El Prado, un lugar de memoria

Sala Velázquez. Un grupo de visitantes, ante 'Las Meninas' y otros cuadros del maestro español. A la derecha, el 'Caballero de la mano en el pecho', del Greco. /@Museo Nacial del Prado
Sala Velázquez. Un grupo de visitantes, ante 'Las Meninas' y otros cuadros del maestro español. A la derecha, el 'Caballero de la mano en el pecho', del Greco. / @Museo Nacial del Prado

El Museo Nacional celebra su bicentenario con una exposición que recorre por primera vez sus dos siglos de historia

Jonás Sainz
JONÁS SAINZLogroño

Cuando desde lejos se piensa en el Prado, no se representa nunca como un museo sino como una especie de patria», dijo en 1953 desde el exilio el pintor Ramón Gaya. Es la frase que resume el espíritu de la gran exposición con la que el Museo Nacional del Prado acaba de iniciar las celebraciones de su bicentenario, y en la que, a través de 168 obras, recorre su historia como lugar de memoria colectiva.

La exposición 'Museo del Prado 1819-2019. Un lugar de memoria' inaugura la programación de la pinacoteca para conmemorar sus dos siglos de existencia. Por primera vez en este tiempo, la institución plantea una muestra en la que se hace un recorrido ordenado por su historia. Para llevarlo a cabo se ha contado con más de un centenar de obras de sus propios fondos y con una treintena procedentes de otros museos y colecciones, pues uno de los objetivos del proyecto es mostrar el diálogo que artistas, intelectuales y la sociedad en general han mantenido con el Prado.

'Museo del Prado 1819-2019
Un lugar de memoria'
Museo del Prado
hasta el 10 de marzo de 2019 (www.entradasprado.com)
Puertas abiertas
23, 24 y 25 de noviembre
Videomapping
noche del 24 de noviembre

Aspira precisamente a ser una reflexión compartida sobre sus doscientos años de historia centrada en el diálogo entre el Museo y la sociedad, la política patrimonial española, las tendencias que han orientado el incremento de sus colecciones, y la conversión del Prado en un referente para que escritores, intelectuales y artistas nacionales e internacionales reflexionen sobre el pasado de España y su identidad colectiva.

La muestra especial cuenta con 134 obras propias y 34 cedidas por instituciones

Renoir, Manet, Chase, Picasso o Pollock son algunos artistas que 'dialogan' con su obra

Articulada con fondos artísticos y documentales del Prado -tanto visuales como sonoros- que se exhiben acompañados de obras de artistas que durante estos dos siglos han dialogado con sus colecciones -como Renoir, Manet, Chase, Picasso, Arikha, Rosales, Saura y Pollock, entre otros-, la muestra incluye un total de 168 obras originales, 34 procedentes de distintas instituciones nacionales e internacionales, junto a una importante presencia de material auxiliar como cartelas, mapas, gráficos, reproducciones fotográficas e instalaciones audiovisuales.

Memoria y orgullo

Desde que el Museo Real se abrió bajo el mandato de Fernando VII el 19 de noviembre de 1819 (hace ahora 199 años), con fondos procedentes de las colecciones reales, esta institución se ha convertido en uno de los principales depositarios de la memoria pictórica occidental, en punto de referencia fundamental de la cultura española y en un objeto de orgullo colectivo. Cerca de cumplir dos siglos después de su fundación, el Museo del Prado reflexiona sobre todo ello y lo comparte con sus visitantes en un formato expositivo que durante casi cuatro meses convertirá dos de sus salas principales (la A y la B) en un rico centro de interpretación de su desarrollo y significancia histórica.

Arriba, sala del Bosco. Ante el tríptico de 'El jardín de las delicias'. (Museo Nacional del Prado) | a la derecha: Diálogo entre obras. 'La maja desnuda' de Goya y 'Desnudo recostado' de Picasso. (Efe). A la izquierda: Dos visitantes contemplan el 'Cristo crucificado' de Velázquez (de hacia 1632). (Museo Nacional del Prado )

Comisariada por Javier Portús, Jefe de Conservación de Pintura Española (hasta 1700) del Prado, la muestra, en sus propias palabras, «propone un recorrido cronológico por el devenir del museo, que es un criterio que permite subrayar lo que tiene de institución viva y especialmente permeable a los vaivenes históricos del país».

Entre los hechos que se han tomado como puntos de referencia principales a la hora de hilvanar esa historia figuran la conciencia patrimonial española, la forma como se ha ido resolviendo el diálogo de la institución con su público y la sociedad, el reflejo que han tenido en el museo algunos momentos críticos de estos dos siglos de historia nacional, los criterios por los que se ha guiado el enriquecimiento de sus colecciones y la política expositiva, el desarrollo de la historia del arte como disciplina humanística, el impacto que han tenido el museo y sus colecciones sobre el arte y los artistas de los siglos XIX y XX o los contenidos simbólicos que se han ido asociando a la institución.

Un museo de todos

Desde sus orígenes el Prado se convirtió en 'un museo de pintores', un museo vivo al que acudían los artistas para conocer sus tesoros y aprender de los clásicos. El trabajo que inspiraron dialoga ahora a través de la exposición extraordinaria del bicentenario. 'La Sagrada Familia del Cordero' de Rafael, 'La visión de San Pedro Nolasco' de Zurbarán, el 'Cristo crucificado' de Velázquez, o 'Cristo abrazado a la cruz' del Greco acompañan a óleos que representan el interior de la sala de pintura del siglo XIX del propio Prado y muestran cómo dialogan el 'San Andrés' de Ribera de 1631 con el de Fortuny de 1867.

Manet también se sintió deslumbrado por Velázquez y al ver sus obras en el Prado le calificó como «el pintor de los pintores», una admiración que se refleja en dos cuadros suyos, 'Angelina' y 'Amazona de frente', que aparecen en la muestra con obras del pintor sevillano. Y también la lectura de las Meninas que hicieron Sorolla en 'María Figueroa vestida de menina' junto a 'La infanta doña Margarita de Austria' de Juan Martínez del Mazo. O la de 'La maja desnuda' de Goya, junto a 'Desnudo recostado' de Picasso.

Y es que en la preparación de esta exposición ha habido obras que «casualmente» se han encontrado y se muestran juntas. Como el cuadro preparatorio del 'Guernica', 'Madre con niño muerto' de Picasso con la obra 'Cristo muerto sostenido por un ángel' de Antonello da Messina (1475). La Guerra Civil se relata en una gran fotografía de una de las salas del museo vacía de obras, que fueron evacuadas, enfrentada a otra anterior en el tiempo, de la II República, que refleja un momento de las Misiones pedagógicas y el 'museo circulante', que llevó cuadros del Prado a poblaciones de difícil acceso, una época de gran concienciación patrimonial.

Porque proteger el patrimonio colectivo es un objetivo importante del Prado, pero el último es hacerlo accesible a la sociedad y, por eso, la exposición finaliza con fotografías del público en el museo, concebido como un «lugar de todos».

Así, el recorrido cronológico se articula en ocho etapas a través de las que se muestra cómo la institución ha desarrollado una personalidad propia, que a su vez ha sido reflejo del devenir histórico del país. Entre los temas tratados destaca, por su relevancia artística, el de la importancia que ha tenido el museo como espacio de reflexión e inspiración para sucesivas generaciones de artistas nacionales e internacionales, que se encuentra representado con obras de Renoir, Manet, Chase, Sargent, Arikha o Pollock, entre los artistas foráneos, y de Rosales, Saura y, muy singularmente, Picasso, entre los nacionales.

Relación con la sociedad

El recorrido ilustra también, sirviéndose de todo tipo de documentos y obras de arte representativas en cada caso, los avatares institucionales del Prado; la manera como han ido creciendo sus colecciones, y la variedad de fórmulas que se han empleado para ello; los criterios de organización y exposición de la colección; la forma en que ha ido asumiendo la promoción de los estudios histórico-artísticos; y las formas a través de las cuales ha ido plasmando su vocación pedagógica, y se ha expresado su relación con la sociedad.

La exposición

Muestra
'Museo del Prado 1819-2019. Un lugar de memoria'
Museo del Prado:
hasta el 10 de marzo de 2019 (www.entradasprado.com)
Puertas abiertas:
23, 24 y 25 de noviembre
Videomapping:
noche del 24 de noviembre

La exposición cuenta con un total de 168 obras originales, de las que 134 forman parte de las colecciones propias y las 34 restantes se reciben en préstamo desde distintas instituciones nacionales e internacionales -EEUU, Francia, Hungría, Reino Unido, Israel, Alemania y Rusia- para crear un contexto que ayude a entender el Museo del Prado en relación con tendencias generales de la política patrimonial europea y mostrar algunos de los términos del diálogo que han mantenido los artistas contemporáneos con la institución.