Éxito riojano ante la UE: multa de 30 millones a las diputaciones vascas

Jose Luis Bilbao, diputado general de Vizcaya (PNV), Javier de Andres, diputado general de Álava (PP) y Martin Garitano, diputado general de Guipuzcoa (BILDU)./
Jose Luis Bilbao, diputado general de Vizcaya (PNV), Javier de Andres, diputado general de Álava (PP) y Martin Garitano, diputado general de Guipuzcoa (BILDU).

El Tribunal de Justicia plantea sancionar las prácticas desleales mediante ayudas ilegales a las empresas con la mayor sanción impuesta en la historia

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha decidido este martes imponer a España una multa de 30 millones de euros por no haber recuperado a tiempo las ayudas ilegales concedidas a empresas por las tres diputaciones vascas en el marco de las vacaciones fiscales. España ya ha recuperado el 100 por ciento de estas ayudas ilegales (alrededor de 500 millones de euros), pero la mayor parte de ellas se reembolsaron fuera de plazo, con un retraso de hasta doce años. Se trata de un notable éxito de las gestiones emprendidas desde el Gobierno riojano, en alianza con agentes políticos y sociales de la región, para que se decretara la nulidad de las ayudas a empresas, entendidas desde La Rioja como un caso de deslealtad fiscal mayúscula.

Como informa David Taberna en diariovasco.com, la abogada general del TJUE, Eleanor Sharpston, pidió en enero que se imponga a España una sanción de 50 millones de euros. Su dictamen no vincula al Tribunal, pero éste suele seguir sus recomendaciones en el 80% de los casos. Las subvenciones en cuestión fueron declaradas ilegales ya en el 2001 y contaban con una sentencia en contra del 2006. Según los cálculos de la abogada general, todavía quedaban 322 millones de euros por recuperar en la fecha en que se dictó el fallo del 2006.

Por todo ello, la abogada general considera que la imposición de una sanción económica por este retraso es adecuada como medida disuasoria. "Tanto la cuantía de las ayudas ilegales de que se trata como la demora en su recuperación son considerables, y parece que las autoridades españolas han dedicado una gran cantidad de tiempo y de energía a intentar aminorar las cantidades que debían recuperarse, a menudo aportando detalles excesivos que entrañaban más dilaciones", señala su dictamen.

Sharpston considera que la multa de 50 millones es una sanción "considerable, mayor que cualquier otra suma a tanto alzado impuesta anteriormente por el Tribunal de Justicia, que probablemente tendrá un fuerte efecto disuasorio en todos los Estados miembros, sin que sea necesario incrementarla". "La infracción es grave, tratándose de ayudas de Estado de importes más elevados que los controvertidos en asuntos similares anteriores, y es de tal gravedad como para afectar al comercio entre los Estados miembros durante un período de tiempo considerable. De hecho, la recuperación no comenzó a llevarse a cabo de forma significativa hasta que pasaron más de cuatro años desde la sentencia de 2006", apunta el dictamen.

El caso se remonta al año 2001, cuando la Comisión declaró ilegales seis regímenes de ayudas fiscales en vigor en las provincias de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya y exigió su devolución. Las ayudas se concedieron en forma de créditos fiscales correspondientes al 45% de las inversiones que superaban los 15 millones de euros y de exenciones fiscales temporales para reducir de manera sustancial el impuesto de sociedades a las empresas de nueva creación durante los cuatro primeros años que obtuvieran beneficios. El régimen fue derogado pero las ayudas han tardado en recuperarse 12 años.