La Ertzaintza detiene en Bilbao a 'la banda del Kay', que operaba también en La Rioja

Así actuaba la 'banda del Kay'./Ertzaintza
Así actuaba la 'banda del Kay'. / Ertzaintza

Cinco jóvenes han sido acusados de cometer 80 robos de coches, en estancos, bares y empresas de La Rioja, Vizcaya, Cantabria y Burgos | La banda cometió al menos tres intentos de robo en estancos de Haro y Logroño

Ainhoa De las Heras | c.n.
AINHOA DE LAS HERAS | C.N.Bilbao | Logroño

La Ertzaintza ha vuelto a detener a 'la banda del Kay', un grupo criminal que lleva dos décadas actuando. Cinco de sus integrantes fueron detenidos el pasado lunes y varios escaparon del operativo policial, según ha confirmado el Departamento vasco de Seguridad en una nota de prensa. Todos ellos, de entre 28 y 46 años, cuentan con antecedentes policiales. Suman 114 detenciones anteriores por robos con fuerza, atracos, violencia de género, delitos contra la seguridad vial y atentados contra agente de la autoridad. Entre ellos también figuran dos de los hermanos Santacoloma.

La operación, llamada 'Kaia', se inició el pasado verano y se les imputan un total de 80 robos tanto de vehículos, que utilizaban para cometer los golpes, como de empresas, bares y estancos y trasteros, especialmente en Vizcaya, pero también en La Rioja, Cantabria o Burgos.

En La Rioja, la banda intentó al menos tres robos, todos ellos en estancos: uno en Haro y otro en Logroño, en la madurgada del 15 de enero, y otro en Haro la noche siguiente.

Están especializados en robar 'Volkswagen', 'Audi', 'Seat' y 'Skoda'. Precisamente, en la madrugada del pasado lunes fueron sorprendidos cuando se disponían a salir a robar desde una caseta del monte Kobetas, donde guardaban los botines. Habían cargado ya mazas, barras de uña y cizallas en un 'Volswagen Touran' que habían sustraído al efecto en un garaje de Baracaldo. Tres de los sospechosos fueron interceptados cuando intentaban escapar monte a través y un cuarto logró huir del cerco policial. El resto fueron arrestados en su domicilio. En este operativo, desarrollado el pasado lunes, participó la Unidad de Intervención de la Ertzaintza. En el dispositivo resultó herido un ertzaina, que precisó asistencia médica, al ser golpeado por uno de los delincuentes.

Registro realizado por la Ertzaintza por uno de los detenidos en Zamacola.
Registro realizado por la Ertzaintza por uno de los detenidos en Zamacola. / Luis Calabor

Al día siguiente se realizaron los registros en los domicilios de los arrestados, donde se incautaron de algunas evidencias de los robos. También se ha imputado a otras siete personas por receptación al vender los objetos robados de 'la banda del Kay'. Los detenidos fueron puestos a disposición judicial ayer por la mañana ante el juzgado de guardia de Balmaseda. La magistrada les dejó en libertad provisional con cargos, sin fianza y con la obligación de personarse en el juzgado cada quince días.

114 arrestos en total

A este grupo se le atribuye la comisión de 80 robos en diversas empresas y diferentes tipos de negocio como bares, perfumerías, estancos, dos gasolineras y algunos trasteros, registrados en los últimos nueve meses. También se les achaca la sustracción de 35 vehículos con los que luego cometían sus asaltos, según recoge Efe en una nota.

Se estima que el perjuicio ocasionado por la banda es de varios cientos de miles de euros.

Se trata de un grupo organizado de delincuentes, todos ellos con antecedentes penales y a los que la Ertzaintza ya ha detenido en otras ocasiones. Los detenidos tienen 28, 32, 33, 34 y 46 años de edad.

En total suman 114 arrestos con la Ertzaintza por, además de robos con fuerza, otros tipos de infracciones penales: robos con violencia, violencia de género, contra la seguridad vial o atentado a agentes. Tres de los arrestados tienen registrada su primera detención en la adolescencia. En conjunto el grupo lleva dos décadas de actividad delictiva.

Los integrantes se han especializado en el robo de vehículos del grupo VAG (Volkswagen, Audi, Seat y Skoda), que utilizan para cometer el robo y después huir a gran velocidad.

Actúan encapuchados, con buzos y guantes, y se valen de barras de uña y mazas para forzar los locales, alunizando en ocasiones con el vehículo sustraído. Para ocultar su rastro suelen vaciar el contenido de un extintor en el coche empleado o incluso quemarlo.

Continúan abiertas las investigaciones para detener al resto de componentes de este grupo, que se encuentran huidos.