El taxi de Madrid tira la toalla y pone fin a la huelga sin haber conseguido nada

El sector, muy dividido, vota con un 53% de votos a favor frente a un 43% en contra, volver al asfalto tras perder más de 40 millones de euros durante el paro

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Se acabó. Fin a la más larga huelga de la historia del taxi en Madrid. Por un escueto margen y tras constatar que los 16 días de paros no han servido para mover un milímetro al Gobierno Regional en su negativa a poner coto a la libertad de movimientos a los VTC, como desde el principio reclamó el gremio. El 53% de los taxistas de los 7.843 que se han acercado a las urnas ha votado volver al asfalto frente al 43% que quería mantener el pulso. El resultado no fue una sorpresa. El hartazgo del sector era este martes más que evidente entre los miles de los huelguistas que acudieron a las instalaciones de los taxistas en la 'bolsa' de la T4 de Barajas convertidas en improvisado colegio electoral.

Ni un solo avance a pesar de haber perdido 40 millones de euros en facturación durante este medio mes; del centenar de taxistas heridos durante las refriegas con los antidisturbios, entre ellos uno que todavía sigue hospitalizado; del bloqueo de Fitur, la más importante feria de la ciudad; de haber cortado innumerables ocasiones la M-40 atrapando a miles de conductores; de haber ocupado la Castellana; de haber tomado la Puerta del Sol durante varios días; de haberse manifestado frente a la sede del PP en la calle Génova hasta quedarse afónicos, de haber presentado tres propuestas diferentes al Gobierno autonómico del popular Ángel Garrido…

Y lo peor, según admitían este martes ya sin ambages muchos taxistas, es haber perdido parte del favor de la opinión pública por los incidentes violentos protagonizados contra los vehículos VTC (incluidos disparos con perdigones) o que empresas como Uber y Cabify hayan hecho el 'agosto' a cuenta de la huelga, incluyendo el hecho de que muchos usuarios que no conocían o eran reacios a estas plataformas han terminado bajándose en sus móviles las app para su contratación.

Ambiente de derrota

El ambiente este martes en las bolsas de la T4 y en Vallecas (sede de la patronal), por mucho que las cinco asociaciones del taxi convocantes intentaran levantar los ánimos, era casi de derrota. La movilización de los más de los 15.000 taxistas de la capital de España no ha servido ni para acercarse a lo conseguido, hasta ahora, por sus compañeros catalanes (que tras una huelga mucho menos radical arrancaron de la Generalitat una normativa con una precontratación de los VTC de 15 minutos que ha 'echado' de Barcelona a Uber y Cabify) o en Euskadi, que sin movilización alguna, se ha fijado una precontratación de una hora para los vehículos de alquiler con conductor.

Con la vuelta al trabajo, sin embargo, no acaban las reclamaciones. Las asociaciones del gremio lo fían todo al resultado de otra consulta, la de las próximas elecciones autonómicas de mayo, con la esperanza de que las urnas alejan de la sede del Gobierno regional al PP y a Ciudadanos, las dos nuevas 'bestias negras' de un sector por su negativa tajante a legislar para «exterminar» a los VTC.

Este martes, Julio Sanz, el presidente de la Federación Profesional del Taxi, fue el encargado de dar la cara en las horas más bajas. Denunció el «desprecio a 22.000 familias» por parte de la Comunidad de Madrid, que, dijo, «ha venido engañando a todo un colectivo, insultándole y menospreciándole de la forma más ruin y rastrera», al tiempo que «se ponía del lado de banqueros, empresarios y oportunistas».

Más información