«No he encontrado obstáculos en mi entorno por ser mujer»

La consejera, María Martín./Miguel Herreros
La consejera, María Martín. / Miguel Herreros

La consejera de Salud y secretaria general de los populares riojanos se siente «una privilegiada»

LA RIOJA

La consejera de Salud del Gobierno de La Rioja y la secretaria general de los populares riojanos, María Martín, se siente una «privilegiada» porque no ha encontrado ni ha sentido obstáculos por ser mujer en su entorno familiar, ni en el universitario, ni en el laboral.

Martín (Toledo, 1962), ingeniera de Montes y graduada en Ciencias Políticas y de la Administración, es una defensora de la igualdad, de la promoción del mérito y de la capacidad; se opone a las etiquetas y a la colectivización y aboga por la eliminación de la violencia.

Funcionaria del Cuerpo Especial de Ingenieros de Montes del Gobierno de La Rioja desde 1990, se ha convertido, desde julio de 2017, en la primera secretaria general del PP riojano, tras haber sido diputada autonómica (2007-2011) y haber ocupado la responsabilidad en diversas Direcciones Generales del Ejecutivo regional entre 2003 y 2015, año en el que asumió la Consejería de Salud.

En declaraciones a Efe ante la celebración el próximo viernes, 8 de marzo, del Día Internacional de la Mujer, reflexiona sobre feminismo, igualdad y retos.

-¿Se considera feminista? ¿Por qué?

-Creo que hay tantos tipos de feminismos como hombres y mujeres hay en el mundo. Me considero una defensora de la igualdad, de la promoción del mérito y de la capacidad. Considero que en nuestra sociedad todavía queda un importante camino para lograr esa igualdad efectiva y creo que es una tarea que nos obliga a colaborar a todos. Comparto plenamente la búsqueda de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres y la eliminación de la violencia. No comparto, por el contrario, las etiquetas ni la colectivización. La reivindicación de la igualdad plena es un objetivo de hombres y mujeres, que trabajan juntos para lograrlo.

-¿Le ha ayudado el feminismo?

-Desde una perspectiva evolutiva, el feminismo o, mejor dicho, determinados aspectos del feminismo, no es que me hayan ayudado, es que son los que han garantizado que se generen condiciones y un estado general en la sociedad que, entre otras cosas, permite que hoy responda a esta entrevista. Hoy, en la Administración, que es mi terreno profesional, hombres y mujeres nos movemos en plena igualdad y por criterios de mérito y capacidad. La Consejería de Salud es un buen ejemplo de igualdad de sexos en la dirección. Un efecto que no se ha buscado, pero que es así. En la actualidad, el máximo organismo sanitario está dirigido por mujeres y por mujeres en un plano de igualdad. Si hablamos de profesionales, vemos también que las mujeres tiene cada vez más espacio en los puestos más cualificados. Todo esto no es casualidad, es consecuencia de los pasos que se han dado a lo largo del tiempo y que nos animan a seguir avanzando porque todavía hay lugares donde no se produce.

-Díganos qué dos medidas cree que deberían implantarse para mejorar la igualdad.

-La verdadera igualdad está basada en la autonomía y la libertad. Todas las medidas dirigidas al empleo femenino, la lucha contra la brecha salarial, la formación, la conciliación y el apoyo a la familia favorecerán esa autonomía y la libertad para elegir el camino a seguir. Por otro lado, la seguridad y la lucha contra la violencia hacia las mujeres son cuestiones cuyo abordaje no admite descanso. Es preciso hacer un repaso permanente de la eficacia de las medidas de prevención de la violencia y su sanción en caso de producirse, y analizar si realmente nos están ayudando a eliminar esa lacra.

-¿Se has encontrado con algún obstáculo por ser mujer? ¿Cuáles?

-Me considero una privilegiada. He crecido en una familia en la que nunca se ha planteado ningún tipo de discriminación en este sentido. Tampoco en la universidad, ni en mi entorno laboral he encontrado obstáculos por ser mujer o, al menos, yo no lo he sentido. Pero soy consciente de que todavía existe discriminación y hay que combatirla con el poder que da la formación, la información y el conocimiento. Hay que seguir trabajando por esa igualdad de derechos y oportunidades en el ámbito social, político y económico, preguntándonos cada uno y cada una de nosotras de qué forma podemos contribuir para ir avanzando hacia esa igualdad.