Una prueba de sangre en el San Pedro reducirá a la mitad el número de amniocentesis

María Martín durante su visita a los laboratorios del San Pedro. / La Rioja

El objetivo prioritario es ayudar en el diagnóstico de anomalías cromosómicas como el síndrome de Down

LA RIOJALogroño

El Hospital San Pedro de Logroño incorporará, a finales de 2019, una prueba en sangre no invasiva para gestantes de alto riesgo, lo que permitirá reducir a la mitad el número anual de amniocentesis.

Ello facilitará que este centro hospitalario pueda realizar cerca de 700 test anuales para detectar problemas genéticos en el feto sin riesgo para la madre, ha indicado este martes la consejera de Salud, María Martín.

Martín ha visitado los laboratorios que integran el Servicio de Análisis Clínicos del Hospital San Pedro, que ha considerado como «una pieza fundamental en el sistema asistencial», en los que se realizaron el año pasado más de 7,5 millones de determinaciones analíticas, un 3 % más que en 2017, que son «imprescindibles para prestar una asistencia de calidad a los ciudadanos».

Este laboratorio, en colaboración con el Servicio de Ginecología y Obstetricia, incorporará a su cartera de servicios esta nueva prueba neonatal en sangre materna para gestantes de alto riesgo.

El objetivo prioritario de esta prueba es ayudar en el diagnóstico de anomalías cromosómicas o aneuploidías, como el síndrome de Down, a partir de un análisis del ADN fetal en la sangre de la madre, ha explicado.

«Se trata de un estudio que se desarrolla a través de un proceso no invasivo, por lo que tiene la ventaja de que permite detectar problemas genéticos en el feto sin riesgo para la gestante, ni para el futuro bebé», ha incidido.

Uno de los objetivos de poner en marcha el protocolo de detección de anomalías en sangre materna, ha dicho, es reducir a la mitad la práctica de pruebas invasivas «innecesarias», como la amniocentesis, y sus efectos adversos.

En la actualidad, en el Hospital San Pedro se realiza un cribado en el que se estudian el riesgo de los síndromes de Down y de Edwards, teniendo en cuenta parámetros de edad, bioquímicos y ecográficos.

A partir de ahora, si el resultado de este cribado determina que hay un alto riesgo de trisomía, se ofrecerá a la gestante la opción de llevar a cabo el nuevo análisis molecular no invasivo.

Martín ha relatado que, hasta el momento, el diagnóstico de una anomalía cromosómica en el feto necesita la obtención de células fetales mediante pruebas invasivas y en el Hospital San Pedro se realizaron el año pasado 170 amniocentesis, sobre los 1.870 partos registrados.

Ha recordado que, en 2015, se constituyó en el Hospital San Pedro la Comisión de Estudios Genéticos ante el aumento de conocimientos relativos a la base genética de numerosas patologías y de la complejidad de las técnicas disponibles; los problemas de interpretación clínica en los resultados técnicos obtenidos y la repercusión de esta información en los pacientes y familiares.