La Rioja

La banca juega... y de momento gana

Tres grandes bloques  de expedientes, en los juzgados de Logroño.
Tres grandes bloques de expedientes, en los juzgados de Logroño. / JUAN MARÍN
  • Unas 3.000 sentencias civiles firmes contra entidades bancarias esperan su ejecución

  • El número de fallos judiciales pendientes de cumplimiento roza máximos históricos debido al incremento de los casos contra bancos y cajas

Los cálculos son, siempre, aproximados y nacen de las estadísticas que publica periódicamente el Consejo General del Poder Judicial. Esos datos apuntan que el segundo trimestre de este ejercicio se cerró con 14.931 sentencias en situación de 'en trámite', que es como denomina la estadística del CGPJ a los fallos que, una vez firmes, están en proceso de cumplimiento. Esa cifra es la segunda más alta de la serie histórica que maneja el CGPJ y sólo es superada por las 15.807 sentencias que estaban en esa misma situación al cierre del año 2011.

El volumen de sentencias en ejecución cayó hasta las 12.206 del año 2014, pero volvió a dispararse y roza datos históricos. Detrás de ese repunte, hay una fecha y un 'culpable'. La fecha es el 9 de mayo del 2013, cuando el Tribunal Supremo declaró la nulidad de las cláusulas suelo por falta de transparencia y apuntó que las entidades tendrían que devolver el dinero así cobrado desde ese fallo. El 'culpable', desvelado por la fecha, son las entidades financieras y todos los procesos, civiles, que vinculados a diferentes productos y cláusulas han emprendido sus clientes.

Esa estadística judicial -actualizada hasta el segundo trimestre de este año 2016- refleja que durante el ejercicio del 2013 llegaron a los tribunales riojanos un total de 10.490 asuntos, una cifra similar a la años anteriores. Pero, interpretan desde el Palacio de Justicia de La Rioja, los 14.132 asuntos civiles tramitados durante el año 2015 (en el primer semestre del 2016 han sido 6.735) están íntimamente relacionados con la conflictividad bancaria.

Vinculado a ese incremento del número de asuntos está, también, el de sentencias en ejecución. La misma estadística dice que de los 12.501 fallos judiciales que estaban pendientes de ejecución al cierre del 2013, 9.015 eran del orden civil. Ahora, al cierre del segundo trimestre del 2016 hay 12.121 sentencias firmes civiles que esperan su ejecución completa. Del cruce de unos y otros datos, la conclusión es compartida por los diferentes operadores judiciales: aproximadamente unas 3.000 sentencias derivadas de procesos contra entidades bancarias están pendientes de cumplir.

Repunte bancario

«El repunte se debe al incremento de los asuntos bancarios, de las reclamaciones a las entidades bancarias y, sobre todo, a los casos de Bankia: las cláusulas suelo, las preferentes, etc.», abunda Ignacio Espinosa que recuerda que los efectos del fallo del Tribunal Supremo del 9 de mayo del 2013 provocó un aluvión de demandas en los juzgados de todo el país.

«Todos los juzgados de lo civil estaban expectantes. Quizá había algún caso que sí que estaba en 'stand by', a la espera del pronunciamiento del Supremo», confirma Espinosa, que también concreta que desde que se hizo pública la resolución «ha habido muchas demandas que se están convirtiendo en sentencias condenatorias contra las entidades que luego hay que ejecutar».

El problema, recuerdan desde el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja, es que son fallos judiciales con una compleja ejecución que en ocasiones se está demorando en el tiempo. «Las entidades lo que están haciendo es allanarse [reconocen que el cliente que reclama la nulidad de las cláusulas correspondientes tiene la razón] ya que sale más económico en cuanto a gastos de abogado, de procurador, etc. En ese allanamiento no se concreta la cantidad de dinero que tiene que devolver a los afectados. No implica que las sentencias estén atrasadas, sino que están vivas y que en la fase de ejecución es cuando deberá concretarse la cantidad definitiva a abonar».

Juzgados de primera instancia

La estadística del Consejo General del Poder Judicial también identifica los órganos judiciales con mayor volumen de fallos pendientes de ejecución. En el orden civil, los juzgados de primera instancia de Logroño y los de primera instancia e instrucción de Haro y Calahorra (los que están recibiendo todos los asuntos relacionadas con las entidades financieras) son los que se llevan la palma en cuanto a sentencias vivas. Según esos datos, los juzgados de primera instancia tienen pendientes 7.086 sentencias en trámite de ejecución mientras que los de primera instancia e instrucción acumulan 3.904. Un viaje en el tiempo hasta el año 2013, arroja el mismo resultado. Entonces los de primera instancia tenían 5.469 sentencias en ejecución mientras que los de primera instancia e instrucción otras 2.650.