Asesina a tiros a su exmujer, excuñada y exsuegra delante de sus hijos pequeños

Calle precintada por la Guardia Civil, donde ha tenido lugar el triple crimen en la localidad gallega de Valga, en Pontevedra./Efe
Calle precintada por la Guardia Civil, donde ha tenido lugar el triple crimen en la localidad gallega de Valga, en Pontevedra. / Efe

El homicida disparó a Sandra en su propio coche y acabó con la vida de su hermana y su madre en Pontevedra y después avisó a la Guardia Civil

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

José Luis A. F. cogió su teléfono. Marcó el número de la Guardia Civil, el 062, y confesó lo que había hecho una hora antes. Había asesinado a tres personas en Valga (Pontevedra), tres mujeres que en el pasado habían formado parte de su familia: su exmujer (Sandra B. J., de 39 años), su excuñada (Alba B. J., de 27 años) y la madre de ambas (María Elena J. F., de 59 años). Las mató delante de sus dos hijos pequeños, de siete y cuatro años. José Luis, conocido como 'el Moro', realizó la tétrica llamada desde la casa de su madre en Ames, donde vivía desde la ruptura de la pareja, a casi 40 kilómetros del lugar de la tragedia. Una localidad de 6.000 habitantes, fronteriza entre A Coruña y Pontevedra, que se ha visto golpeada este año dos veces por el lado más mortífero de la violencia machista. El 10 de marzo, un hombre de 47 años mataba de un tiro de escopeta a su mujer, de 43 años, y después se suicidó.

Todo transcurría este lunes con normalidad en la parroquia de Cordeiro, a las afueras de Valga. Sandra había tocado a rebato para que sus dos hijos se prepararan para ir al colegio. Desayuno, protestas con la ropa... Lo normal en cualquier hogar con niños al comienzo de la semana. En la casa, que Sandra y José Luis construyeron cuando se casaron, también están la abuela y la tía de los pequeños. Es normal. Acuden siempre a echar una mano en la intendencia familiar tras la separación de la pareja, cuyo divorcio se certificó el pasado mes de enero.

Son pasadas las ocho de la mañana cuando Sandra ve a su exmarido. Está con los niños en el coche. José Luis se acerca y le pega un tiro, presuntamente, con un arma corta. Delante de los dos hijos que tuvieron en común. Alba oye el disparo y llama a los servicios de emergencia. No puede hacer más. Su excuñado se acerca y le dispara junto al coche de su hermana. Tras acabar con la vida de Alba, que trabajaba con su hermana en un centro de logopedia, se dirige hacia su exsuegra. Misma metodología. Igual resultado.

A continuación, se sube en su vehículo y se va a Carballido, en la parroquia de Ortoño en Ames. Mientras, en Cordeiro, un vecino lleva a su casa a los pequeños y la Guardia Civil pone en marcha el dispositivo para cazar al presunto autor del triple feminicidio. Son las 9:20 horas. Antes de las diez de la mañana, la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra recibe una llama de sus colegas coruñeses: tienen detenido en el cuartel al autor confeso de un triple asesinato.

Dudas y rechazo

José Luis A. F. pasará a disposición judicial a lo largo de este martes tras ser trasladado este lunes a Pontevedra. Mientras, la Guardia Civil recopila información sobre el homicida, como el origen del arma. El presunto asesino de sus tres exfamiliares –ya son 41 mujeres asesinadas por sus maridos o exparejas y 30 niños huérfanos de, al menos, su progenitora– no tenía permisos para poseer este tipo de armas. Las primeras pesquisas indican que fue comprada en el mercado negro por 'el Moro', que al parecer tenía antecedentes por robo de gasóleo.

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSXG) confirmó que no constaban antecedentes ni denuncias previas por violencia de género ni en la Guardia Civil ni en los servicios sociales ni en el Centro de Información a la Mujer de Valga, una localidad en estado de 'shock' tras el asesinato. «¿Y esas criaturas con quién quedan ahora? ¿Qué pasa con los niños?», se preguntaba Nieves, una vecina, a Efe. «Es una desgracia impensable», remachaba José, habitante de esta parroquia pontevedresa.

Tras el triple asesinato se multiplicaron los mensajes de dolor y consternación. «Terrible. Tres mujeres de una misma familia asesinadas en Pontevedra, víctimas de la #ViolenciaDeGénero. Un sentido abrazo y todo mi cariño para sus seres queridos. No pararemos hasta poner fin al machismo criminal que masacra a las mujeres», tuiteó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. «Horrorizada e indignada tras el brutal asesinato machista ocurrido en #Pontevedra con el que se elevan a 1.016 las mujeres víctimas de #ViolenciadeGénero desde que hay datos», es decir, desde el 1 de enero de 2003, abundó la vicepresidenta, Carmen Calvo. «Todo nuestro cariño a la familia de las tres mujeres asesinadas. Basta ya de violencia machista», señaló el presidente de la Xunta, Alberto Nuñez Feijóo, que se encuentra de viaje oficial en Argentina.

Además, el Ayuntamiento de Valga decretó anoche tres días de luto oficial y numerosas localidades gallegas convocaron para ayer y hoy concentraciones silenciosas en repulsa por el crimen.