«Cáritas Chavicar me dio la luz y poder derribar el muro de la crisis y la edad»

Juan Antonio Santamaría, ayer al volante del camión de Cáritas Chavicar, en la sede de la entidad. /Justo Rodriguez
Juan Antonio Santamaría, ayer al volante del camión de Cáritas Chavicar, en la sede de la entidad. / Justo Rodriguez

Roberto G. Lastra
ROBERTO G. LASTRALogroño

La crisis económica bajó en el año 2012 la persiana de la empresa de construcción en la que Juan Antonio Santamaría se ganaba la vida desde hacía años. Con un futuro más que negro a sus 52 años, la desesperación y sus ganas de trabajar le llevaron hasta la puerta de la Agencia de Colocación de la Fundación Cáritas Chavicar.

«Con la crisis y mis años tenía todas las puertas cerradas así que para mí el apoyo de Cáritas Chavicar fue un impulso total porque con esa edad no me quería nadie. Gracias a David, de la Agencia de colocación, la fundación me dio la oportunidad de entrar durante seis meses en su taller formativo de muebles, con Chema, que era el monitor. El apoyo y la ayuda de Cáritas Chavicar me permitieron derribar el muro de la edad y de la crisis económica, porque después de esos seis meses de talleres formativos me llamaron para cubrir algunas vacaciones y bajas, hasta que en diciembre pasado, justo cuando cumplí los 57, me avisaron para incorporarme al área medioambiental, en la recogida de muebles, de ropa... a lo que sea y con contrato indefinido», relata Juan Antonio que hoy se confiesa «contentísimo, feliz, aunque entiendo que ellos están conmigo también satisfechos».

«Yo a Cáritas Chavicar le tengo que agradecer muchísimo, por no decir todo, porque ellos me han ayudado a tirar ese muro, me han dado la oportunidad y el aliciente para seguir adelante, porque quedarte en el paro a esas edad es muy duro. Me han dado la luz, en las navidades pasadas no me tocó la Lotería, pero sí me tocó», remacha, para animar «a todos los riojanos que precisen de la retirada de muebles o de vaciado de pisos o locales que nos llamen, porque trabajamos muy bien».