Colau ya asume la investidura con los votos de Valls

Ada Colau./EFE
Ada Colau. / EFE

La alcaldesa afirma que «no será el trofeo de un bando o de otro«

CRISTIAN REINOBarcelona

Tras recibir el aval de las bases de su partido para presentar su candida­tura en la sesión de investidura del próximo sábado, Colau sigue moviendo ficha para lograr la reelección. Insiste en proponer un pacto a ERC y el PSC, pero los republicanos la acusan de «engañar» a la gente, porque sabe que ese acuerdo es «imposible». La acusan por tanto de esconder sus intenciones, que pasan por pactar con el PSC y aceptar los votos de Manuel Valls, una operación incómoda y que planteada así hubiera tenido oposición entre sus bases. Pero la militancia avaló ayer que opte a la reelección y por tanto la actual alcaldesa ya tiene pista libre para preparar la semana decisiva para para la investidura. Tras unos días en que había permanecido en un segundo plano, alejada de las cámaras, la edil de Barcelona en Comú ha comparecido esta mañana desde la sede de la formación de la izquierda alternativa, en la que está integrada Podemos.

Ha negado haber negociado con Valls. «No hacemos políticas de acuerdos ni de pactos ni con Valls ni con Ciudadanos», ha afirmado. Eso sí, de alguna manera ya asume el «riesgo» de salir investida con los votos del exprimer ministro francés. «No podemos depender de lo que haga. Él es responsable de sus actos», ha dicho de Valls. No obstante, ha señalado que está fuera de lugar «decidir si se aceptan o no los votos de Valls».

Colau tiene el aval de su militancia para luchar por la investidura casi pase lo que pase. De entrada, la apuesta es liderar un tripartito con ERC y el PSC, pero si fracasa esta opción, lo cual ya se da casi por descontado, la militancia le autorizó ayer mantener la candidatura. Eso implica recibir los apoyos de los socialistas y de Valls.

Entre otras cosas, ha negado que haya una operación de Estado para evitar que el independentismo controle el Ayuntamiento de Barcelona. Una idea que lleva días haciendo circular el secesionismo y que hizo ayer suya Quim Torra. «No participo en ninguna operación extraña», ha afirmado.

La estrategia de los comunes pasa por mantener hasta el último momento la puerta abierta a un pacto a tres con socialistas y republicanos. Lo que implicaría llegar a la votación del sábado de la investidura en solitario y no con un un acuerdo a dos de gobierno como desearía el PSC. «Me parece inconcebible que los representantes políticos se veten. No aceptamos los vetos cruzados», ha mantenido. A su juicio, Maragall cometió el error de dar por hecho que sería alcalde.

«Estamos convencidos de que tenemos que superar las políticas de bloques, damos un paso adelante y presentamos nuestra candidatura», según Colau. «Sólo hablaremos con ERC y con el PSC, antes y después de la investidura», ha reiterado. Pero ha avisado que no aceptan el ultimátum de nadie. El líder de los comunes en el Congreso, Jaume Asens, ha señalado no obstante que Colau no descarta pactar con ERC y PSC y ceder la alcaldía a Maragall. Si bien trabajan con el escenario de mantenerse al frente del Ayuntamiento « Nunca Hemos descartada que Maragall sea alcalde», según Asens.