La NASA no da la talla

La astronauta de la NASA, Christina Koch./AFP
La astronauta de la NASA, Christina Koch. / AFP

La agencia estadounidense cancela el primer paseo espacial 100% femenino por falta de uniformes de tamaño «medio» acondicionados para salir al exterior

Elena Martin Lopez
ELENA MARTIN LOPEZMadrid

Hacer historia tendrá que esperar. Este viernes estaba programado un paseo espacial en el que las astronautas estadounidenses Christina Koch y Anne McClain continuarían con la instalación de baterías de iones de litio en las partes externas de la Estación Espacial Internacional, pero la NASA ha cancelado la operación por falta de trajes con torso de talla mediana acondicionados.

«Los trajes espaciales a bordo de la ISS están formados por un conjunto de partes que se combinan para adaptarse a los cuerpos de los astronautas», ha dicho Brandi Dean, una portavoz del Centro Espacial Johnson en Houston, donde se encuentran las oficinas centrales. Anne McClain hizo una salida la semana pasada y descubrió que el tamaño «medio» del torso superior del traje le quedaba mejor.

La NASA ha asegurado que sí cuentan con trajes de torso superior de talla mediana pero que solo uno está acondicionado para salir al exterior. La pieza requiere 12 horas de trabajo para prepararla para una salida, por lo que la falta de tiempo ha forzado a reorganizar las parejas. Hace unos días precisamente, McClain publicó en su cuenta de Twitter un vídeo mostrando el minucioso proceso de mantenimiento que necesitan los trajes espaciales.

«Debido a que solo un torso mediano puede estar listo para el viernes 29 de marzo, Koch lo usará», ha dicho la agencia en un comunicado. Así, Koch realizará la caminata del viernes con su compatriota estadounidense Nick Hague, mientras que McClain ha sido asignada en otra que tendrá lugar a principios de abril.

Hito histórico

Koch y McClain hubiesen entrado en la historia el 29 de marzo como las primeras mujeres en realizar esta operación. Desde el inicio de la construcción de la estación en 1998 se han registrado 214 salidas espaciales, todas ejecutadas por hombres o por un hombre y una mujer. Svetlana Savitskaya fue la primera cosmonauta en caminar en el espacio en 1984. Un viaje de seis días para el cual el diseño del traje también supuso un quebradero de cabeza porque los diseñadores no sabían exactamente cómo orinaba. Hoy por hoy, aproximadamente 500 personas han estado en el espacio, 63 de ellas mujeres (menos del 11%).

Con su primera caminata espacial a principios de este mes, McCain se convirtió en la decimotercera mujer en completar el esfuerzo. A partir del viernes, Koch se convertirá en el decimocuarta. Estos pequeños progresos que la agencia está haciendo en el ámbito de la igualdad se unen a otros como el nombramiento de la última directora de la NASA, la astronauta Elle Ochoa, y del récord de permanencia en el espacio (665 días) que tiene la comandante Peggy Whitson, más que cualquier hombre. Sin embargo, el que hubiera sido su último hito no tendrá lugar. Al menos no este viernes.

«Los paseos espaciales son un desafío, ¡pero el equipo correcto facilita el trabajo! Los trajes espaciales son el engranaje más importante. Para obtener el mejor ajuste, hemos actualizado las tareas para nuestros paseos espaciales del 29 de marzo y el 8 de abril fuera de la Estación Espacial», ha escrito la NASA en su cuenta de Twitter explicando la decisión tomada.

En cuanto al emparejamiento histórico, un portavoz de la agencia dijo a principios de mes que había sido «pura coincidencia». A pesar de todo, la expectación ante tal acontecimiento era enorme y muchos se han sentido decepcionados. «¿Me estáis vacilando? ¿En serio? ¿EN SERIO? Cincuenta años de viajes espaciales y no podemos tener dos trajes con el tamaño adecuado para las mujeres al mismo tiempo», publicó la geofísica canadiense Mika Mckinnon en un tuit.

La NASA transmitirá el paseo en vivo este viernes, que se espera que dure unas siete horas, pero que las mujeres astronautas hagan historia una vez más tendrá que esperar a una nueva «coincidencia» o a que los trajes espaciales empiecen a dar la talla.