Las víctimas desconfían del «teatro» de ETA y exigen que no reciba contrapartidas

Asesinatos de ETA sin resolver./
Asesinatos de ETA sin resolver.

«Lo que toca a partir de mañana es seguir hablando de las víctimas y trabajando por construir un relato que no permita el blanqueo de ETA», responde Mari Mar Blanco a Arnaldo Otegi

EFE

Las víctimas del terrorismo desconfían del «teatro» que ha representado ETA en Bayona (Francia) con un desarme del que no esperan mucho y exigen que en esta «trampa» no caigan los gobiernos español y francés para ofrecer contrapartidas, sino que sigan luchando por mantener el verdadero relato de la historia de ETA.

«Lo que toca a partir de mañana es seguir hablando de las víctimas y trabajando por construir un relato que no permita el blanqueo de ETA», es la respuesta de Mari Mar Blanco al portavoz de EH Bildu, Arnaldo Otegi, que ha asegurado que "desde mañana" hay que poner en el centro del debate político la cuestión de los presos, las víctimas y la «desmilitarización» del País Vasco. Frente a esta agenda, Mari Mar Blanco considera que lo que hay que hacer es trabajar por la «memoria, dignidad y justicia» de las víctimas.

Porque el anunciado desarme de ETA, además de ser «parcial» y no total, es un «paripé y un teatro puro y duro que no aporta nada», denuncia la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo.

Mari Mar Blanco muestra su escepticismo de que las armas entregadas sirvan para poder esclarecer los crímenes sin resolver y, por tanto, para que tantas familias que no han podido ver cumplido su derecho a la Justicia por fin pudieran tenerlo.

«Esto no es más que lo mismo de siempre, un teatrillo, un circo y un esperpento para que ETA, que ha sido derrotada por la Guardia Civil y la Policía, no salga rodilla en tierra», dice a Sánchez que tiene claro que a las fuerzas de seguridad «no le salen las cuentas» de las armas entregadas y las que tiene aún en su poder la banda. Sánchez arremete contra los denominados artesanos de la paz, que no son «ni más ni menos que los que han jaleado» durante años los crímenes de ETA.

Una trampa que hoy pretende tender la banda para acercar a sus presos al País Vasco y, por eso, Alfonso Sánchez pide firmeza «absoluta» al Gobierno, al tiempo que promete que la AVT seguirá trabajando para que todos los etarras que todavía no están en manos de la justicia lo estén y para que se esclarezcan todos los crímenes de la banda.

«Hoy se está produciendo un circo en torno a ETA y la izquierda abertzale, en torno a quienes han contribuido a intoxicar las mentes de la sociedad vasca y navarra. Que ETA deje de tener armas es bueno, pero no debemos dar las gracias a ETA por no matarnos», dice a Efe Ordóñez. E insiste en que el desarme es una anécdota en comparación con el verdadero aún por llegar: «el desarme ideológico, social y cultural de ETA», que llegará «cuando sus voceros de la izquierda abertzale dejen de justificar el asesinato selectivo de seres humanos desde las instituciones públicas» y cuando los etarras «dejen de ser héroes para gran parte de la sociedad vasca y navarra».

Pero es un desarme que «está lejos, más aún cuando se contribuye a actos propagandísticos como el de hoy en Bayona y cuando el País Vasco y Navarra son islas en las que se practica el culto al terrorista».

Subraya Portero que a nivel policial, ETA casi ha sido derrotada al cien por cien, pero no judicialmente porque casi la mitad de los asesinatos aún no se han resuelto. Por ello, entiende que «por mucho que haya disolución, ETA no puede recibir contraprestaciones». Y es eso lo que precisamente exige Portero al Gobierno, que no ceda, porque «no se cambia la vida de nadie por unas miserables armas (las entregadas) que no aportarán nada» porque no serán las que mantengan aún las huellas de los asesinos.

Va más lejos el presidente de Dignidad y Justicia en su exigencia e insta al Gobierno que mantenga la política de dispersión de los presos no sólo hasta que se disuelva ETA, como ha veces se ha dicho, sino hasta que los terroristas aporten la información precisa para esclarecer los atentados sin resolver. «Hasta entonces no deberían obtener beneficios penitenciarios».

También a Javier López le ha parecido un «teatro» la escenografía del desarme, que, a su juicio, ha tenido como objetivo que se siga hablando de ETA porque lo que ha entregado no servirá para nada.

Ha intentado escenificar «un acto de paz» cuando en realidad, ha subrayado López, es que ha entregado lo que «ya no podrá utilizar» porque ya no tiene quien lo haga.

A López le gustaría que no se le hubiera dado la importancia que se ha dado a este desarme y dice que ni ETA se va a disolver ni va a colaborar en el esclarecimiento de los 300 atentados aún sin juzgar. «ETA permanecerá dormida y se morirá solo por falta de repuesto» porque ya no cuenta con nadie que quiera «dar el paso».