Y con las vallas... empiezan las obras del Sagasta

Y con las vallas... empiezan las obras del Sagasta

Las obras del instituto comienzan por fin, con el vallado del recinto en La Glorieta

LA RIOJALogroño

Después de muchos retrasos, y de algún quebranto, todo parece empezar por fin. Tras la firma del acta de replanteo del pasado 26 de abril, los plazos comienzan a correr, y los obreros comienzan a trabajar: comienza la reforma integral del instituto Sagasta el más histórico de los que existen en La Rioja.

Esta mañana, los operarios de las empresas (Dragados y Qoda) encargados de la reforma comenzaban el vallado por la esquina más cercana a Avenida de la Paz. Y así, se pone en marcha el reloj. Si todo va como esta previsto, dentro de 30 meses, es decir, a finales de 2021, el «nuevo» Sagasta debería abrir sus puertas.

El inicio de las obras se ha pospuesto en las últimas semanas por los recursos de las empresas no adjudicatarias, algunas de las cuales fueron excluidas por baja temerarias. Después de que los tribunales competentes rechazaran los recursos, el proceso pudo por fin comenzar y la firma del contrato llegó hace un mes.

El proyecto

El proyecto, Miguel Fernández Rueda explicaba en su momento que, con el objetivo de adaptar el edificio a las necesidades educativas del siglo XXI y potenciar su vertiente cultural y social, el proyecto racionalizará los espacios y mejorará la iluminación natural, la eficiencia energética del edificio y su adaptación a la normativa actual en materia de seguridad y accesibilidad.

Imágenes del proyecto

En este sentido, contempla mantener como principal la fachada norte, por la que se accederá a salas emblemáticas como el salón de actos, el aula magna o la biblioteca, y propone una segunda entrada en la fachada de Duquesa de la Victoria, que utilizarán principalmente los alumnos. Esta distinción permitirá un horario de apertura y un control de accesos independientes para ambos espacios.

Dentro del edificio, en la planta baja se situarán 1º y 2º de ESO, mientras que 3º y 4º irán a la planta 1, y Bachillerato se alojará en la segunda planta. Esta planta segunda, nueva en la concepción original del edificio, reduce el fondo de la crujía para permitir la entrada de luz al corredor de distribución de la planta primera y permite ajustar su anchura a los espacios requeridos. En esta crujía se genera una planta baja rasante destinada a vestuarios para los usos deportivo y cultural, almacenes y una importante área de instalaciones. Únicamente en esta crujía será necesario vaciar su interior para adecuar su estructura formal y resistente a las nuevas necesidades.

La adopción de este sistema compacto en la crujía sur libera un importante espacio en el interior del edificio, recupera la estructura formal del resto de crujías como grandes contenedores que en la planta primera se destinan a las aulas emblemáticas del instituto (laboratorio de física y química, laboratorio de ciencias naturales, aula de dibujo o talleres, aula magna y salón de actos). En planta baja estos grandes espacios se destinan a usos deportivos y culturales.