Cuando la vida te despeina

Mar muestra su coleta de 30 centímetros que el colegio Escolapios donará a 'Mechones Solidarios'. / Antonio Díaz Uriel

Profesoras, madres y alumnas donan pelo en Escolapios para 'Mechones Solidarios'

Benjamín Blanco
BENJAMÍN BLANCOLogroño

Cuando el cáncer se cruza en tu vida no sólo te despeina por dentro. Una de las consecuencias más evidentes de la quimioterapia es la pérdida de cabello y es también ésta una de las preocupaciones más grandes del paciente, sobre todo femenino, hasta el punto de que este factor estético influye en el estado de ánimo y en la propia recuperación: el hecho de seguir viéndose con pelo es básico para la lucha contra el cáncer, ya que ayuda a sobrellevar la enfermedad con mayor autoestima y fuerza.

Para apoyar a las mujeres que sufren este tipo de alopecia nació la asociación 'Mechones Solidarios', que facilita el acceso a pelucas naturales. El problema es que las prótesis capilares de calidad no tienen un precio accesible para todos, dado que el coste del pelo natural es alto y las pelucas son artesanales y por ello muy costosas (superan los mil euros y pueden llegar hasta los dos mil).

La colaboración de voluntarios es fundamental para nutrir de pelo y elaborar las pelucas. Este miércoles, en Escolapios, Ana, Noemí, Mar, Rocío... se pusieron en manos de estudiantes de peluquería del segundo curso de Adoratrices y de varias madres peluqueras del centro para donar sus mechones para esta causa. Las profesionales medían la melena y procedían al corte de la coleta: 20 centímetros las niñas y 30 centímetros los adultos. Como explicaba Rocío San Casimiro, del APA de Escolapios, la colaboración surgió hace tres años «para hacer más felices a otras personas en momentos difíciles y, al mismo tiempo, concienciar a los niños de la importancia de ayudar al que lo necesita».

Noemí, con tan sólo cinco años, se cortó su melena para «dársela a un niño malito»

Una media de treinta coletas anuales se han cortado en el colegio logroñés desde que comenzó la donación. Un número importante si se tiene en cuenta lo que supone desprenderse de una larga melena mimada durante casi dos años. Pero la causa lo merece y si las mamás y profesoras lo donan con entusiamo, sus hijas y alumnas también se apuntan a una iniciativa «que no te hace ningún mal y sirve para ayudar a otras personas», tal como explica Ana. A su lado, su hija, Noemí, con sólo cinco años se deja cortar su rubia cabellera para «dársela a un niño malito». Las peluqueras terminan su faena entre la admiración general por la actitud de la pequeña, que se queda conforme con el resultado final de su nuevo estilismo.

Otro aplauso se mereció la joven Mar, que se acercó hasta Escolapios porque vio la convocatoria en este periódico. Por una buena causa se dejó treinta de su todavía larga melena.

Mientras las tijeras cortaban en los pasillos del colegio, en el patio otros miembros del APA vendían muñecos 'baby pelones' para completar los cinco euros de donación que irán a 'Mechones Solidarios'. Un buen corte, sin duda.

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