Cifuentes dimite como presidenta de la Comunidad de Madrid

Crisitina Cifuentes, durante el anuncio de su dimisión. / Emilio Naranjo (Efe)

La dirigente territorial precipita su renuncia tras publicarse un vídeo en el que aparece dando cuenta de unas cremas sustraídas en un supermercado en 2011

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

36 días después de que estallara la polémica del máster, Cristina Cifuentes ha dimitido como presidenta de la Comunidad de Madrid. El vídeo publicado por Ok Diario y que, según confirman fuentes policiales, muestra la dirigente popular tras sustraer unas cremas en un supermercado en 2011, ha puesto fin a la resistencia.

Según ha trasladado Cifuentes en una comparecencia sin preguntas, la decisión de marcharse estaba tomada e iba a anunciarse el mismo 2 de mayo, día de la Comunidad de Madrid, tras los actos oficiales. La última revelación, sin embargo, ha precipitado su renuncia. «La resistencia tiene un límite», ha asumido tras llamar a la reflexión en los medios de comunicación sobre «si vale todo».

En ningún caso ha aceptado que intentase robar productos de un supermercado. Ha asegurado que se los llevó del comercio de manera «involuntaria» y por «error». Y ha insistido en que antes de hoy ha habido amagos de hacer público el incidente: «Ya se me intentó extorsionar hace apenas un par de años con ese mismo vídeo y lo puse en conocimiento de la Policía Nacional».

En este relato de los hechos, se siente víctima de una «campaña de acoso y derribo» en la que se habrían traspasado «líneas rojas evidentes» con un interés en «destruirle» como persona y en la que incluso habría sido «espiada». Pero pese a los rumores que circulan en las filas populares, no ha querido hablar de «fuego amigo», aunque sí cree estar pagando el «precio» por su política de «tolerancia cero» frente a la corrupción.

La cuenta atrás de la moción

En todo caso, fundamenta su decisión de marcharse en razones públicas y privadas. Se va, dice, ante la «amenaza real» de que la «izquierda radical» terminara haciéndose con el Gobierno de la región en la moción de censura presentada por los socialistas. Pero también por su familia, momento en el que se ha emocionado al recordar a su padre.

«Me voy con la cabeza muy alta, con un sentimiento amargo desde el punto de vista personal, pero me voy muy orgullosa y muy satisfecha. Creo que hemos conseguido que la vida de muchos madrileños sea hoy mejor que lo era hace tres años», ha concluido su comparecencia en la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid en la Puerta del Sol. Nada ha dicho de si también abandona el liderazgo del PP madrileño. «Si no lo hace, se impondrá una gestora», dan por sentado fuentes del partido.

Cifuentes, durante el anuncio de su dimisión.
Cifuentes, durante el anuncio de su dimisión. / Efe

Segunda presidenta madrileña en dimitir

Cifuentes es la segunda mandataria en dejar el Gobierno regional tras la dimisión de Esperanza Aguirre en septiembre de 2012. Aguirre anunció el 17 de septiembre de 2012 su dimisión como presidenta de la Comunidad, cargo que ocupaba desde junio de 2007, y su retirada de la primera línea política, alegando motivos personales, renunciando también a su escaño de diputada en la Asamblea de Madrid.

Su sucesor, Ignacio González, dejó la presidencia regional sin la oportunidad de presentarse a las elecciones autonómicas de 2015, ya que la dirección nacional del PP no confió en él para estos comicios y propuso como candidata a Cristina Cifuentes, pese a sus reiteradas manifestaciones de que quería encabezar la candidatura.

Lo que le dejó a González sin aspiraciones para ser candidato no fueron los recortes de la crisis ni las innumerables «mareas» que se opusieron a sus políticas, sino las informaciones que relacionaban a miembros de su Gobierno con las tramas Púnica y Gürtel y el caso del ático de Estepona (Málaga) supuestamente adquirido por un testaferro a través de una sociedad en un paraíso fiscal.

Aguirre renunció a la presidencia del PP de Madrid en febrero de 2016 por «responsabilidad política», días después de los registros en la sede regional del partido para investigar si pagos de la trama Púnica sirvieron para financiar ilegalmente al PP madrileño. Tras recordar que Francisco Granados fue secretario general del PP de Madrid porque ella lo propuso, Aguirre consideró que el hecho de que un juez lo mantuviera en prisión durante tanto tiempo le hizo pensar que «algo grave» debía de haber hecho.

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