Davalillo, la indispensable colaboración público-privada

«Ambas, encomiables, iniciativas ponen de manifiesto la preocupación tanto de los particulares como de los poderes públicos»

Davalillo, la indispensable colaboración público-privada

U no.-Leo en Diario LA RIOJA que la Compañía Vinícola del Norte de España (CVNE), propietaria del Castillo de Davalillo, en el municipio de San Asensio, Monumento Histórico-Artístico Nacional desde 1949 y, hoy, Bien de Interés Cultural [Disposición adicional primera de la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español] promueve un ambicioso proyecto de rehabilitación y puesta en valor del referido castillo, de acuerdo a las directrices esbozadas por un grupo de técnicos especialistas en este tipo de intervenciones sobre los bienes históricos o culturales. Al mismo tiempo, el Ayuntamiento de San Asensio ha emprendido un «proceso de participación ciudadana» a fin de recabar la opinión de los vecinos de cara a la eventual adquisición, retracto mediante, del castillo en cuestión. Ambas, encomiables, iniciativas ponen de manifiesto la preocupación tanto de los particulares como de los poderes públicos en la común tarea de velar por la adecuada protección y acrecentamiento de estos testimonios que constituyen el principal testigo de la aportación histórica de los españoles a la cultura universal y de su capacidad creativa contemporánea.

Dos.-La conservación, mejora y rehabilitación del Castillo de Davalillo pasa indefectiblemente por la aprobación del oportuno proyecto por la Comunidad Autónoma de La Rioja en ejercicio de sus competencias en materia de patrimonio histórico, artístico y cultural. Un proyecto cuya iniciativa corresponde al titular o propietario, público o particular, del bien de referencia y que, en términos generales, ha de contemplar las soluciones arquitectónicas pertinentes para asegurar la preservación de los valores históricos o culturales inherentes a la construcción considerada, aquí un castillo tal y como ha llegado hasta el momento presente, así como la previsión de los usos adecuados y convenientes que garanticen la viabilidad económica de la edificación resultante de las operaciones de reforma y regeneración. Un proyecto cuyo esbozo ya ha sido adelantado, al menos en sus líneas básicas, por el actual propietario, un particular, sobre el que, sin embargo, pende la eventualidad de una radical frustración de concretarse la adquisición de la propiedad por el Ayuntamiento de San Asensio a través del ejercicio de la facultad o potestad de retracto, que, naturalmente, comporta el reintegro al actual propietario del precio pagado por la compra del castillo.

Tres.-En esta tesitura, la ponderación que tiene que efectuar la Administración municipal estriba en sopesar si, sobre la base, como se ha anunciado, de un pronunciamiento masivo de los vecinos en favor de la adquisición de la propiedad, está en condiciones de, uno, afrontar el oportuno desembolso monetario en que inexcusablemente se traduce aquella adquisición, y, dos, si, ulteriormente, una vez incorporado al patrimonio municipal el Castillo de Davalillo, está en posesión, primero, de las ideas y, luego, de los medios personales y financieros que vertebren un proyecto idóneo de mantenimiento, en términos social y culturalmente rentables, de la obra resultante de las debidas operaciones de rehabilitación y mejora. Da casi pudor decirlo en voz alta, pero la mera titularidad pública de los bienes históricos o culturales no es por sí sola garantía suficiente de la debida conservación y utilización de aquéllos.

Cuatro.-La conservación y el enriquecimiento del patrimonio histórico, artístico y cultural es tarea que, más allá de la concreta titularidad o propiedad de los bienes que integran aquél, compete a todos, poderes públicos y particulares. La Administración pública, en concreto la Administración de la Comunidad Autónoma de La Rioja, en ejercicio de sus potestades y competencias, cuenta con los resortes jurídicos y técnicos necesarios para velar adecuadamente por aquellas conservación y enriquecimiento. La aprobación del proyecto de mejora, rehabilitación y regeneración del Castillo de Davalillo es ocasión propicia para poner a prueba la debida simbiosis entre la recuperación arquitectónica de un bien de los peculiares caracteres morfológicos de una antigua construcción de defensa, de un lado, y la autorización de unos usos que garanticen la viabilidad y sostenibilidad económica del mismo. La tan traída y llevada colaboración público-privado es la piedra de toque para aquilatar el recto ejercicio de las potestades y competencias de la Administración pública en materia de patrimonio histórico, artístico y cultural y su compromiso con la implicación de los particulares en la tarea de garantizar la protección y acrecentamiento de aquel patrimonio, máxime cuando, como sin duda acaece en el caso presente, aquella implicación se sustenta en una voluntad seria y rigurosa de proceder en tal sentido, sin que, por tanto, la consecución de los objetivos de protección y acrecentamiento de los bienes históricos y culturales pase de manera inexcusable por la adquisición pública de los bienes en cuestión.