Más seguras y también más libres

Los instructores muestran a las alumnas cómo y dónde golpear para que el ataque resulte efectivo y no les provoque lesiones. :: /Sonia Tercero
Los instructores muestran a las alumnas cómo y dónde golpear para que el ataque resulte efectivo y no les provoque lesiones. :: / Sonia Tercero

Más de un centenar de mujeres participa en el primer curso de la Asociación de Guardias Civiles sobre defensa personal | Las asistentes practicaron diversas técnicas de aikido, kárate y jiu-jitsu dirigidas a la autoprotección y recibieron consejos para evitar situaciones de riesgo

Pilar Hidalgo
PILAR HIDALGO

El miedo es una sensación que no le resulta ajena a ninguna. Unas admiten que las han seguido al dirigirse de noche a sus casas, otras confiesan que han llegado incluso a agarrarlas y chicas muy jóvenes reconocen haber presenciado situaciones de violencia machista.

Porque en algún momento de sus vidas una inmensa mayoría se ha sentido insegura, la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) impartió ayer un curso gratuito de técnicas de defensa personal en el frontón del colegio Sagrado Corazón de Logroño.

A la cita estaban convocadas 150 mujeres, pero la abrumadora respuesta y la avalancha de inscripciones obligará a ofrecer al menos otro curso más (previsiblemente el próximo día 23), ya que por ahora hay más de 200 apuntadas y la convocatoria continúa abierta en la página formacion@aegc.es. «Venimos para aprender a defendernos por nosotras mismas o para ayudar a una amiga», comentaba minutos antes de empezar la sesión Izaskun Pérez. Ella, como sus amigas Laura Gainzarain y Celia Díaz, con apenas 16 años ya tienen muy interiorizado que «hay que tener cuidado cuando salimos a la calle». «Nos acompañamos a casa o nos avisamos de que hemos llegado bien», apunta Laura, entre las pautas que venían aplicando para protegerse entre ellas al salir por las noches.

«No buscamos que logren reducir al atacante, sino que puedan huir», señaló el delegado de la AEGC

Ayer conocieron bastantes más a partir de nociones básicas de kárate, aikido y jiu-jitsu orientadas a la defensa personal. «La Guardia Civil, como las policías, somos los primeros en atender este tipo de situaciones y la población femenina nos transmite una sensación de inseguridad», expuso el delegado en La Rioja de la AEGC, Javier Moreno de Ayala. De ahí que organizaran este curso, con el que pretendieron «dotar a las mujeres de una confianza para aplicar cuatro o cinco técnicas básicas que les permitan desconcertar al agresor y zafarse».

Recalcó que la jornada se trata de una primera aproximación, por lo cual «no buscamos que logren reducir al atacante, sino que puedan evitar el enfrentamiento y huir».

Durante la mañana, varios instructores enseñaron en pequeños grupos a las chicas (de todas las edades, a partir de los 16 años) diferentes estrategias para golpear sin hacerse daño ni provocarse lesiones, aprovechar la fuerza del contrario o escapar de un estrangulamiento. «Adaptamos a la autodefensa las técnicas de cada una de las disciplinas de artes marciales», situó el colaborador de la AEGC, Josechu Llach. También aprendieron los puntos débiles del oponente (costillas flotantes; tabique nasal; el oído, en cuanto que está relacionado con el equilibrio; o la boca del estómago). «El curso ha resultado muy enriquecedor, ya que nos ha proporcionado una base para defendernos y tener más seguridad en nosotras mismas», indicó Eva Vicente. Ella, que rebasa los 30, acudió a la cita porque viaja mucho sola y no quiere verse envuelta en situaciones indeseadas.

Así, además de la demostración de técnicas y de la ejecución por parejas o en grupo de ejercicios prácticos, en la jornada se comentaron diversos consejos de autoprotección: caminar por el lado exterior de la acera para disponer de más campo de visión, evitar las zonas sombrías o aprovechar el llavero, el mechero o un bolígrafo que se lleva en el bolsillo para infringir dolor al agresor. «La educación resulta importante para frenar las agresiones a la población femenina, pero también tenemos que prepararnos para que tengan miedo de venir a atacarnos», sostuvo Patricia Garrido.

Desde ayer más de un centenar de mujeres riojanas pisan la calle con más confianza.

 

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