Siete magistrados ante un reto vital

El presidente de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, Manuel Marchena./EP
El presidente de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, Manuel Marchena. / EP

Canario de nacimiento y criado en el Sáhara, sus detractores le tachan de conservador y politizado mientras que su defensores elogian su capacidad de trabajo

Carlos Benito
CARLOS BENITO

En estos tiempos, los jueces están constantemente sometidos a juicio, y se trata la mayoría de las veces de procedimientos sumarísimos que se basan en el código apresurado y con pocos matices de las redes sociales. Del juez Manuel Marchena, presidente del tribunal que va a juzgar el 'procés', dicen sus detractores que es un magistrado conservador y politizado, alineado con el Partido Popular, mientras que sus defensores elogian su capacidad de trabajo, su preparación jurídica y la convicción expresada más de una vez de que su tarea está desligada de su ideología.

Por supuesto, como es de ley en las redes, la conclusión de cada uno está decidida de antemano, pero es cierto que en la biografía de Marchena destacan detalles que no acaban de cuadrar con esa etiqueta de juez alineado inequívocamente con unas siglas: hablamos, al fin y al cabo, de un hombre que llegó a Madrid fichado por un socialista (el entonces fiscal general Eligio Hernández) y que hace un par de meses, en una decisión insólita, rechazó la presidencia del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que habían consensuado PP y PSOE, en defensa precisamente de la independencia de ese poder. La biografía de Marchena, hijo de capitán legionario y maestra, arranca en África y llega a Madrid con una escala decisiva en el País Vasco.

El juez es canario, nacido en Las Palmas en 1959, pero pasó su infancia y adolescencia en El Aaiún, después de que a su padre lo destinasen al Sáhara. Allí permaneció la familia hasta que España se retiró del territorio y tuvieron que regresar a Las Palmas. Los jesuitas de su colegio animaron al joven Marchena a matricularse en Derecho en la Universidad de Deusto: en Bilbao estudió -durante un tiempo, vivía en una pensión- y en Bilbao conoció también a la que es su mujer, una funcionaria del Estado con la que tiene dos hijos. El juez es aficionado a la natación y a la música (sobre todo clásica, pero también los Beatles), trata de sacar todos los días un rato para escribir (acumula un centenar de referencias en revistas y obras colectivas) y tiene la costumbre de tomar fotos del cielo desde su despacho.

De Garzón a Urdangarin

Manuel Marchena empezó su carrera a mediados de los 80 en el Ministerio Público, primero en Canarias y después en Madrid, integrado en la Secretaría Técnica de la Fiscalía General del Estado. En 2007 pasó a ser juez del Supremo y en 2014 le nombraron presidente de la Sala Segunda. En su recorrido por el alto tribunal le han correspondido muchos casos delicados y mediáticos, desde la condena a Baltasar Garzón hasta la ratificación de la pena de prisión para Iñaki Urdangarin, pero su protagonismo nunca había llegado al extremo del pasado noviembre, cuando se produjo su nombramiento fallido como presidente del CGPJ.

Aquella designación, pactada por PP y PSOE, se tiñó inmediatamente de escándalo al filtrarse los comentarios en un grupo de WhatsApp del portavoz popular en el Congreso, Ignacio Cosidó, que afirmaba que la presencia de Marchena como presidente permitiría a su partido controlar «desde detrás» la Sala Segunda y la Sala 61. Al día siguiente, la renuncia tajante del juez sacudió el sistema. «Jamás he concebido el ejercicio de la función jurisdiccional como un instrumento al servicio de una u otra opción política», defendió Marchena en un comunicado. Su decisión logró algo muy poco común: fue aplaudida por las cuatro asociaciones de jueces.

Los magistrados que juzgarán al procés

Rechazó ser presidente de la Audiencia Nacional

Rechazó ser presidente de la Audiencia Nacional Andrés Palomo, moderado

Salamanca, 1955. Tras 16 años como presidente de la Audiencia Provincial de Segovia, fue nombrado magistrado de la Sala Segunda del Supremo gracias al apoyo conservador, que también le ofreció presidir la Audiencia Nacional, pero rechazó.4. Juan Ramón Berdugo ConservadorDefensor de dar «un par de azotes» al hijoValladolid, 1954. Del ala conservadora de la Asociación Profesional de la Magistratura, sustituyó como magistrado a Cándido Conde Pumpido. Como juez en Córdoba, anuló la condena a una madre que dio a su hijo «un par de azotes» para reprenderlo.

Llevó a Baltasar Garzón a juicio por prevaricación

Llevó a Baltasar Garzón a juicio por prevaricación Luciano Varela, Progresista

Pontevedra, 1948. Fundador de la asociación Jueces para la Democracia, redactó el borrador de la Ley del Tribunal del Jurado popular e instruyó el caso por el que Baltasar Garzón acabó absuelto de prevaricar en la causa sobre los crímenes franquistas.5. Antonio del Moral ConservadorPonente del 'caso Nóos' y miembro del Opus DeiMadrid, 1959. Vinculado al Opus Dei, es fiscal por oposición desde hace más de 35 años y elaboró el borrador del nuevo Código Procesal Penal entre 2012 y 2013. Fue el ponente en el 'caso Nóos' que acabó condenando a Urdangarin a casi seis años de cárcel.

El humanista que optó a sustituir a Marchena

El humanista que optó a sustituir a Marchena Andrés Martínez Arrieta, Moderado

Logroño, 1955. Firme defensor de los derechos humanos, habría sustituido a Marchena si se hubiera ido a presidir el CGPJ. Absolvió a Garzón por la investigación de los crímenes del franquismo y lo condenó por las escuchas en el 'caso Gürtel'.6. Ana Ferrer ProgresistaLa primera mujer en la Sala Segunda de lo PenalMadrid, 1959. Tras pasar por Linares, Aranjuez y Leganés, se encargó de instruir en Madrid el caso que condenó a Luis Roldán por malversación. En 2014 se convirtió en la primera mujer en ser nombrada magistrada de la Sala Segunda de lo Penal.

Defensor de dar «un par de azotes» al hijo

Defensor de dar «un par de azotes» al hijo Juan Ramón Berdugo, Conservador

Valladolid, 1954. Del ala conservadora de la Asociación Profesional de la Magistratura, sustituyó como magistrado a Cándido Conde Pumpido. Como juez en Córdoba, anuló la condena a una madre que dio a su hijo «un par de azotes» para reprenderlo.2. Luciano VarelaProgresista

Ponente del 'caso Nóos' y miembro del Opus Dei

Ponente del 'caso Nóos' y miembro del Opus Dei Antonio del Moral, Conservador

Madrid, 1959. Vinculado al Opus Dei, es fiscal por oposición desde hace más de 35 años y elaboró el borrador del nuevo Código Procesal Penal entre 2012 y 2013. Fue el ponente en el 'caso Nóos' que acabó condenando a Urdangarin a casi seis años de cárcel.3. Andrés Martínez Arrieta Moderado

La primera mujer en la Sala Segunda de lo Penal

La primera mujer en la Sala Segunda de lo Penal Ana Ferrer Progresista

Madrid, 1959. Tras pasar por Linares, Aranjuez y Leganés, se encargó de instruir en Madrid el caso que condenó a Luis Roldán por malversación. En 2014 se convirtió en la primera mujer en ser nombrada magistrada de la Sala Segunda de lo Penal.

Fiscales, abogados y acusación popular

-Fiscalía: Consuelo Madrigal, Javier Zaragoza, Fidel Cadena y Jaime Moreno.

-Abogacía del Estado: Rosa M. Seoane.

-Acusación Popular: Javier Ortega Smith y Pedro Fernández.