«Ha sido una noche horrorosa con estampidas de pánico y disparos»

«Ha sido una noche horrorosa con estampidas de pánico y disparos»

El golpe de estado fallido en Turquía ha sorprendido a numerosos españoles en el país, entre ellos, un grupo de almerienses que están atrapados en el aeropuerto de Ankara

MIGUEL CÁRCELES / AGENCIASalmería

Sin pegar un ojo, tras una noche para olvidar, 35 almerienses se encuentran en estos momentos atrapados en el Aeropuerto Ataturk de Estambul en pleno tumulto por el intento de golpe de estado en Turquía. El grupo, que iba de vacaciones a Tokio, partió hacia las 16 horas de ayer de Málaga en un vuelo de Turkish Airlines y debía hacer escala en Estambul para cambiar de avión. Sin embargo, el intento de golpe de estado, la toma del aeropuerto por los militares y la cancelación de todos los vuelos les dejó atrapados en la zona de tránsito del aeropuerto turco.

"Ha sido una noche horrorosa, ha habido estampidas de pánico, tres o cuatro, carreras sin control. La gente se atropellaba, incluso a los niños. Se han oído detonaciones de disparos, una explosión. Y nosotros sólo sabíamos lo que nos contaban nuestros familiares desde España", relata Inma Méndez, una almeriense de unos sesenta años que forma parte de este grupo de turistas.

Fue minutos después de tomar tierra en Estambul cuando los familiares de los viajeros comenzaron a relatarles por teléfono lo que pasaba en Turquía. Entonces, su vuelo se canceló y comenzaron a vivir en su propia piel la agitación del momento en el Estado turco.

"El guía de la agencia nos indicó que nos agrupáramos los 44 (hay otros tres de Jaén y seis de Málaga) en la puerta de embarque prevista. Pero claro, está a pie de pista y poco después comenzó la manifestación que invadió la terminal internacional. 5 o 6 mil personas pidiendo que se parara el golpe de estado.

Aún no sabíamos que no había triunfado el golpe. Era pánico, escondiéndonos en los aseos, metiéndonos bajo los asientos. Nos cambiamos varias veces de sitio. Subimos a otra planta, la tercera. Y como no sé inglés ni, por supuesto, turco... se vivía un pánico tremendo y en hasta cuatro ocasiones hubo estampidas dentro de la terminal", relata Méndez.

Ahora, tras el ajetreo, la situación sigue sin normalizarse. Su vuelo ha desaparecido de las pantallas. Y por el momento sólo ha despegado un avión. "No tenemos aún idea de cuánto vamos a tener que estar aquí. Esta mañana hemos tenido varios contactos con la Embajada. Nos acaban de llamar y gracias a gestiones de autoridades de Almería, entre ellos el subdelegado del Gobierno, Andrés García Lorca, hemos contactado para que nos ayudaran. Nuestro vuelo no aparece por ningún sitio. En una ratonera. Sin información ninguna", advierte.

"Una experiencia más"

No son los únicos españoles a los que les ha sorprendido el intento de golpe de estado. La española Vanesa Untiedt es funcionaria de Justicia y está en Ankara con sus tres hijos y su marido trabajando en unos proyectos de cooperación internacional. La asonada le pilló en el centro del huracán, en el hotel Sheraton, a tan solo un paseo del Parlamento turco. Pasó toda la noche recluida en el sótano del hotel y todavía a última hora del sábado no había pisado la calle. Su tranquilidad al teléfono era pasmosa a pesar de la experiencia vivida. "Ha habido explosiones toda la noche y disparos hasta última hora de la madrugada, pero bueno, estamos bien". Ella misma reconoce que "la información" ha sido la clave para mantener la calama. Untiedt comparte un chat de WhatsApp, 'Españoles por Ankara', con el embajador español en Turquía, Rafael Mendívil Peydro, y el diplomático "se ha desvivido en todo momento por tenernos informados. Datos buenos y malos, pero lo importante es estar informado para saber a qué atenerte". La funcionaria de Justicia, que insiste en que la situación en Ankara ha sido mucho más confusa que en Estambul, se toma todo como "una experiencia más". "Ahora mismo, aquí en el Sheraton, se está celebrando una boda. Es surrealista, pero la vida sigue".

Una delegación andaluza de 20 personas, desplazadas a Estambul (Turquía) con motivo de la sesión del Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco que declaró los Dólmenes de Antequera como Patrimonio de la Humanidad, pasó de la euforia de la concesión de la distinción al nerviosismo del estallido militar en cuestión del minutos. Según las declaraciones recogidas por Diario Sur, ha amanecido este sábado en una situación de "calma controlada" tras vivir una "noche intensa" tras el intento de golpe de estado registrado en el país.

Así lo ha indicado este sábado el presidente de la Diputación de Málaga, Elías Bendodo, miembro integrante de la delegación junto a otros como la consejera de Cultura, Rosa Aguilar, o el alcalde de Antequera, Manuel Barón, que, junto a cargos y técnicos suman un total aproximado de unas 20 personas.

Bendodo ha explicado que la noche de este viernes ha sido "bastante intensa" para ellos debido a enfrentamientos entre el Ejército, la Policía y la población turca que se han vivido "muy cerca" del hotel donde él mismo y otros miembros de la delegación se encontraba, con un "ir y venir de disparos, ráfagas de metralletas y vuelos bastante bajos de aviones".

Ya esta mañana la jornada ha amanecido con aparente "normalidad", que es lo que parece adueñarse de la situación, según ha apuntado el presidente de la Diputación malagueña, que habla de situación de "calma controlada" una vez que el golpe de estado "parece que ha decaído".

Ha explicado que la delegación se encuentra en "permanente contacto" con la Embajada de España en Turquía y con el Gobierno español, desde donde se sigue recomendando que no salgan de los hoteles donde se encuentran en Estambul.

Bendodo ha recordado que la delegación tenía previsto regresar este domingo en un vuelo de Estambul a Málaga que partiría a las 12.00 horas (hora turca), si bien están a la espera de ver cómo evoluciona la situación con el aeropuerto de Atatürk, en Estambul, ya que, aunque las informaciones indican que se encuentra abierto, los accesos al mismo están cortados, según ha explicado, de ahí que no parezca de momento posible que pudieran adelantar su regreso a España este mismo sábado.

Fuentes de la Consejería de Cultura, por su parte, también han apuntado a Europa Press que la delegación andaluza se encuentra bien en los hoteles y siguiendo las recomendaciones que les llegan desde el Gobierno español. Así, la consejera de Cultura, Rosa Aguilar, ha explicado que los miembros de la misma están cumpliendo las instrucciones que se le trasladan desde la Embajada. Según ha relatado Aguilar, han pasado una noche "muy larga, sin poder dormir nada", "no porque no hayamos podido mantener la tranquilidad y la calma dentro de la preocupación lógica sino por los vuelos continuos de aviones y helicópteros, tiroteos y explosiones en una zona muy próxima al hotel", ha precisado.