Los gobiernos central y vasco cierran la transferencia de la AP-68

Imagen de uno de los peajes instalados en el trazado vasco de la AP-68. /IOSU ONANDIA
Imagen de uno de los peajes instalados en el trazado vasco de la AP-68. / IOSU ONANDIA

El acuerdo, tanto jurídico como económico, se ha alcanzado este lunes y el martes se reunirá la Comisión Mixta

LORENA GIL

Los gobiernos central y vasco acaban de cerrar la transferencia a Euskadi de la AP-68. Desde el pasado jueves, ambos ejecutivos intensificaron las negociaciones, que se han prolongado durante este fin de semana, y que ha fructificado con un acuerdo tanto del texto jurídico como de la valoración económica. Euskadi dejará de pagar a España dos millones de euros anuales dentro del Cupo –el 6,24% de los 31 millones que hasta ahora se abonaba al Estado en concepto de autopistas–. Las dos instituciones han convocado para mañana mismo la Comisión Mixta para materializar la transferencia. La reunión se llevará a cabo por videoconferencia.

El Gobierno vasco subrogará la posición del Estado hasta el año 2026, en el contrato de concesión admnistrativa a la empresa Abertis. La autopista continuará siendo de peaje hasta esa fecha. Cuando el Ejecutivo autónomo reciba la transferencia, llevará a cabo las gestiones pertinentes para traspasarla a las diputaciones de Vizcaya y Álava, titulares de la competencia de carreteras. El mapa vasco de carreteras pasará de esta forma a ser controlado en su totalidad por las tres instituciones forales.

La diferente valoración económica que hacían los gobiernos central y vasco sobre la transferencia de la AP-68 llevó al límite la pasada semana la negociación. Los dos ejecutivos se habían autoimpuesto el arranque de la campaña como plazo para no interferir en la carrera electoral. No pudo ser. El acuerdo se anunció después de que el PNV apoyase los seis decretos sociales que el Gobierno de Pedro Sánchez había remitido al Congreso. Los jeltzales advirtieron de que no avalarían esas medidas si el Ejecutivo central no avanzaba en el cumplimiento del Estatuto. Una vez alcanzado el acuerdo político, solo faltaba que los técnicos de ambas administraciones cerrasen los últimos flecos económicos.

77,5 kilómetros

El tramo vasco de la AP-68, unos 77,5 kilómetros entre Vizcaya y Álava, es, con diferencia, la de mayor peso simbólico y sobre todo económico. Para concretar cualquier tipo de traspaso, las dos administraciones se debían poner de acuerdo sobre su cuantía, sobre lo que el Estado debe pagar a las instituciones vascas al ceder esa competencia. Y ahí es donde siempre ha radicado el conflicto, porque los cálculos de los técnicos de las Hacienda vasca y central no suelen coincidir.

Según fuentes conocedoras de las conversaciones, fue el pasado viernes cuando las partes acercaron posturas. Hoy mismo han anunciado ya el acuerdo. El pacto, que obedece a una decisión política, se materlializará oficialmente el martes por la tarde en la Comisión Mixta. La delegación del Gobierno vasco en la reunión bilateral, que se celebrará por videoconferencia, estará formada por los consejeros de Gobernanza Pública y Autogobierno, Josu Erkoreka; Hacienda y Economía, Pedro Azpiazu, y Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, así como varios directores y viceconsejeros integrantes de la misma.

Ambos gobiernos se han comprometido, además, a continuar trabajando en el resto de transferencias pendientes. Junto a la AP-68 están en juego otras tres materias: las ayudas previas a la jubilación a trabajadores afectados por EREs, la legislación sobre productos farmacéuticos y la referente al seguro escolar.

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