'Smartwatch': el salvavidas se lleva ahora en la muñeca

'Smartwatch': el salvavidas se lleva ahora en la muñeca

La tecnología de estos dispositivos se convierte en un aliado en situaciones de emergencia de sus usuarios

JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ

Relojes inteligentes, pulseras inteligentes, ropa inteligente… Todos estos dispositivos cuentan con el «apellido» inteligente y poco a poco se han colado en el día a día de los ciudadanos. La industria prevé que el sector crezca a un ritmo anual del 19% y alcance una facturación de 23.000 millones de dólares en este ejercicio.

Se prevé que este año las ventas crezcan casi un 26% y el sector de la salud sea el más beneficiado. Este segmento es el predilecto de los wearables donde los relojes y pulseras inteligentes se llevan todas las ventas.

Según la encuesta llevada a cabo por Ipsos Affluent Intelligence, España es el segundo país donde esta tecnología tiene más adeptos, tan solo por debajo de Estados Unidos. España marca el segundo puesto global, siendo las pulseras de fitness los dispositivos de este tipo más populares, con una penetración del 19,5%.

Su renovación ha ido cada vez a más hasta convertirse en auténticos salvavidas. Esta semana un usuario de Twitter explicaba cómo su reloj inteligente había avisado a sus familiares de una mala caída. «Me he caído, aunque no lo recuerdo, golpeándome la cabeza. El Apple Watch ha llamado a urgencias y mi familia».

En su muñeca, según relata, vestía un dispositivo de Apple. El gigante de Cupertino se ha convertido en el máximo exponente del sector sanitario en el apartado de tecnología ponible. Los últimos dispositivos del Apple Watch Series están equipados con un detector de caídas y la última versión lo ha mejorado.

Esta función utiliza el giroscopio, un pequeño sensor capaz de detectar los cambios de posición del dispositivo, y el acelerómetro, mide la velocidad, para detectar si una persona ha sufrido una caída.

A continuación, el reloj inteligente pregunta a su usuario si se ha caído en caso de respuesta afirmativa, llama a los servicios de emergencia en caso de que fuera necesario.

Otros dispositivos, como es el caso del competidor del gigante de Cupertino, Samsung, también ha centrado su último smartwatch en la salud. Su recién estrenado Galaxy Active 2 se centra en controlar el sueño, ya que gracias a una serie de algoritmos el usuario puede conseguir patrones de sueño mucho más saludables.

Electros a golpe de reloj

La última gran novedad la introdujo en el mercado Apple: «Hacer un electrocardiograma con la app ECG del Apple Watch Series 4». «La app ECG registra un electrocardiograma, que representa los impulsos eléctricos que hacen latir el corazón. La app ECG comprueba estos impulsos para obtener la frecuencia cardiaca y determinar si las aurículas y los ventrículos del corazón están acompasados», así lo explica la marca de Tim Cook en su página oficial.

Herramienta que tiene el visto bueno de las autoridades estadounidenses y que el pasado mes de marzo recibió el espaldarazo de la Comisión Europea. Sin embargo, las autoridades sanitarias recuerdan que no suple un electrocardiograma realizado por un facultativo.

La tendencia se ha impuesto al mercado y Samsung y Xiaomi ya lo incorporan, pero todos ellos, incluido el dispositivo de Apple, no son capaces de detectar un infarto.

Ropa inteligente

Al otro lado del Atlántico, dos jóvenes diseñadores mexicanos pusieron en marcha Machina, una empresa que une moda y tecnología. El desarrollo de su negocio ha conseguido crear una familia de sensores y controladores preparada para expandir las posibilidades de la ropa «no solo que te vista sino que te de otras posibilidades como el botón de pánico ó inclusive controlar un dron o las luces de tu casa», apuntan en su página web.

Así nace M.Bot que permite usar un botón de pánico que manda un SMS con la ubicación en tiempo real «a cinco de los contactos del usuario». Gracias a la conexión bluetooth el wearable diseñado por estos mexicanos se une a dispositivos Android o iOS para realizar la llamada en caso de emergencia.

El objetivo final que se han marcado estos emprendedores mexicanos es crear un ecosistema tecnológico a través de wearables que convierta a la ropa en una «segunda piel tecnológica».