Lorenzo responde a lo grande

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El de Yamaha baja de los dos minutos y recoge el guante lanzado por Márquez

MIGUEL SESÉMadrid

Es muy pronto, pero es mucha la ilusión que están despertando los entrenamientos de pretemporada en Malasia. Y lo es porque mientras las Honda no terminan de echar el vuelo, las Yamaha afinan como nunca a estas alturas sus diapasones. Si el miércoles fue Márquez quien golpeó, la respuesta posterior de Lorenzo ha sido tan sonora como representativa de lo que, ojalá, nos espera por delante en 2015. El piloto mallorquín fue el único en bajar de los dos minutos en una sesión en la que Marc, tercero, se entretuvo mejorando aspectos de la moto que tanto él como el equipo han elegido para la presente temporada, un híbrido entre la que se esperaba para el presente curso y la triunfadora del pasado.

Los dos ingenios de Nakamoto han arrancado de una forma sólida, pero habiendo perdido la ventaja que les permitió el impresionante colchón que llevó al bicampeonato al '93'. Mala noticia para ellos, pero muy buena para un Mundial que necesita emociones fuertes tanto como a un Jorge Lorenzo en plena forma. Y lo está. El mallorquín ha hecho una pretemporada como nunca, ha vuelto a su peso de 2008 y, apenas arrancado el mes de febrero, ya posee un 'feeling' con la moto como nunca antes lo ha tenido. «Nuestra moto ha mejorado mucho a lo largo de este último año y me siento preparado tanto física como mentalmente. Todos juntos, estamos en una buena forma», aclaró el '99'.

Valentino Rossi, a siete décimas de la otra M1, focalizó sus esfuerzos en realizar un análisis más detallado de la moto, para lo que empleó neumáticos usados en prácticamente toda la sesión. En la tercera los dos pilotos invertirán los papeles, para demostrarse a sí mismos y al mundo que no existen las jerarquías en el equipo de Movistar.

Detrás de 'los cuatro magníficos' son muchos los que tratan de ir cogiendo posiciones, y el miércoles fueron las Ducati las que se llevaron los focos. Tanto Dovizioso, segundo, como Iannone, quinto, ruedan con una evolución de la moto de 2014, y será en los próximos entrenamientos en Sepang cuando den el salto a las nuevas monturas. Ellos y el resto de las Yamaha parecen encontrar, de momento, una única réplica alada, la de Crutchlow, que antes de fracasar como tantos con la Ducati ya había mostrado su potencial en Yamaha y ahora quiere hacerlo en su némesis.