El excomandante 'Timochenko' marca distancias con la línea dura de las FARC

El miembro de la FARC Jesús Santrich sale de la prisión poco antes de volver a ser detenido. /AFP
El miembro de la FARC Jesús Santrich sale de la prisión poco antes de volver a ser detenido. / AFP

El antiguo guerrillero colombiano se desliga #de su compañero 'Iván Márquez' por manifestar que fue «un error haber entregado las armas»

DAGOBERTO ESCORCIABogotá (Colombia)

Rodrigo Londoño, alias 'Timochenko', presidente del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), marcó distancia con la línea dura de la extinta guerrilla colombiana en una carta contundente en la que acusa a Luciano Marín Arango, alias 'Iván Márquez', excompañero y jefe de la delegación que negoció en 2016 el Tratado de Paz con el Gobierno de Juan Manuel Santos en La Habana, de intentar pisotear la autoridad moral de la formación.

El mensaje de Londoño se produce después que Marín Arango publicara hace unos días en su cuenta de la red social Twitter que había sido «un error haber entregado las armas a un Estado tramposo, confiados en la buena fe de la contraparte».

En su extensa y dura carta, Rodrigo Londoño quiso dejar bien claro que los excombatientes que han tomado la decisión de pasar a la legalidad y tienen una representación en el Congreso colombiano están lejos de aquellos que quieren incumplir el acuerdo: «Actitudes y comportamientos como los adoptados por 'Iván Márquez' y quienes lo siguen apuntan a pisotear eso que para los revolucionarios, incluso para cualquier ser humano que tenga un elevado sentido de la integridad, es algo sagrado. La autoridad moral del partido».

El excomandante de la guerrilla más poderosa que ha tenido Colombia remata su misiva: «En esas condiciones, con hondo pesar, debo reconocer la necesidad de marcar distancia con ellos. Somos un partido de paz, nunca seremos un partido para la guerra».

Abandono del Senado

Lo primero que critica Londoño a su antiguo compañero de batalla es el abandono de las responsabilidades dentro del partido. Al igual que Londoño, Marín Arango también tenía un escaño en el Senado colombiano gracias al acuerdo de paz que garantizaba a las FARC 10 asientos en el Congreso, 5 en el Senado y 5 en la Cámara durante dos legislaturas consecutivas. Marín Arango, sin embargo, renunció a su asiento.

«Creo que si vamos a hablar de autocríticas», dice Londoño en su carta, «la primera que debería emanar de su parte es la de haber abandonado la responsabilidad que le otorgó nuestro partido, y en la que confió el país y la comunidad internacional».

'Timochenko' aprovechó la oportunidad para reprochar agriamente la decisión de Márquez de negarse a entrar en el Senado: «Iván no percibió la dimensión del puesto que nuestra larga lucha lo llevó a ocupar. Se fue, sin ningún tipo de explicación, y se negó a ocupar su curul -asiento- en el Senado, dejando acéfala nuestra representación parlamentaria en el momento en que más requería su presencia».

En el mismo comunicado, Londoño reconoce que el Tratado de Paz transita por aguas turbulentas, pero se declaró muy convencido de llegar al destino correcto: «Algunos, asustados por la fuerza de la corriente, se han arrojado con chalecos salvavidas al agua, dejándonos sin su ayuda para remar hacia la paz que soñamos. No por eso la mayoría dejaremos de persistir».

Londoño es optimista pese a la persecución y el asesinato de varios excompañeros por parte de enemigos de la paz. «Lo acordado en La Habana nos va a permitir reconciliarnos y sacar a Colombia de los senderos de la guerra fratricida. Nuestra gran tarea consiste en arrinconar los sectores que quieren volver atrás la rueda de la historia».

'Iván Márquez', que fue comandante de varios comandos en su época de guerrillero y fue acusado de narcotráfico por el Gobierno de Estados Unidos, puso en duda el Tratado de Paz después de que la pasada semana se contabilizaron un total de 114 desmovilizados de las FARC asesinados.

El arresto de Santrich como detonante

El arresto de Jesús Santich, antiguo negociador de la paz preso con fines de extradición a EE UU desde abril acusado de conspirar para enviar a este país cocaína, fue uno de los detonantes para que Iván Márquez dejara la zona de reincorporación en la que se encontraba, sin que se conozca ahora su paradero. La recaptura de Santrich por la Fiscalía fue para Márquez «un abuso de autoridad» que, a su juicio, «desfigura» el pacto con el Gobierno del expresidente Juan Manuel Santos. Seuxis Paucias Hernández -nombre legal de Santrich- salió de prisión el viernes