Yamaha se presenta con los deberes hechos

Lorenzo y Rossi (d). /
Lorenzo y Rossi (d).

Rossi y Lorenzo descubrieron la nueva M1 en un espectacular acto organizado por Movistar, su patrocinador principal, en Madrid

MIGUEL SESÉMadrid

La escudería Movistar Yamaha se presentó en Madrid en el auditorio de Telefónica ante más de 200 medios acreditados y un sinfín de seguidores que tuvieron la oportunidad de ver más de cerca a Valentino Rossi y Jorge Lorenzo.

Muchos fueron los mensajes que se lanzaron desde el estrado, donde además de los dos pilotos destacó la presencia de Lin Jarvis, acompañado de un Kouichi Tsuji recién llegado de Japón exclusivamente para el evento. Junto a ellos, el presidente de Telefónica España, Luis Miguel Gilpérez, precediendo a uno de los grandes momentos de la mañana, tirar de la manta para poder observar una M1 con colores similares, patrocinadores cambiados y unas llamativas llantas azules que causarán sensación en la temporada de MotoGP.

Había muchas personalidades y muchos frentes abiertos, pero enseguida se impuso la vertiente deportiva. El primero en hablar fue Jarvis, mandamás en lo referente a las cuestiones del campeonato dentro de la marca de los diapasones, que se mostró esperanzado con los nuevos desafíos. «Me quedé muy contento con la segunda mitad del pasado campeonato, y esperamos continuar en esa línea competitiva en el arranque de 2015. Tenemos mucha confianza en nuestros pilotos, sabemos que el reto es muy grande, y del año pasado salimos satisfechos pero no contentos porque no fuimos campeones. Somos muy conscientes de que tenemos que estar preparados desde la primera carrera».

Lorenzo y Rossi, concienciados

Y es que el arranque fue lo que lastró las opciones de Yamaha y de Jorge Lorenzo el pasado año. La congelación de las evoluciones electrónicas el próximo mes de julio y las dudas advertidas por Márquez y Pedrosa respecto a la nueva HRC convierten los primeros Grandes Premios en una absoluta prueba de fuego para el equipo. El piloto mallorquín recurrió a la autocrítica para explicar lo acontecido el pasado curso: «El año pasado me equivoqué en la planificación y no llegué en forma al principio de la temporada. Este año he vuelto a los entrenamientos desde el uno de enero, y estoy en un peso tan bajo como el que tenía en 2008 cuando llegué por primera vez a MotoGP. Nunca había hecho tantas horas de entrenamiento como en esta pretemporada, pero este año no quiero que la condición física sea un hándicap».

La opinión de Valentino Rossi fue por los mismos derroteros. El rendimiento del italiano sí fue óptimo en 2014, pero no es el único factor importante. Lo explicó Il Dottore diciendo: «He entrenado mucho y he disfrutado mucho con esta pretemporada. Siempre intento rodearme de pilotos jóvenes, que garantizan exigencia y también diversión. Mi objetivo personal es continuar en la senda del pasado curso. También mejoré en la segunda mitad, igual que Jorge, pero porque fuimos capaces en la marca de mejorar la moto y lograr que fuera tan competitiva como nuestros rivales».

Los dos, Jorge y Vale, se consideran rivales con el objetivo común de mejorar su montura. Ambos saben que el pique existe, pero también que se necesitan mutuamente para frenar al binomio Honda-Márquez. El tiempo, y una M1 de la que por el momento lo que más resaltan son sus llantas, tienen la respuesta de si será posible.