Riego inteligente para una ciudad inteligente

La «ñ» representativa de la ciudad de Logroño, dibujada en un parterre, en una zona del parque San Miguel en los jardines de Logroño/Justo Rodriguez
La «ñ» representativa de la ciudad de Logroño, dibujada en un parterre, en una zona del parque San Miguel en los jardines de Logroño / Justo Rodriguez

El innovador sistema de riego puesto en marcha por el Ayuntamiento en el año 2013 supone un gran ahorro de energía y de agua

PAZ MIGUEL /N.I.

El sistema de riego cambió a mediados de 2013 gracias a los avances tecnológicos y a la concienciación de que el agua es un bien escaso. Esta nueva innovación en el sistema de riego se centró en ahorrar y mejorar la gestión de la ciudad, dentro de la tan conocida filosofía 'smart city'. Este sistema inteligente se lleva a cabo aprovechando el agua del subsuelo, sin agua potabilizada, lo que supone un importante ahorro para el Ayuntamiento.

El nuevo sistema introdujo tecnología innovadora que incorpora una serie de ventajas: permite calcular la cantidad de agua necesaria en cada momento, sobre todo dependiendo de las condiciones meteorológicas. Por ejemplo, no se necesita tanta agua cuando llueve, pero sí cuando hace mucho calor; la cantidad será diferente dependiendo de la situación.

En todas las zonas de riego se realizan mediciones automáticas de humedad y de necesidad de agua. Así se conoce el estado del parque o jardín para suministrar la cantidad de agua necesaria en cada momento. Se da una orden al sistema a través de un dispositivo móvil para realizar los riegos o no.

Espolón logroñés repleto de flores.
Espolón logroñés repleto de flores. / Fernando Díaz

De esta forma, el Ayuntamiento de Logroño contabilizó que en el año 2014 ahorró entre un 35 y un 40% de energía y cerca de unos 45.000 euros de gasto. Este sistema se introdujo en las 150 hectáreas de parques y jardines de Logroño, sobre las que se emplea 1,2 hectáreas cúbicos de agua de riego.

Logroño cuenta con 500 zonas de riego diferentes, en las que se incluyen tanto grandes parques como medianas de calles. Estas zonas se cubrieron de riego inteligente en dos fases diferentes:

La primera fase se dirigió a zonas como Valdegastea, Las Gaunas, Río La Calzada, La Guindalera, La Cava, Fardachón, Parque de San Miguel, El Campillo y Parque de la Ribera. En total 11 parques que suponen más de la mitad de las zonas verdes de la ciudad. La segunda fase se puso en marcha unos años más tarde, en 2016. En esta se extendió el riego inteligente a jardines y parques del centro de la ciudad, además de a las medianas de cada calle.

Actualmente, prácticamente todos los parques y jardines de Logroño se riegan mediante dispositivos inalámbricos, el 85% de las zonas verdes cuentan con riego inteligente este año. El pasado mes de junio el Ayuntamiento presentó la segunda fase con la que ya se cubren 54 hectáreas verdes de la ciudad. El resto, que quedan sin esta tecnología, son zonas forestales o parques que no necesitan un riego intensivo y en las que el Ayuntamiento no es titular.

Según el Ayuntamiento, este nuevo sistema permite ahorrar más de 300.000 metros cúbicos de agua, unos 750.000 kwh en electricidad y reduce las emisiones de CO2 a la atmósfera. Además, el sistema de riego inteligente se traduce en un ahorro anual de unos 750.000 euros anuales.

Smart Rain City

Con este sistema se dota a los servicios de Medio Ambiente de una plataforma informática que permite gestionar de forma inteligente y en base a datos concretos, los riegos de los diferentes espacios públicos, teniendo en cuenta las variables climáticas y ambientales de cada momento y partiendo de un sistema de comunicación único para todos los espacios.

El nuevo sistema de riegos en parques y jardines está regulado por medio de cuatro equipos concentradores de riego integral (con conexión a WiFi y a la red de radiofrecuencia), transmisores de radio de alta tecnología y receptores de campo con tecnología de última generación, que controlan las válvulas y los programadores de forma integral pero independiente, en función de las necesidades hídricas transmitidas por las variables climáticas y ambientales.

El sistema permite:

• Programar el riego en función de las necesidades hídricas de cada jardín.

• Determinar si está lloviendo para desactivar el sistema de riego.

• Realizar modificaciones sobre los programas de riego si se dan periodos largos de sequía.

• Localizar posibles fallos de electroválvulas o remotos, ya que están georreferenciados.

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