La Cocina Económica subasta desde 800.000 euros un edificio donado en Presidente Calvo Sotelo 12

El centenario inmueble, ubicado en las peatonales, fue donado formalmente a la Cocina Económica de Logroño en diciembre del 2014. /Juan Marín
El centenario inmueble, ubicado en las peatonales, fue donado formalmente a la Cocina Económica de Logroño en diciembre del 2014. / Juan Marín

Lo que se obtenga con la venta del inmueble, obra de Agustín Cadarso que data de 1914, servirá para financiar la actividad de la histórica institución logroñesa

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

'Subasta para la venta'. El anuncio, publicado estos días por la Cocina Económica de Logroño en las páginas de Diario LA RIOJA, no ha pasado desapercibido. Presidente Calvo Sotelo 12, edificio que actualmente cuenta con un solo contrato de alquiler en vigor de una de sus viviendas interiores, será subastado por la institución social el próximo 14 de febrero con un precio de partida de 800.000 euros.

El inmueble en cuestión, que data de 1914 y es obra de Agustín Cadarso -el arquitecto que proyectó el Círculo Logroñés apenas dos años después- según consta en la 'Guía de Arquitectura de Logroño' de Juan Díez del Corral, fue donado a la entidad de utilidad pública a finales del 2014 por parte de unos benefactores locales, que prefieren mantenerse en el anonimato.

Más

Así se lo precisaba ayer a este periódico el director gerente de la Cocina Económica, Javier Porres, quien daba cuenta del proceso iniciado por la organización de cara a conseguir fondos para financiar su actividad. «Nosotros no somos promotores ni constructores ni nada que se le parezca, será una subasta pública sin trampa ni cartón y hasta el último céntimo de euro que se consiga irá destinado íntegramente a los colectivos más desfavorecidos y a las personas que más lo necesitan», pone de manifiesto.

Hablar de la Cocina Económica de Logroño no es hablar de una institución cualquiera -ni una más- en la capital de La Rioja. Fundada en el año 1894 con el objetivo de que a ningún logroñés le faltara el alimento, la centenaria organización es a día de hoy una entidad de utilidad pública «al servicio de las personas» a cuyo comedor social se le han ido sumando proyectos de acogida y atención integral, alojamiento, educación infantil y apoyo al tercer mundo.

Y todo ello, tal y como recuerda Porres, tiene unos costes. Ya ese impulso para extender su acción social en otros campos sin abandonar su fin fundacional, fue en parte gracias a la donación a primeros de los 2000 de Ricardo Rodríguez, emigrante riojano en Chile que legó todos sus bienes a la Cocina Económica y que, de hecho, da nombre al alojamiento alternativo y temporal de la calle San Gil.

«En los últimos tiempos Cocina Económica ha llevado a cabo las obras del nuevo edificio de la calle Los Baños, que actualmente está siendo utilizado para la campaña 'Ola de frío' para albergar a las personas sin hogar y ya existe sobre la mesa el ofrecimiento de cesión gratuita al Ayuntamiento de Logroño, y las obras de ampliación de nuestra casa en la calle Cadena, destinadas para la descarga, el almacén y la conservación de todo tipo de víveres, lo que nos ha supuesto una serie de costes y gastos importantes, por lo que creemos que es el momento de sacar a la venta el inmueble que se nos donó mediante escritura el 1 de diciembre del 2014», explica Porres.

El edificio dispone de varios locales comerciales, pero desde hace años están cerrados a cal y canto. Hay, eso sí, un «único arrendamiento en una vivienda interior» y así consta en el pliego de condiciones elaborado por la Cocina, que advierte de que todos los postores «aceptan el estado físico y jurídico» en que se encuentra el inmueble.

La subasta, de hecho, llega cuando se cree que hay una mejor coyuntura económica que permitirá obtener una mayor cuantía -no en vano, ya han sido varios los promotores y constructores que se han interesado por el inmueble- y tras haber descartado cualquier posibilidad de uso dado su deteriorado estado. «Que nadie dude de que de haber existido la mínima posibilidad de acondicionamiento para ser ocupado, ya hubiese habido familias necesitadas acogidas porque todos los medios son pocos», resume el director gerente.

El precio de partida, los 800.000 euros, fue la «cantidad mínima» fijada por el donante siempre y cuando la Cocina Económica optase por transferir el inmueble. «No ha sido un precio que hayamos decidido nosotros, sino que el donante quiso que no fuese por menos de tal cuantía y, como no podía ser de otra manera, hemos respetado sus deseos», explica quien apostilla que la organización tiene ya experiencias anteriores y que, como siempre, «hemos tratado de hacerlo de la mejor forma posible y con total transparencia».