Sánchez se olvida de Luena en su libro

Sánchez se olvida de Luena en su libro

El diputado del PSOE por La Rioja fue exsecretario de Organización del partido y su escudero fiel durante dos años

Pío García
PÍO GARCÍALogroño

El 'Manual de Resistencia' de Pedro Sánchez, publicado por Editorial Península, apareció el martes en las librerías en plena precampaña electoral. En el prólogo, Sánchez, que firma en solitario el libro -una hagiografía escrita en primera persona-, reconoce sin embargo su deuda con Irene Lozano, «escritora, pensadora, política y amiga», con quien mantuvo «largas horas de conversación» y quien dio «forma literaria» a las grabaciones.

Los medios nacionales han dado especial relevancia a la primera decisión que tomó Sánchez cuando llegó a La Moncloa: cambiar el colchón. «La primera decisión de un presidente del Gobierno suele tenerse por crucial -dice el presidente-. (...)Mi primera decisión la tomé con mi mujer (...) fue renovar el colchón de la cama de matrimonio (...) El refranero asegura que «dos que duermen en el mismo colchón acaban siendo de la misma opinión» y yo quería mantener mi criterio alejado del de mi predecesor».

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Más allá de la intendencia doméstica, sorprende que en esas «largas horas de conversación» no haya habido un minuto siquiera para César Luena, diputado del PSOE por La Rioja, exsecretario de Organización del partido y su escudero fiel durante dos años... hasta que Luena, después del tormentoso comité federal del 1 de octubre del 2016, le dio por finiquitado, se abstuvo en la sesión de investidura de Rajoy y apostó por Patxi López en las primarias de la resurrección. La única mención a Luena tiene lugar en la página 78, a propósito de las tarjetas 'black': «Le dije a mi secretario de Organización, César Luena, que debíamos actuar inmediatamente y de forma expeditiva». Y hasta ahí. Ni un elogio ni una crítica ni un lamento. Ni siquiera una mención a sus paseos por Aldeanueva de Cameros. ¡Hasta Robert Redford sale más veces! Así que en la autobiografía de Pedro Sánchez no hay lugar para Luena. O quizá sí, pero todavía no le ha llegado el momento de contarlo.