Un pingüino al servicio de Harald V

El pingüino, pasando revista a los soldados. /
El pingüino, pasando revista a los soldados.

La Guardia Real de Noruega acaba de ascender a general de brigada a su mascota, el señor Nils Olav III

ALFONSO R. ALDEYTURRIAGAMadrid

En Noruega hace frío. Se hiela en invierno. En uno de sus fiordos se inspiró Disney para dar vida al reino de Arendelle de la película 'Frozen'. En Noruega hay renos, también osos, dicen que trolls, comen salmón hasta hartarse y hasta tienen una princesa -Marta Luisa- que confiesa hablar con los ángeles; bueno, y otra -Mette Marit- a la que a veces es mejor no mencionar. Pero en Noruega no hay pingüinos. No. El que ven sobre estas líneas, negro y blanco y un toque anaranjado, con cabeza alzada, jamás pisó territorio noruego. Vive en Edimburgo, en el zoológico.

Y hoy es noticia porque -¡cómo lo leen!- el simpático animalito acaba de ser condecorado y ascendido a general de brigada de la Guardia Real de Noruega, la misma que hace años acaparó titulares porque algunos de sus miembros se escondieron bajo la cama de palacio cuando el rey Harald activó la alarma pidiendo auxilio. Menos mal que se trataba de un simulacro, y menos mal que la única labor que tiene este cuerpo es el de proteger las propiedades y miembros de la Familia Real.

Se entiende que el cargo ahora concedido al pingüino es simbólico, que Nils Olav no dará órdenes a sus subordinados. Sí, el pingüino en cuestión, al que tratan de señor, se llama Nils Olav. Nils Olav III, para más señas, porque antes que él hubo otros dos. Y ambos, tanto Nils Olav I como Nils Olav II, también alcanzaron alto rango en la Guardia Real noruega. No es que hayan hecho ningún mérito especial, simplemente el estar ahí, en Edimburgo.

     

¿Por qué no un oso?

     

La Guardia Real participa anualmente en The Royal Edinburgh Military Tattoo, donde miembros de cuerpos militares de distintos países deleitan con sus marchas a miles de visitantes en el castillo de Edimburgo. Y desde décadas aprovechan el viaje para saludar y honrar a su 'compañero', a Nils Olav. Todo comenzó en 1972, cuando el teniente Nils Egelien decidió que adoptaría un pingüino como mascota. Fue así como llegó a sus vidas Nils Olav I, que fue nombrado de esa forma en honor al teniente y a Olav V, padre del actual monarca del reino de los fiordos. Comentada fue la jugada. No se entendió por qué se habían decidido por ese animal, en vez de, por ejemplo, uno más viril, como el oso.

Esta semana, a diferencia de otros años, el acto de encuentro de la Guardia Real noruega con su mascota no fue privado, sino público. Nils Olav desfiló, bajo un fuerte aguacero, frente a medio centenar de soldados, que se formaron ante el animalito. Tras pasar revista se le condecoró con los galones de general de la brigada. «Nos sentimos honrados de que un miembro de nuestro zoológico reciba este título», comentó la directora ejecutiva de la Sociedad Zoológica Real de Escocia, Barbara Smith. En 2008, su predecesor, Nils Olav II, tuvo el honor de recibir ese mismo título de manos del rey Harald.