Ford recortará 7.000 empleos en todo el mundo y la mayoría fuera de EE UU

La planta de vehículos de Ford en Almussafes en pleno proceso de ensamblaje./Las Provincias
La planta de vehículos de Ford en Almussafes en pleno proceso de ensamblaje. / Las Provincias

En España cuenta con 8.000 y, aunque el ajuste no se detalla aún, el grupo ya avanzó que en Europa tomaría «decisiones duras»

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

La incertidumbre y el miedo se han adueñado de buena parte de los 8.000 empleados que Ford tiene en España, fundamentalmente en la fábrica valenciana de Almussafes -donde en octubre ya apuntó que habría «decisiones duras» en Europa pero sin avanzar mucho más-, tras confirmar este lunes el grupo automovilístico norteamericano que prevé despedir a 7.000 trabajadores suyos en todo el mundo antes de que finalice agosto. Las negociaciones en sus instalaciones de Europa y Asia comenzarán ahora, mientras que en Estados Unidos están casi cerradas.

Este plan de reestructuración afectará al 10% de su plantilla y más de la mitad tendrá repercusión directa en sus plantas europeas. De hecho, la estimación es que apenas un tercio de las salidas se produzcan en EE UU, en concreto 2.300. Las primeras 900 comenzarán a realizarse esta misma semana, aunque el consejero delegado de la corporación Ford, Jim Hacket, no concreta su localización en la carta que ha mandado a todos sus trabajadores, en la que habla de combinar bajas voluntarias con despidos directos, al tiempo que no habría altas para cubrir jubilaciones.

Este gigante tradicional de la industria del motor es uno de los que ha acusado peor la mayor competencia -sobre todo asiática- y en enero anticipó un plan de ahorro de costes, a fin de poder dedicar inversiones a proyectos de vehículos eléctricos y autónomos. El ajuste alcanzará también a los puestos directivos, donde se prescindirá del 20% para eliminar burocracia y acelerar decisiones.

Una factura multimillonaria

Ajustando el gasto en sus balances esta multinacional espera obtener unas sinergias positivas de 600 millones de dólares anuales (unos 537 millones de euros), pero al mismo tiempo la factura de las indemnizaciones por los 7.000 despidos podría dispararse hasta los 11.000 millones de dólares (9.850 millones de euros), según los primeros cálculos.

Al mismo tiempo que se conoce esta noticia el presidente estadounidense, Donald Trump, ha vuelto a insistir en sus mensajes a la industria de motor del país para que generen más puestos de trabajo allí y, hasta ahora, había sido especialmente severo en este punto con General Motors por la reestructuración de sus operaciones.