¿Quién ganó el debate? El veredicto de los expertos

¿Quién ganó el debate? El veredicto de los expertos

Cinco comentaristas dan su veredicto sobre el debate riojano | Conclusión: mayoría de «en blanco»

LA RIOJALogroño

El primer (y único) debate televisivo riojano de las elecciones generales dejó muchas imágenes, muchas opiniones.. y algo de rifirrafe. Tras hora y cuarenta de intercambio dialéctico, es recurrente la misma pregunta de siempre: ¿quién «ganó»? ¿Quién «perdió»?

Para iluminar un poco el camino, le hemos pedido a un grupo de comentaristas políticos y de expertos en comunicación que nos dieran su opinón. Y éstas son sus respuestas.

Angel Martínez Maestre | Experto en Comunicación Verbal y No Verbal Ganadoras: María Luisa Alonso y María Marrodán

Visto, escuchado y sentido el debate de nuestros políticos entro en un estado en el que brota de mí el irrefrenable deseo de hablarles a ellos de la toma de consciencia del poder de la Palabra. Desde Julio César hasta Barak Obama todas las estructuras de poder descansan sobre la fuerza de la palabra. Un «Si quiero» cambia una vida, un «Si, podemos» («Yes, we can») puede llevar a millones de personas a elegir al primer presidente negro en Estados Unidos.

Ángel Martínez Maestre

Si aspiras a que una audiencia te vote hay algunos puntos que deberían ser tenidos en cuenta, algunos errores deben ser corregidos inmediatamente. No solo debes conocer tu trabajo sino la manera de comunicarte con aquellos a los que les pides que confíen en ti.

Si eres líder o bien quieres llegar a serlo, debes tener un estilo único, no puedes permitirte la mediocridad, no puedes permitirte ser alguien corriente. Tienes que saber hablar, a tu manera, para ganarte la confianza de la gente. La gente tiene que creer en ti si quieres que te siga.

El error más grande que se puede cometer para un político es subestimar la importancia de saber hablar en público. El siguiente error en importancia es olvidarse de la audiencia. Estos dos errores han estado totalmente presentes en este debate.

La comunicación por otra parte es un todo en el que la palabra supone un 7%, el 93% restante es No Verbal.

Desde este punto de vista y sin entrar en la palabra, no quiero decir mensaje porque no lo había en ningún caso, insisto, sin entrar en la palabra y atendiendo a la confianza que ha generado el lenguaje no verbal de los candidatos, a saber; gestualidad, expresiones faciales, movimiento de manos, campo emocional. La persona que mejor ha resuelto la situación ha sido María Luisa Alonso (Ciudadanos). Ha transmitido serenidad en su gestualidad, firmeza y presencia a través de su cuerpo y manos, ha buscado la conexión en todo momento con su interlocutor incluso con la audiencia en uno de los 2 mejores momentos del debate, ha mirado a cámara y se ha referido directamente a la audiencia, apenas ha dirigido en todas sus intervenciones la vista a su papel algo que se agradece profundamente por la audiencia.

Es la que menos ha leído. Y ha sido el único caso en el que en algún momento ha hablado desde el corazón y no desde la cabeza. Voy a resaltar también la fuerza y firmeza que ha transmitido María Marrodán (PSOE) quien ha ido encontrándose cada vez mejor, paso a paso ha encontrado la seguridad. María, ha protagonizado el otro momento brillante cuando ha dicho «Me siento orgullosa de ser Riojana», parece poca cosa pero, esta frase de repente logra la conexión con quienes sentimos el mismo orgullo. La sensación de pertenencia es una de las líneas emocionales básicas y vitales en un discurso político.

Debe tenerse en cuenta que lo importante no es lo que se dice sino lo que la gente entiende y siente.

Si Aristóteles hubiera podido ver este debate seguro que al terminar hubiera querido preguntar a los participantes: ¿Qué creéis que ha entendido la gente? ¿Qué creéis que ha sentido la gente?

Sergio Pérez | Profesor de Derecho Penal de la UR Ganador: En blanco

Descifrar la victoria en un debate es siempre peliagudo. Indicar superioridades en un cruce comunicativo solo tiene sentido si algunas proposiciones se diluyen frente a otras que, usando los mismos conceptos, son distintas. O sea, si lo que se habla tiene que ver con lo que se escucha, sin ser lo mismo. Pero eso no suele suceder. Las intervenciones iniciales en el debate de anoche fueron lecturas de los programas de gobierno, como misas, en latín y de espaldas. Solo el bipartidismo clásico supo romper la tendencia.

Sergio Pérez

Porque las candidatas del bipartidismo hablaban desde el bagaje de gobierno, y eso lo mismo une que desune: que si lo hicisteis vosotros, que si fue tu ministra… La candidata popular, vestida de rojo e institucionalidad, marcaba el tono. Pero se trataba de una institucionalidad extraña, una institucionalidad en la oposición. Y ante sus arremetidas, la candidata socialista, azulada, defendía los diez meses de gobierno con desparpajo y una naturalidad poco común en el plató.

Paralelamente, como en otro canal, Vox y Partido Riojano parecían disputarse el verde y deslizaban cada tramo temático a un duelo girondino/jacobino, a escala, en el que La Rioja era la Gironda y el jacobino poco revolucionario. Y ahí se montaron batallas de las que no dependía la guerra. La candidata de Unidas-Podemos exponía sin encontronazos esas propuestas que tiran del PSOE hacia la izquierda, siguiendo la estrategia paulina de la mesura; pero no pudo evitar ponerle un par de zancadillas a la alcaldesa cuando paseaba por «lo social».

Mientras, la candidata de Ciudadanos buscaba rival, sobre todo uno que fuese por ahí indultando; sin embargo, a pesar de algunos arranques un tanto entrecortados, no le concedieron la beligerancia deseada. Y es que el bipartidismo no es fácil de desarmar cuando lo que dicen los nuevos partidos no es tan distinto de lo que ya decían los viejos. Quizá porque estos lo dicen mejor.

Roberto Rodríguez Andrés | Profesor de comunicación política Ganador: En blanco

En un debate se debe explicar por qué me tienen que votar y, a la vez, por qué no votar a los rivales. Es básico cuando compites por un recurso finito (los votos) y, más aún, cuando hay muchos indecisos.

Poco de esto vimos el pasado miércoles. Es verdad que el PP salió a por todas en la crítica al PSOE para capitalizar la oposición al gobierno, pero apenas vimos pugna entre PP, Cs y Vox para competir por el voto de centro-derecha y tampoco entre PSOE y Podemos en el ámbito de la izquierda, cuando la fragmentación del voto en una provincia de 4 escaños tiene efectos devastadores. Por eso sorprende las pocas interpelaciones que hubo entre los candidatos, salvando la confrontación PP-PSOE, que fue la que deparó momentos más vivos. El único que entró más al cuerpo a cuerpo fue el PR, que intentó debilitar tanto a Vox (con su acusación de querer eliminar la comunidad autónoma) como a Cs (por su pacto con los foralistas navarros y por su alusión a que hablar de La Rioja es «pensar en pequeño»).

Roberto Rodríguez Andrés

Hubo muchas propuestas (quizá demasiadas) y muy pegadas a lo nacional, sin descender a la realidad riojana, algo en lo que el candidato del PR fue de nuevo el que más destacó. Podemos, PR y Vox fueron esclavos de los papeles y también fallaron en la gestión del tiempo, mientras que PSOE, PP y Cs controlaron mejor sus intervenciones y la puesta en escena.

En temas formales, y más allá del juego de colores en los trajes (Podemos de morado, pero PP y PSOE con sus tonos corporativos cambiados, Gamarra de rojo y Marrodán de azul), hubo pocas alusiones directas a los ciudadanos (apenas miraron a la cámara). El tono fue amable en la mayor parte del debate. La que más sonrió fue la candidata socialista, la más agresiva, la popular; y la más conciliadora la de Podemos.

Laura Ramírez | Abogada Ganadoras: Cuca Gamarra y María Marrodán

Si alguien pretendía que los temas escogidos en el debate de TVR lo fueran en clave local, se equivocó. Los candidatos hicieron una prolongación de los debates ya vistos en los dos días anteriores, olvidándose de dónde se encontraban, a quién se dirigían y cumpliendo a rajatabla los eslogans dados por sus «jefes» en los debates nacionales. No ahondaron en los problemas riojanos que los elegidos el 28 de abril deberán trasladar a Madrid y que, precisamente, son los que preocupan a la audiencia de ayer. A ésta no le resolvieron ninguna incógnita a excepción de quienes pretenden eliminar a La Rioja como comunidad autónoma y votarán en contra de la reforma de nuestro Estatuto. Fue,quizás, la propuesta más clara la del representante de VOX, que también demandó el «cierre» del aeropuerto, una de las pocas conexiones de nuestra capital con Madrid, por lo fue respondido directamente toda la noche por el representante del PR.

Laura Ramírez

Todos los candidatos refirieron los puntos de sus programas electorales, algunos incluso los leyeron literalmente punto por punto. Sin mayores explicaciones. Alguno, como la representante de Ciudadanos, María Luisa Alonso, repitió las mismas preguntas y ataques a la socialista María Marrodán en un calco de lo que Rivera había hecho con Sánchez un día antes.

Quizás lo más preocupante a estas alturas es la falta de soltura y capacidad oratoria que se le supone a un aspirante a un escaño como diputado en Madrid, un puesto que requiere saber comunicar, poniéndose de manifiesto estas carencias en alguno de los candidatos a lo largo de todo el debate.

Dos candidatas sobresalieron sobre el resto y cumplieron con el trámite debatiendo con más soltura y convencimiento que el resto. No en vano, la mirada estaba puesta en ellas como candidatas de los principales partidos, PP y PSOE. Si son elegidas el próximo domingo, el debate y la profesionalidad, al margen de las convicciones personales de cada una, parecen estar garantizadas.

Cuca Gamarra no decepcionó. Más acostumbrada a los debates en los medios, hizo valer su experiencia pretendiendo la victoria del debate con un tono quizás más autoritario del que debiera, sobrepasando los tiempos, con frases poco acertadas en algunos momentos como: «En Venezuela mucho más y están estupendamente» ( refiriéndose a los recortes en derechos sociales) y más acertada en su minuto final y; todo ello, para tratar de imponerse sobre el resto de los candidatos, en especial sobre la candidata socialista.

No consiguió anular el discurso de una María Marrodán que aprovecho el medio y la oportunidad para darse a conocer, estando a la altura, manteniendo sus propuestas, contestando los ataques del resto de los candidatos con un tono más amable, más cercano y convincente, sin que por ello bajara la intensidad de su discurso.

Merece ser destacada la intervención del candidato del PR, quien reclamo más autogobierno para para nuestra comunidad, siendo el único que con mayor o menor acierto, por lo menos habló de La Rioja, lo que fue de agradecer por quienes estábamos pendientes de los asuntos que nos preocupan. Quizás este candidato pensaba más en las elecciones municipales y autonómicas en las nacionales, traicionándole incluso el subconsciente refiriéndose a las elecciones del próximo domingo 26, hecho éste que no pasó desapercibido y que no pareció ser casualidad.

No sé si ayer los indecisos consiguieron desvelar sus dudas y decidir su voto del próximo día 28. Sinceramente creo que podemos valorar quién debatió con más o menos acierto, pero no creo que la audiencia consiguiera disipar dudas más allá de las que pudiera tener en los días previos y en los debates nacionales.

Toca reflexionar y votar. Se augura una gran participación, obviamente, la opción nunca debe ser dejar de ir a las urnas.

Ernesto Gómez Tarragona | Decano del Colegio de Economistas de La Rioja Ganador: No puede hablarse de ganadores

El debate de ayer me pareció una posibilidad muy interesante de encuentro entre seis de los partidos que concurren a las elecciones de esta semana.

En medio de una campaña un tanto sosa e incluso algo aburrida, es de agradecer unos minutos de encuentro entre diversos candidatos.

Ernesto Gömez Tarragona

Me pareció un debate desigual. Es evidente que había candidatos que tenían mayores dotes y más experiencia en comunicación que otros. Pero posiblemente, esta circunstancia les dotaba a algunos precisamente de la frescura que no tenían otros.

Creo que no puede hablarse de ganadores pero si de momentos interesantes. A mi entender, el cruce de palabras entre Cuca Gamarra y María Marrodán sobre política social fue interesante. Y divertido el de Jorge Cutillas y Victor Grandes sobre la Autonomía de La Rioja.

En Impuestos y Economía el debate no fue intenso. Creo que los candidatos se limitaron a exponer los principales puntos de sus programas y se quedaron en intentar cumplir expectativas. Ciudadanos enarbolando la bandera de los autónomos, Socialistas pidiendo mayor solidaridad en el pago de impuestos, los populares anunciando rebajas fiscales, Podemos hablando de banca y grandes fortunas, y finalmente Vox defendiendo dos únicos tramos en el IRPF y el PR hablando de economía rural. Eché en falta mayor clave regionalista y medidas concretas para La Rioja, aunque entiendo que era un debate en clave nacional. Esperaremos al debate autonómico el próximo mes.

Mª Ángeles Matute | Presidenca Asociaciones de Vecinos Ganadores: Cuca Gamarra y María Madorrán

¿Quién ganó el debate? Es la pregunta que inicia hoy todas las conversaciones del café matinal, se comenta qué candidato es mejor orador o tiene mejores propuestas, como no podía ser menos, se plantea si tenían que estar todos los candidatos o alguno no debía estar. Curiosamente y visto en pespectiva, lo más importante es que el debate ha conseguido que los ciudadanos hablen de política antes de votar, piensen y comenten las propuestas concretas que plantean los partidos, y que conozcan a sus candidatos, que no sean un simple nombre escrito en un papel.

Sin duda, quien ha ganado el debate son todos ciudadanos que desde su casa pudieron escuchar a sus políticos.

Al inicio del debate se palparon los nervios de los candidatos, sin duda por la falta de experiencia en debates televisados en época electoral, éste nerviosismo fue dando paso durante el debate al planteamiento concreto de propuestas, con réplicas y contrareplicas de los que consideraban sus rivales directos en las urnas, Cuca Gamarra (PP) y María Madorran (Psoe) se envolvieron en enfrentamientos, que tampoco son novedosos al haberse plasmado en los debates a nivel nacional, se notó la experiencia de la actual alcaldesa en los debates, que María Madorran contrarrestó con frescura y una cierta contundencia.

Me hubiera gustado escuchar a los candidatos, las propuestas concretas que pensaban plantear como representantes de los votantes riojanos, se habló timidamente de infraestructuras cuando las malas comunicaciones son un problema esencial de la Rioja, al igual que la despoblación y queda en sus que se puedan mejorar.

En cuanto al debate en sí mismo, fuera de las propuestas planteadas le faltó ese pulso vibrante que te mantiene expectante y sin perder detalle, esperando que va a decir o proponer de nuevo cada candidato, si bien esto es sumante dificil y tampoco se percibe en los debates a nivel nacional. Hay mucho en juego y se trata de no cometer errores, no arriesgar mas de lo necesario.