Tan distintos, tan iguales

Los distintos candidatos de PSOE, PP, CambiaLo, Ciudadanos, Unidas Podemos-IU-Equo y PR+, antes de comenzar el debate./Justo Rodriguez
Los distintos candidatos de PSOE, PP, CambiaLo, Ciudadanos, Unidas Podemos-IU-Equo y PR+, antes de comenzar el debate. / Justo Rodriguez

Los alcaldables de Logroño, más allá del debate y de sus posturas políticas, se presentan como unos vecinos más de la ciudad que aspiran a gobernar

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

Cabezas de lista, adalides programáticos, alcaldables locales, en definitiva, pero sobre todo... vecinos. Amigos (o no) y residentes en Logroño. Los candidatos a la Alcaldía de la capital de La Rioja, más allá del debate y de las posturas políticas que dejaron ver ante las cámaras de TVR, se presentaron como unos habitantes más de la ciudad que aspiran a gobernar.

Seis candidatos, seis. Faltó un séptimo, el número 1 de Vox al Ayuntamiento, que no pudo asistir por «motivos laborales». Logroñeses de a pie que viven, trabajan, compran, se mueven, se esparcen y se relacionan aquí, como usted y como yo. Ni más ni menos. Sólo que, llegados este momento, nos piden el voto y nos dicen: confiad en mí y en los míos (que somos los tuyos).

Escobar, Hermoso de Mendoza, Zúñiga, San Martín, Antoñanzas y De María... Cinco hombres y una mujer, lo que no pasó desapercibido cuando, por ejemplo, tocó abordar el feminismo. «Yo estaría encantada de debatir con otras mujeres, pero...», vino a decir Isabel de María, candidata de CambiaLo-Municipalistas. «Yo sigo siendo concejal de Cambia Logroño», recordó el ahora candidato de Unidas Podemos-IU-Equo, José Manuel Zúñiga, hablando como se hablaba de política social.

Conrado, Pablo, José Manuel, Julián, Rubén e Isabel llegaron al plató de televisión de la multimedia de Diario LA RIOJA con mucha menos prisa de la que se marcharon. Lo hicieron acompañados de uno, dos y hasta tres personas, dependiendo de los casos, y las conversaciones, además de en los pasillos, se extendieron hasta la sala de maquillaje. Se fueron de la misma manera, aunque sin tiempo que perder para llegar a la próxima cita de una agenda repleta estos días.

«¿Os conocíais?», pregunta el redactor a los candidatos popular y socialista. «Sí, claro... desde hace muchos años», responden prácticamente al unísono Conrado Escobar y Pablo Hermoso de Mendoza. De ello no queda duda al intercambiar broma por comentario jocoso, en ese orden. Entre los equipos de unos y de otros, dos de los concejales actuales, la flamante diputada electa del PSOE por La Rioja, María Marrodán, y Gonzalo Peña, portavoz de Cambia Logroño. Dos de los que no repetirán.

Que las municipales del 26M se presentan más inciertas que nunca quedó de manifiesto a cada minuto del debate, donde sólo Escobar, del PP, se atrevió a decir en un momento dado que él «dirigiría» la ciudad a partir del 27 de mayo, concretamente al tratar el capítulo de obras e infraestructuras.

El primer minuto inicial, el de toma de contacto de cada candidato, se saldó con el propio Escobar y el regionalista Rubén Antoñanzas excediéndose del tiempo y siendo apercibidos por el periodista Carlos Santamaría, quien condujo y moderó un debate a seis que se salió del guión a medida que avanzaba. La actual alcaldesa, Cuca Gamarra, estuvo presente de manera tibia, pues apenas se acordaron de ella. Si hablásemos de un partido de fútbol -aunque se hubiese disputado en un patio de vecinos-, Rubén Antoñanzas, del PR+, sería el que más fue al ataque... y Julián San Martín, de Cs, al que más le tocó defenderse. Casi sin querer... casi sin comerlo ni beberlo.

El primer 'pique', de hecho, llegó entre ambos. «Yo no he estado en el Gobierno de la señora Gamarra», se vio obligado a repetir el 'naranja' ante las acusaciones del riojanista. «También usted ha aprobado los presupuestos del PP este mandato», recordó Zúñiga, de Unidas Podemos, al del PR+, con PSOE y, sobre todo, PP, al margen... pese a haber gobernado los últimos ocho años. La cosa no parecía este lunes ir con Conrado.

Antes, Escobar había espetado a San Martín que «oyendo que todo ha sido gracias a ustedes aquí parece que sobramos» y Zúñiga le había soltado al mismo Julián un «pensé que nos habían copiado el programa» al hablar de un modelo de ciudad que, según lo expuesto, sería intercambiable entre Unidas Podemos y Ciudadanos. Hasta ellos mismos se dieron cuenta de que 'cantaba'. «Yo no voy a cantar», dijo Escobar cuando le falló el micro de corbata y le dieron provisionalmente uno de mano. Todos ejercieron su papel, el que se les presuponía, en el que están más cómodos. Y nadie, la verdad, desentonó.