El Papa homenajea a los rumanos porque «enriquecen» a los países donde emigran

El papa Francisco (d) y el patriarca de la Iglesia ortodoxa rumana Daniel (i) saludan a los fieles. /Efe
El papa Francisco (d) y el patriarca de la Iglesia ortodoxa rumana Daniel (i) saludan a los fieles. / Efe

En su primer día de visita a Rumanía, Francisco pide que «los más débiles, los más pobres y los últimos no sean vistos como indeseados, como obstáculos»

DARÍO MENORCorresponsal en Roma (Italia)

En los últimos años Rumanía ha perdido a más de tres millones de residentes, pasando de 23 millones de habitantes a poco menos de 20 millones, debido a la emigración económica de sus ciudadanos, que han buscado nuevas oportunidades principalmente en Italia, España y Alemania. En su primer día de viaje a Rumanía, donde permanecerá hasta el domingo, el Papa Francisco homenajeó este viernes los «sacrificios» de los rumanos que «con su cultura, su patrimonio de valores y su trabajo enriquecen a los países a los que han emigrado». En su discurso a las autoridades en el palacio presidencial de Bucarest tras escuchar al presidente, Klaus Werner, Jorge Mario Bergoglio se acordó de aquellos que dejaron «sus hogares y sus países de origen para buscar nuevas oportunidades de trabajo y de una vida digna» y lamentó la despoblación y otras consecuencias negativas que este fenómeno provoca.

El viaje de Francisco a Rumanía se produce cuando Bucarest ostenta la presidencia semestral del Consejo Europeo y veinte años después de la visita de san Juan Pablo II a esta nación cuyos habitantes son en su mayoría cristianos ortodoxos. Los católicos no llegan en cambio al millón y medio y suponen alrededor del 7% del total. Bergoglio destacó precisamente en su discurso que la Iglesia católica «no es extranjera» en Rumanía y que «participa plenamente en el espíritu nacional rumano, como lo demuestra la participación de sus fieles en la formación del destino de la nación, en la creación y el desarrollo de estructuras de educación integral y formas de asistencia típicas de un Estado moderno». También pidió el Papa a las autoridades de Bucarest que construyan «una sociedad inclusiva» en la que tengan su espacio las veinte minorías con que cuenta el país, de manera que «los más débiles, los más pobres y los últimos no sean vistos como indeseados, como obstáculos». Entre esas minorías destaca la comunidad gitana, con la que Francisco mantendrá mañana un encuentro en la ciudad de Blaj.

Durante el vuelo en avión desde Roma a Bucarest, una de los periodistas españolas que le acompañaban en el avión entregó al Papa una invitación para visitar nuestro país en 2021 con motivo del año santo compostelano. «¿Tengo que hacer el Camino de Santiago?», le preguntó en tono de broma Francisco, que en los meses pasados dijo que viajaría España cuando «hubiera paz» y se pusieran «de acuerdo».