Torra pide la mediación del Papa, Trump y Putin para celebrar un referéndum

Torra. /Efe
Torra. / Efe

Envía una carta Sánchez con copia a 40 gobernantes del mundo para entablar un diálogo tutelado por terceros países

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Quim Torra envió hace ocho días una carta a Pedro Sánchez en la que solicitó abrir conversaciones con la participación de mediadores internacionales para acordar la celebración de un referéndum de autodeterminación en Cataluña. El presidente de la Generalitat remitió una copia de su escrito a 41 jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo, entre ellos el Papa, Donald Trump, Vladimir Putin y Xi Jinping.

Es una misiva sin ultimátums ni calendarios, pero redactada con tintes dramáticos. Torra, por ejemplo, avisa de que si no se alcanza una solución para el conflicto catalán desembocará en «una crisis europea». También advierte de que si el juicio en el Tribunal Supremo a los líderes encausados por el 'procés' se salda con una condena la consecuencia en Cataluña será «una demanda abrumadora de independencia inmediata de España». Por tanto, añade, «sería preferible una transición administrada» y urge a Sánchez a dar una «respuesta lo antes posible». El presidente del Gobierno no ha contestado.

La internacionalización de la crisis catalana ha sido una obsesión para todos los presidentes de la Generalitat de los últimos seis años. Artur Mas, Carles Puigdemont y Torra han desplegado campañas y gastado mucho dinero en buscar complicidades de terceros países. Pero sus esfuerzos no se han visto coronados por el éxito. El propio Puigdemont mostró su «decepción» hace una semana en la radiotelevisión pública belga por el escaso eco obtenido. «Es evidente -se lamentó- la Unión Europea, las instituciones europeas no apoyan la causa catalana».

Torra, sin embargo, no se amilanó y el 26 de septiembre envió una copia de su carta, adelantada este jueves por El Periódico, a lo más granado de la escena política mundial. Se dirigió a gobernantes en teoría sensibles a los procesos soberanistas, como los de Kosovo, Escocia, Ucrania, Estonia, Montenegro o Flandes, pero también incluye a presidentes refractarios ante los procesos secesionistas, como Rusia, Reino Unido o Grecia. Hasta ahora, reconocieron portavoces del Gobierno catalán, ninguno de los líderes del mundo interpelados ha respondido.

Uno o más mediadores

El presidente catalán emplaza en su misiva a Sánchez a que «autorice» a poner en marcha «un diálogo mediado lo más rápidamente posible». Reclama que Sánchez ponga «por escrito» su disposición para iniciar «las negociaciones mediadas», designe un equipo negociador, abra canales de comunicación y proponga «uno o más mediadores y observadores institucionales». La Generalitat, precisa, ya está preparada para hablar «sin condiciones previas».

Torra, además, hace una descripción amable de la situación y considera que «la brecha» entre las tesis independentistas y las del Gobierno de España «no es insalvable». Cataluña, dice, «no se empeña en conseguir la independencia inmediata de España», lo que quiere es «abrir negociaciones» para pactar un «referéndum libre y justo», además de «legalmente vinculante» para la dos partes.

Solo ve un nubarrón, la situación de los nueve dirigentes soberanistas encarcelados y «los siete en el exilio». Para resolver esa situación, recurre la vieja receta de plantear al Gobierno de Sánchez que «invite» a la Fiscalía «a retirar los cargos» o aunque sea «levantar las objeciones a su libertad condicional». La respuesta a su petición la recibió este miércoles con la decisión de la Sala Segunda del Supremo, con la conformidad de la Fiscalía, de mantener en prisión hasta el juicio a los nueve encausados.

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