Alegre, que se extiende en la interpretación de algunos de los textos de Juan Ramón que nacieron del viaje y la estancia granadina que sitúa con toda precisión «entre el atardecer del 21 de julio y el 3 de agosto de 1924».

Lorca , Juan Ramón y sus familiares en otro rincón del Generalife en junio de 1924
Lorca , Juan Ramón y sus familiares en otro rincón del Generalife en junio de 1924 / Archivo Fundación García Lorca

Cuando se conocen, en la primavera de 1919, Juan Ramón tenía 37 años y era un poeta muy reconocido. Lorca tenía 20, acababa de llegar a Madrid y todavía no había publicado nada. «La relación en aquellos años fue de admiración de un discípulo hacia un maestro», dice Alegre, que destaca cómo Juan Ramón fue «muy consciente del enorme talento del joven poeta». «Con los años, la relación fue cambiando, pero creo que siempre mantuvieron una admiración mutua, más allá de algunas políticas y distanciamientos», añade.

El ensayo 'Días como aquellos. Granada, 1924', mereció el premio Antonio Domínguez Ortiz de biografía 2019

El libro es también una reivindicación de Juan Ramón, de quien pervive, según Alegre, «una visión completamente sesgada que condiciona el disfrute de su poesía». «No se le ha hecho justicia ni como poeta ni como persona. Nunca vivió en una torre de marfil, como se le crítica», dice este editor y gran conocedor de su poesía. «No se entendió su obra posterior a 1916, su gran poesía, y el Nobel para Juan Ramón Jiménez no se pidió jamás en España; si lo obtuvo es porque se solicitó desde Oxford», destaca Alegre, que elude entrar en el «desencuentro» entre Juan Ramón y los poetas del 27 para centrarse solo en aquel «felicísimo e histórico encuentro» que tendría al compositor Manuel de Falla como tercer protagonista.

Zenobia Camprubí con Lorca y sus hermanas Isabel y Concha en la Alhambra
Zenobia Camprubí con Lorca y sus hermanas Isabel y Concha en la Alhambra / Archivo Fundación García Lorca

«Imaginar juntos en una ciudad tan bella como Granada a Lorca, Juan Ramón y Falla, a tres artistas de su calidad y genialidad, los dos mejores poetas del siglo XX y el compositor por excelencia, es casi como un sueño en el tiempo», dice el autor, que ha construido su ensayo a través de las cartas de los protagonistas y de sus propias obras.

Poeta y critico, Alegre Heitzmann es el cofundador de la revista de poesía y arte 'Rosa cúbica'. Hace una década realizó la edición crítica de la poesía última de Juan Ramón Jiménez bajo el título 'Lírica de una Atlántida' en la que reúne cuatro poemarios escritos durante el exilio americano del poeta.