Niza de corazón

Paul Baysse posa con la camiseta en recuerdo de las víctimas del 14 de julio. /
Paul Baysse posa con la camiseta en recuerdo de las víctimas del 14 de julio.

El equipo de la ciudad francesa y su rival, el Rennes, debutarán esta tarde en la liga francesa con una camiseta en homenaje a las víctimas del atentado del pasado 14 de julio

DANIEL ROLDÁNMadrid

Las camisetas de fútbol comenzaron a tomarse en serio, como soporte publicitario, hace más de tres décadas. Una unión que ha dado pingües beneficios a los clubes de fútbol y a las marcas, que han visto cómo su impacto era mucho mayor gracias a la exposición mediática. Pero los clubes no se han conformado con llevar la publicidad, sino que han convertido las propias camisetas en reclamos. Y, en muchas ocasiones, bordeando el ridículo. Camisetas en forma de esmoquin, emulando las rayas de un tigre, con una tela de araña, guisantes o cerveza han desfilado por los campos de fútbol entre la curiosidad y el sonrojo. Pero los equipos también han usado sus uniformes para reivindicaciones y homenajes.

Michael Bradley, capitán de la selección estadounidense de fútbol, portó un brazalete arcoiris con la leyenda 'One Nation' ('Una nación') en el partido contra Ecuador de la pasada Copa América celebrada en junio. Era la forma que tenía el equipo de homenajear a las 30 personas que fueron asesinadas en el club gay 'Pulse' de Orlando el 12 de junio por un lobo solitario que actuaba en nombre del Daesh. Poco más de un mes después, otro terrorista se montaba en una camión y arrollaba a centenares de personas en el paseo de los Ingleses de Niza en nombre del irracional fanatismo islamista. Dejó a su paso 85 víctimas y decenas de familias rotas por el dolor en una ciudad que intenta recuperarse.

El equipo de la ciudad ha querido hoy poner su pequeño grano de arena solidario, cuando empieza la temporada en Francia (Ligue 1) y se cumple justo un mes de la masacre. El OGC Niza ha decidido abandonar sus tradicionales colores rojo y negro y salir al campo con un uniforme blanco y un corazón formado por los 85 nombres de las víctimas mortales. Su rival en este debut liguero, el Stade de Rennes, ha apoyado desde el primer momento la iniciativa de su rival y decidió plasmar ese corazón en su elástica. Ambos equipos, además, han contado con la complicidad de sus patrocinadores que han aceptado retirar sus marcas de las camisetas. Unas prendas que serán subastadas después. Todo el dinero recaudado, anunció el club de la Costa Azul, será donado a las asociaciones de víctimas.

Además del equipamiento conmemorativo, el club quiere que todos los aficionados que se acerquen al Allianz Riviera, el estadio del Niza, lo hagan vistiendo de blanco. Antes del comienzo del partido, 85 jóvenes socios y jugadores de las categorías saldrán al campo, en silencio; de igual manera lo harán los 22 jugadores, los árbitros y Franck, Gwenaël y Alexander. Son tres de los heridos en el atentado. Después de un minuto de silencio y un tifo preparado en todo el campo, harán el saque de honor. Entonces, puede empezar la temporada, ha indicado el club francés.