El Govern insiste en el ultimátum a Sánchez pero se abre a negociar las cuentas

El presidente de la Generalitat, Quim Torra. /Efe
El presidente de la Generalitat, Quim Torra. / Efe

Torra viaja a Ginebra a pedir la mediación internacional para la causa secesionista

CRISTIAN REINOBarcelona

El partido es muy difícil, pero hay partido. La Generalitat se mostró este martes dispuesta a negociar las cuentas del Gobierno del Estado, a través de los grupos nacionalistas en el Congreso (PDeCAT y Esquerra). Aunque también quiso dejar claro que a día de hoy ve más que complicado poder apoyar las cuentas del Ejecutivo socialista. «Puerta abierta para hablar», afirmó la consejera de la Presidencia, Elsa Artadi. Pero «habrá que ver cómo decide moverse», el Gobierno, añadió.

En las circunstancias actuales, al independentismo le costará mucho justificar un eventual apoyo a las cuentas del Ejecutivo. Más allá de la lluvia de millones (2.200) para Cataluña y de las mejoras sociales, como el aumento del salario mínimo, éstas son cuestiones secundarias para el secesionista medio a día de hoy. Solo hablar de que se pueda apoyar los presupuestos es «pornográfico», expresó ayer el vicepresidente de Ómnium, Marcel Mauri.

Esta es la posición de base del secesionismo, únicamente centrado en las reivindicaciones de tipo identitario y en las que tienen que ver con los presos. No tanto su puesta en libertad, que depende de un juez, como que el Gobierno inste a la Fiscalía a que retire las acusaciones por rebelión. Aunque no todo el independentismo piensa igual, como verbalizó el lunes Carles Campuzano (PDeCAT), saliéndose del guión de que no habrá negociación si la ministra de Justicia no levanta el teléfono para presionar a la Fiscalía.

Una oferta

«Seguimos donde estábamos. No tenemos oferta, ni en materia política, ni en materia de cómo se resuelve la represión», afirmó Artadi. La portavoz del Ejecutivo autonómico se vio la semana pasada con la vicepresidenta Carmen Calvo en Barcelona. «Ella me transmitió el interés que tienen y yo le dije que lo veía complicado», dijo.

 La Generalitat reclamó este martes a la Moncloa que se avenga a fijar la fecha y hora de la reunión entre Pedro Sánchez y Quim Torra para que puedan llegar a «acuerdos». Desde el Govern se insistió durante el verano en que la segunda reunión entre Sánchez y Torra sería en octubre en el Palau de la Generalitat, pero el Gobierno, en cambio, avisó a principios de mes que no es el momento para fijar un encuentro.

Y no lo es, porque Torra está en plena escalada retórica, no renuncia a la vía unilateral, amenaza con un nuevo 1-O, lanzó un ultimátum a Pedro Sánchez e insiste en que el motivo del encuentro debe ser abordar «la autodeterminación». Tampoco ayuda que la Cámara catalana repruebe al Rey o que Torra viaje hoy a Suiza a pedir la mediación internacional para la causa independentista en una conferencia en la Universidad de Ginebra. Además, Elsa Artadi reiteró ayer el ultimátum y lo vinculó directamente a los presupuestos.

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