Los laboristas optarían por el 'brexit' o la permanencia tras ganar unas elecciones

El líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn (c), tras el segundo día del congreso anual del Partido Laborista celebrado en Brighton. /Andy Rain (Efe)
El líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn (c), tras el segundo día del congreso anual del Partido Laborista celebrado en Brighton. / Andy Rain (Efe)

La conferencia anual votará este martes dos mociones que reflejan la división aguda entre dirección y miembros

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres (Reino Unido)

El Partido Laborista decidirá en una conferencia nacional de un día si hace campaña en favor de la permanencia o de la marcha de la Unión Europea (UE) en un futuro referéndum, según una moción aprobada por la Ejecutiva Nacional que será sometida este lunes a votación de los representantes de los miembros del partido, en la conferencia anual que celebran en Brighton.

La propuesta de la Ejecutiva contempla unas elecciones tras bloquear en el Parlamento una marcha de la UE sin acuerdo, una negociación de tres meses en la que un Gobierno laborista llegaría a un acuerdo sobre la pertenencia de Reino Unido a una «nueva unión aduanera y una relación estrecha con el mercado común» y un referéndum en seis meses en el que la población elegiría entre el acuerdo logrado por los laboristas o la permanencia en la Unión.

Una alianza de asociaciones laboristas quiere incluir en la votación de este martes otra moción en la que propone a los delegados que decidan ya que el partido defenderá la permanencia en el referéndum. Los representantes de esas asociaciones están divididos sobre si la segunda consulta debe convocarse antes de unas elecciones.

La conferencia está aprobando políticas de profundo calado social, como la abolición de las escuelas privadas y la distribución de sus recursos, aprobada en la sesión del domingo, pero las divisiones sobre el 'brexit' han convertido la reunión anual en un momento de gran tensión entre los delegados y también entre los dirigentes.

El secretario general del sindicato Unite, Len McCluskey, aliado de Corbyn, ha exigido a los miembros del Gabinete en la Sombra- fiscalizan departamentos del Gobierno en la primera fila de la oposición- que abandonen sus puestos si no apoyan la política de su líder sobre el Brexit. El vicelíder, Tom Watson, o la responsable de Exteriores, Emily Thornberry, entre los que afirman públicamente que el partido debe apoyar la permanencia.

Corbyn y McCluskey creen que la ambigüedad permitiría a los laboristas ganar el voto en zonas obreras con mayorías por la marcha de la UE. Según YouGov, el 80% de miembros del partido, el 71% de los afiliados a sindicatos y el 70% de votantes del partido quieren la permanencia. Dos sondeos publicados este fin de semana dan ventajas a los conservadores de 5% y 15% en intención de voto.

Parece evidente que la dirección del partido quiere guiarlo paulatinamente hacia un 'brexit' con acuerdo. Si la asamblea de delegados aprobase la moción en favor de la permanencia y también la de la Ejecutiva, el Partido Laborista se habría comprometido a negociar un nuevo acuerdo con la UE tras formar un Gobierno y a rechazarlo en un referéndum posterior.