Tres años y medio de prisión por vender hachís en un locutorio de Logroño

Tres años y medio de prisión por vender hachís en un locutorio de Logroño

Junto a las llamadas telefónicas, las recargas para móviles y otros artículos de alimentación vendía hachís

Luis J. Ruiz
LUIS J. RUIZLogroño

R.A.M. gestionaba hasta el 30 de mayo del año pasado un locutorio en Logroño. Exteriormente, era uno más de los numerosos negocios similares instalados en la ciudad, pero el de R.A.M. (vecino de Logroño de 41 años de edad y natural de Marruecos) tenía una segunda actividad: junto a las llamadas telefónicas, las recargas para móviles y otros artículos de alimentación vendía hachís.

En prisión desde el 30 de mayo del 2018, la Audiencia Provincial de Logroño acaba de condenarle a tres años y medio de prisión y a una multa de 1.000 euros como responsable de un delito agravado contra la salud pública, sustancias que no causan grave daño a la salud. El Ministerio Fiscal solicitaba para él una condena de siete años y medio al entender que la droga que vendía sí causa grave daño a la salud.

El fallo sostiene que el locutorio era «conocido por los miembros pertenecientes a Policía Nacional y Policía Local», quienes tenían constancia de que, «además de la actividad propia de un locutorio y venta de sus productos (refrescos y caramelos, etcétera), también venía dedicándose a suministrar sustancias estupefacientes a personas que acudían al local». Así, el fallo explica que los dispositivos de control desarrollados tanto por miembros de Policía Local como del Grupo Operativo UDYCO de la Policía Nacional, lograron identificar a más de una docena de personas que, tras visitar el locutorio durante un escaso periodo de tiempo, portaban diferentes cantidades de hachís y cannabis. En el registro del establecimiento, los agentes localizaron 76´78 gramos de resina de hachís valorados en 421 euros.

El fallo rechaza la versión del Ministerio Fiscal y sostiene que el delito «se aprecia en la variedad de sustancias que no causan grave daño a la salud, por tratarse de pequeñas ventas de cannabis, pero sin incluir drogas o sustancias tóxicas que merezcan la consideración de sustancias que causen grave daño a la salud» y se le aplica su modalidad agravada toda vez que los hechos fueron «realizados en establecimiento abierto al público por los responsables o empleados del mismo».