La tecnología, aliada medioambiental

El riego inteligente se regula de forma automática según las variables climatológicas en cada momento y se gestiona a distancia. /Justo Rodriguez
El riego inteligente se regula de forma automática según las variables climatológicas en cada momento y se gestiona a distancia. / Justo Rodriguez

Los nuevos sistemas implantados en Logroño permiten ahorrar energía y tener una ciudad más limpia | El riego inteligente, la gestión electrónica del alumbrado o el control automático de la calidad del agua son posibles gracias a la tecnología

AMAYA ARTEAGA LOGROÑO.

Aprovechar de forma sostenible los recursos energéticos y naturales, reducir las emisiones contaminantes y lograr ahorro económico. Son los tres grandes frentes en los que la tecnología y sus avances pueden contribuir al cuidado del medio ambiente, y la línea en la que el Ayuntamiento de Logroño viene trabajando en los últimos años, especialmente desde 2011.

La capital ha sido pionera, por ejemplo, en implantar un sistema de riego inteligente y telegestionado llamado Smart Rain, realizado específicamente para la ciudad y que se aplica a todo tipo de espacios verdes, desde grandes parques hasta medianas o isletas. Este verano se puso en marcha la segunda fase, que sumó 54 hectáreas más, con lo que se cubre ya el 85% de espacios verdes de la ciudad.

ALGUNOS DATOS

Ahorro energético logrado
9.763.303 kilovatios hora anuales; 44.652 kwh acumulados.
Emisiones CO2 evitadas
3.117 toneladas anuales; 14.180 tn acumuladas.
Ahorro económico conseguido
1.741.053 euros anuales; 7.268.248 acumulados.
Plataforma de control de riegos en parques y jardines
740.000 kwh y 222.000 euros ahorrados y 355,95 toneladas menos de CO2 generadas en el tiempo que lleva activa.
Riego inteligente Smart Rain
3.750.000 kwh y 375.000 euros ahorrados y 1.087 toneladas menos de CO2 en lo que lleva activa.
Instalaciones fotovoltaicas municipales
2.562.102 kwh y 130.500 euros ahorrados y 742,5 toneladas menos de CO2 en lo que llevan activas.

El sistema, gestionado con una plataforma informática, está regulado por medio de cuatro equipos concentradores de riego integral (con conexión a WiFi y a la red de radiofrecuencia), transmisores de radio de alta tecnología y receptores de campo de última generación. Estos controlan las válvulas y los programadores y se activan en cada espacio según las necesidades hídricas transmitidas por las variables climáticas y ambientales. Gracias a este despliegue tecnológico se puede programar el riego en cada jardín, determinar si llueve para desactivar el sistema o modificar el programa si hay un periodo de sequía, de forma automática y a distancia.

Los sensores Green TIC permiten saber el nivel de ruido o de partículas en suspensión del aire

Alumbrado y mucho más

Otro de los grandes proyectos de ahorro energético en Logroño ha sido el cambio en el alumbrado, que, con el nuevo contrato de marzo de este año, se gestiona de forma totalmente electrónica, lo que garantiza el correcto funcionamiento de los 27.000 puntos de luz distribuidos por la ciudad, mejor control de las horas de encendido y apagado y de los reguladores de flujo. Además, el alumbrado se ha integrado en la plataforma Smart Logroño, lo que permite que pueda supervisarse de forma continua y controlar su eficiencia. Un programa informático notifica a la empresa adjudicataria y al Ayuntamiento en caso de cualquier incidencia de manera inmediata, con el fin de mejorar la gestión del servicio.

La información, clave para tomar mejores decisiones

Además de mejorar los distintos servicios de la ciudad y fomentar el ahorro, la tecnología ofrece información instantánea y muy valiosa al Ayuntamiento. «Las nuevas tecnologías nos facilitan muchísimo la gestión, porque solo el hecho de poder interoperar todos los recursos nos permite plantearnos actuaciones en gestión que antes no podíamos realizar», indica Jesús Ruiz Tutor, concejal de Medio Ambiente. «Por ejemplo, la base de datos de consumo energético se actualiza permanentemente y sabemos la energía que se gasta en todo momento; sin esta tecnología e información, sería imposible contar con el sistema de compra de energía actual».

Para medir a través de indicadores adecuados, Ruiz Tutor señala que ha sido necesario desplegar una importante red de comunicación «multifuncional, por cable, GPRS o radio, según el caso», e implementar «sistemas robustos, de solidez contrastada, compatibles y escalables», para integrarse con la tecnología existente y, en el futuro, poder incorporar nuevos servicios.

A estas actuaciones se unen otras muchas en las diversas áreas medioambientales de la ciudad, como puede ser el control del agua, que desde hace ya unos años cuenta con un sistema de medición de la calidad automatizado y en continuo. De esta forma, si hay una tormenta y el agua llega turbia o con barro a la captación para la potabilizadora, esta detecta automáticamente que hay más materias y sólidos en suspensión y manda la orden de cerrar el acceso. En el ámbito de la contaminación, los sensores Green TIC situados en la céntrica calle Avenida de la Paz permiten saber los decibelios de ruido alcanzados en la ciudad, las partículas en suspensión del aire y los niveles de óxido de azufre, óxido de nitrógeno y ozono, y actuar en consecuencia. Una información que el ciudadano también puede conocer en tiempo real desde su móvil, en el apartado correspondiente de la app de Logroño.es.

Las cubiertas solares fotovoltaicas ubicadas en varios edificios municipales, telegestionadas y ya conectadas a la red para aprovechar la energía sobrante, o el nuevo punto municipal de recarga de vehículos eléctricos son otras apuestas tecnológicas recientes, desarrolladas en el marco de la responsabilidad energética y el cuidado del entorno.