¿Pueden ir más allá las tecnológicas con el apoyo de sus resultados, tras su rebote y pese a China?

¿Pueden ir más allá las tecnológicas con el apoyo de sus resultados, tras su rebote y pese a China?

El Nasdaq registra una intensa recuperación en el año y pese las últimas turbulencias comerciales. Pero hay quien ya está cauto

CRISTINA VALLEJO

El índice tecnológico Nasdaq 100 ha resurgido de sus cenizas: desde los mínimos que marcó el pasado diciembre tras la debacle que afectó a los mercados a nivel global, recupera un 30%. Y eso después de la corrección como consecuencia del recrudecimiento de la guerra comercial en la última semana. El índice llegó a rebotar un 35%, más que ninguno de entre los principales del mundo desarrollado, desde los mínimos de 2018 y los máximos de este ejercicio que son, a su vez, niveles récord.

Pero, incluso antes de que a Donald Trump se le ocurriera anunciar la posibilidad de nuevos aranceles contra el gigante asiático, ya habían trascendido algunas señales de sobrecompra en el indicador, especialmente cuando llegó la celebración de los resultados a los títulos de Apple: pudo ser el último empujón que terminó poniéndolo en peligro.

De hecho, desde Ibercaja Gestión, Miriam Fernández cuenta que en el fondo tecnológico que gestiona han tomado la decisión de adoptar una posición más cauta. En su opinión, el sector ha corrido demasiado en los últimos meses. Como señal de inquietud apunta que en el subsector de los semiconductores el mensaje de recuperación no sólo no es claro, sino que además es contradictorio: unas empresas han mostrado en la última campaña de presentación de resultados su confianza en una remontada en el segundo semestre, mientras que hay otras que no ven el panorama tan claro. En particular, Fernández ha reducido posiciones en fabricantes de chips, como Micron Technologies o Applied Materials, así como en empresas de software, como Oracle o Salesforce.

Celso Otero, de Renta 4, también ve riesgo en el sector: como en algunos casos las valoraciones están estresadas, es vulnerable a correcciones severas y episodios de volatilidad, como los que estamos viendo alrededor de las tensiones arancelarias chino-americanas. Y es que cuestiones importantes en liza entre EEUU y China tienen que ver con las patentes tecnológicas y el espionaje industrial. Pero Carlos Camacho, de Caja Rural, afirma que las compañías del sector no sufrirán más que otras: si el año pasado, cuando estalló el conflicto comercial, el 90% de los activos cayó, ahora, dice Camacho, no será distinto.

Aunque hay quien argumentará que el sector tecnológico puede sufrir más que otros porque está más caro. Camacho reconoce que cotiza a ratios por encima de su media histórica y de los del mercado en su conjunto. Pero defiende que la prima de valoración está justificada por su generación de caja, sus saneados balances y la previsión de una mejora de la retribución al accionista.

Buena acogida a las cuentas

Lo cierto es que los resultados del sector, o al menos los de las compañías de más relumbrón y, por tanto, con más ponderación en el índice tecnológico, han sido muy bien acogidos por el mercado. Los números de Microsoft, por ejemplo, le dieron el impulso en Bolsa que necesitaba para alcanzar el billón de dólares de capitalización, hazaña que ya habían conseguido con anterioridad, para luego desinflarse, Apple y Amazon. Pero estas dos empresas también han tenido buenas noticias. Así, si la clave de la compañía fundada por Bill Gates ha sido la apuesta de su consejero delegado, Satya Nadella, por el negocio de la nube; en el caso del fabricante del iPhone la comunidad inversora ha premiado la buena marcha de su división de servicios, lo que le podría dar cierto aire hasta el arranque de la tecnología 5G; y en el del gigante del comercio electrónico, además de contar con unos números favorables, también ha recibido el impulso que siempre implica que el brazo inversor de Warren Buffett haya estado comprando sus acciones.

Incluso Facebook ha proporcionado buenas noticias: de sus cifras del primer trimestre se deduce que ha superado la crisis que hace algo más de un año estallaba cuando trascendía que la consultora política Cambridge Analytica había adquirido información de cincuenta millones de cuentas de la red social. De hecho, está consiguiendo mejorar la monetización de sus negocios y, por tanto, está logrando incrementar su porción en la tarta publicitaria. Esto ha sido, precisamente, lo que ha castigado a la única que de entre estas grandes compañías ha sufrido un fuerte varapalo: Alphabet. La matriz de Google ha visto reducir el ritmo de crecimiento en ingresos por publicidad y, a falta de una explicación convincente por parte de su equipo gestor, el mercado ha interpretado que es la competencia la que le estaría causando problemas.

En su conjunto, las «MAGA», un nuevo acrónimo tecnológico para referirnos a Microsoft, Amazon, Google y Apple, entre los mínimos de diciembre y el último viernes de abril, incrementaron su capitalización en un billón de dólares, hasta los 3,8 billones, rompiendo el récord previo marcado en octubre.

¿Complacencia?

Salvo excepciones, por tanto, la campaña de presentación de resultados ha cotizado al alza. Pero Miriam Fernández señala algún 'pero' de las cifras del conjunto del sector: si bien las ventas están registrando crecimientos interanuales, no sucede lo mismo con el beneficio por acción, porque los márgenes operativos se están contrayendo. Y atribuye la buena reacción en el mercado (hasta los nuevos episodios de tensión entre EE.UU. y China) a dos razones: en primer lugar, a que las empresas tenían fácil batir expectativas porque en los últimos siete meses los analistas han estado reduciendo sus perspectivas; en segundo lugar, a que los inversores han querido comprar ciclo y crecimiento de ventas. Los inversores han optado por quedarse con las buenas noticias, con el riesgo de estar haciendo una interpretación demasiado complaciente de la realidad.

En todo caso, la gestora de Ibercaja considera que es un sector que hay que tener, porque va a seguir siendo protagonista de los avances en los próximos años. Todos los inversores que apuesten por las megatendencias conservarán en cartera a las tecnológicas, porque la disrupción en este sector continuará, al igual que las del sector salud, ante el reto que supone el envejecimiento de la población. Ello significa que potenciales recortes serán para comprar.

Desde ActivTrades, David Pina señala que las FAANG (el acrónimo que recoge a Facebook, Apple, Amazon, Netflix y Google) tendrían un potencial cercano al 50%, siempre que cumplan determinadas condiciones técnicas, que se resumen en superar sus últimos máximos.